01 Eco y Narciso PDF.cdr:CorelDRAW - rcoc

Domenico Scarlatti
ECO Y NARCISO
Roma, 1714
Real Compañía Ópera de Cámara
Juan Bautista Otero
Dirección musical
con instrumentos originales
Olga Pitarch/Anna Maria Panzarella
Stéphanie D’Oustrac/Marina Pardo//Silvia Tro
Hiro Kurosaki
Emanuele Marcante
Andreas Preuss
Mihoko Kimura
Galina Zinchenko
Marcial Moreiras
Giovanna Barbati
Juan Jaime Ruíz
Michael Bosch
Rhoda Patrick
Marta Graziolino
Elisabeth Geiger
NARCISO, soprano
ECO, mezzosoprano
Premier Violon
Violino I
Violino II
Violino II
Viola
Viola
Violoncello
Contrabasso
Oboe
Fagotto
Arpa
Cembalo
Cristales de un Caleidoscopio
Amor d'un ombra e gelosia d'un aura o “Narciso” es una excepcional
ópera que narra la historia del célebre mito hedonista a partir de dos
fuentes fundamentales: Ovidio y Calderón. Fue compuesta para el
teatro de la reina polaca María Casimira en el Palazzo Zuccari de Roma
-junto a la escalinata de la Piazza Spagna-, y estrenada el 15 de Enero
de 1714.
Considerada como una de las mejores óperas de Domenico Scarlatti
(Nápoles, 1685- Madrid, 1757) representada durante el carnaval de
aquél año en la capital italiana, fue repuesta más tarde en la versión
que de ella hizo el libretista de Haendel, Paolo Rolli, para la temporada
de la Royal Academy en Londres en 1720; en tal ocasión intervinieron
célebres cantantes como la soprano Margarita Durastante (Narciso) y la
mezzo Anastasia Robinson (Eco). De ambos acontecimientos han
llegado hasta nuestros días cuatro documentos fundamentales: el
libreto publicado para el estreno de la obra en Roma, un manuscrito
musical completo de la ópera perteneciente a la producción
londinense, su correspondiente libreto impreso, y las arias
completas de ésta misma producción impresas por Walsh en
Inglaterra.
Carlo Sigismondo Capece (Roma, 1652- Polistena, Calabria,
1728) creador del libreto original, poseía un profundo
conocimiento de los clásicos latinos y de los autores teatrales
españoles del XVII: una treintena de libretos entre ellos el del
célebre oratorio “La Resurrezione” de Haendel- inspirados,
muchos de ellos, en la historia y mitología latinas son clara
muestra de ello. Antes de entrar al servicio de la reina María
Casimira como poeta y secretario, Capece había estudiado en las
universidades de Alcalá de Henares y Valencia, lugares que habían
ejercido una notable influencia en su estilo creativo: títulos como el de
la obra que nos ocupa, “Amor d'un ombra e gelosia d'un aura”, se
hallan, sin duda, más cercanos a Calderón o a Lope de Vega que a los
autores teatrales italianos de la época.
Capece advierte en el “Argomento” que en este caso no es sino un
pequeño prólogo-, del libreto orginal impreso en Roma en 1714, que la
fábula de Eco y Narciso configura, junto a la de Cefalo y Procri, el eje
argumental de la composición escénica “Amor d'un ombra e gelosia
d'un aura”: “Le favole di Eco, e di Narciso, e di Cefalo, e Procri danno il
soggetto a questo scenico componimento” subrayando que ambas se
hallan “felizmente descritas en el libro tercero de las Metamorfosis de
Ovidio, las cuales pocos son las que no las conozcan o hayan leído
alguna vez.” A continuación se excusa por los cambios realizados al
relato ovidiano, haciendo que Narciso, en lugar de enamorarse de sí
mismo, lo haga de Eco, y de haber transformado el desenlace del mito:
in qualche parte mutato il fine” [...] “perché così ho pensato poter
terminare l'opera in lieto, e non funesto avvenimento, secondo l'uso, e
gusto moderno.” Nosotros, “secondo l'uso, e gusto moderno”
terminaremos la obra en funesto “e non lieto avvenimento”, tal y como
lo hiciera Ovidio en el siglo I d.C.
Aclara además Capece que, al margen de estos dos hechos
-enamoramiento de Narciso y Eco y el final-, ha intentado en lo posible
no apartarse de las Metamorfosis ovidianas, “da ciò, che ne ha scritto
quella inimitabil penna” (de Ovidio), y ha fundido las dos fábulas en un
solo texto.
A la vista de estas circunstancias, para la presentación actual de la
ópera Narciso, y en cuanto al libreto se refiere, nuestro objetivo se
ha centrado en reconstruir el mito de Eco y Narciso siguiendo los
acontecimientos descritos por Ovidio en su libro III de las
Metamorfosis a partir de los textos escritos por Capece y
musicados por Scarlatti. Hemos querido ofrecer la mayor parte
posible de la ópera del compositor napolitano en un programa
que poseyera, no obstante, un carácter unitario y mantuviera
su espíritu original gracias a un estudio riguroso de los
manuscritos e impresos existentes, de la dramaturgia musical y
textual scarlattiana, en lugar de conformarnos con una mera
selección arbitraria de arias despojadas de su carácter escénico, de una
secuencia dramática, fundamental para su interpretación. En este
sentido, hemos ordenado las piezas siguiendo los acontecimientos
descritos en el relato del mito de Narciso ovidiano que nutrieron, como
hemos visto, la composición de Scarlatti.
El único manuscrito musical completo de “Amor d'un ombra e gelosia
d'un aura” localizado hasta la fecha (Staats-und-Universitätsbibliothek
de Hamburgo,) corresponde en realidad, no a la obra que se estrenó en
el Palazzo Zuccari, sino a la reposición que tuvo lugar en el Teatro
Haymarket de Londres, dentro de la temporada auspiciada por la Royal
Academy en 1720. Thomas Roseingrave (1688-1766) compositor y
clavecinista, editor de las sonatas de Domenico Scarlatti en Londres, y
con quien había trabado amistad durante su estancia en Roma, conoció
el impacto que tuvo la música escénica del compositor napolitano;
en concreto, las obras estrenadas en el teatro doméstico de la reina
Verdaderamente, por éstos y otros motivos que veremos a
polaca exiliada, para las cuales una de ellas fue Amor d'un ombra-,
continuación, un deseo estrictamente purista de recuperación de esta
había realizado la escenografía ni más ni menos que el arquitecto
obra, incluso en su formato original londinense completo, sería en este
Filippo Juvarra, autor, entre otros, del proyecto original del Palacio Real
caso una pretensión que no iría más allá de lo anecdótico. Más aún si
de Madrid. Roseingrave, además de dirigir las representaciones del
tenemos en cuenta que hasta el momento no se ha encontrado
Narciso en el Haymarket, creó cuatro nuevas piezas para la obra,
documento alguno que pruebe o siquiera mencione una estancia de
cambió el título por el de Narciso-, y encargó al libretista haendeliano
Scarlatti en Londres. Efectivamente, no existen testimonios de ningún
Paolo Rolli, la adaptación del libreto a la nueva producción y al nuevo
tipo que refieran una participación directa del compositor napolitano en
cast de cantantes algo habitual en la época.
el estreno y producción de Narciso en la capital inglesa, ni siquiera un
Nuevamente, en el prólogo al libreto bilingüe impreso en Londres para
carteo que pruebe un control de la misma de Scarlatti desde Portugal,
la ocasión, descubrimos numerosos datos significativos. Rolli aclara
país al que se había trasladado en 1719 al entrar al servicio de María
que “questo Dramma Boschereccio” (primer cambio: el género de la
Barbara de Braganza.
obra; pasamos del Scenico Componimento al Dramma Boschereccio)
Rolli y Roseingrave llevaron a cabo cortes dramatúrgicos, supresiones
“che altrove su privata scena fu già di sollievo ad una sventurata
de arias y personajes, adición de piezas, cambios escénicos que afectan
Regina” la reina consorte de Jan Sobieski de Polonia, originaria de
no sólo al libreto, sino, más importante aún si cabe, a la interpretación
Francia y exiliada en la capital católica, había creado un foco de
hoy día de esta obra de Scarlatti. Tales modificaciones cuestionan no
creación artística en su palacio romano- “vien'ora sopra Regio
sólo el orden y los textos de las arias, sino también a la autoría
Teatro [el Haymarket] a farsi nobile divertimento motivo por el
musical de los recitativos. Podemos estar seguros de la factura
cual ha sido cambiado el final, como lo fue otrora para
scarlattiana de aquellos que coinciden exactamente con los del
divertimento de Maria Casimira- “delle più,e più giustamente
libreto original de 1714, así como de aquellas arias que
fortunata Principessa [di Vallia] nel Mondo.” A continuación
aparecen tanto en el libreto romano como en el londinense y
Rolli pasa a justificar los cambios infligidos al original romano:
en el manuscrito musical correspondiente a aquella
[...]”quest'Opera la quale, nulla perdendo delle sue prime
producción, corroboradas por otra parte por la edición de las
armoniose bellezze” esto es, que aunque transformada
arias
realizada por Walsh que ya hemos mencionado. En ella se
Palazzo Zucari
mantiene su belleza original- “apparisce di novi pregi adorna”- o
significa en el encabezamiento de cada una de las arias, las
lo que es lo mismo, aparece ahora con nuevas piezas, a saber, 1
piezas creadas expresamente por Roseingrave. Claramente,
aria, 1 duetto, 2 recitativi accompagnati- “per lo cangiato
aquellas incluídas en la versión londinense, fueron redistribuídas para
sceneggiamento”, (es decir, han alterado los loci y distribución
adaptarlas a las nuevas circunstancias: las exigencias vocales y de
escénicas, por ejemplo, el acto II, en lugar iniciarse con una Campagna
status profesional del nuevo cast de cantantes recordemos que incluía
con Grotta, se abre en la versión de Londres, con una Foresta con
prime donne como la Durastante o la Robinson, además del castrato
Fonte) “lo inutile tolto”, (han efectuado numerosos cortes,
Baldassari o el célebre tenor Alexander Gordon-así como la
particularmente a los recitados, incluso suprimido un personaje,
readaptación de Rolli del libreto de Capece al gusto inglés.
Nicandro), “lo necessario aggiunto” (además de las piezas añadidas ya
Al realizar la selección de arias y recitativos para reconstruir el mito
mencionadas, han efectuado infinidad de cambios en los textos de las
original de Ovidio en el presente espectáculo de la Real Compañía
mismas, incluyendo cambios en la atribución del aria a un personaje
Ópera de Cámara, he querido en primer lugar recuperar en la medida
diferente del original de 1714) “spero aver nulla diminuito all'intiero
de lo posible, las piezas cuya autoría parece indudable de Scarlatti. A
diletto e dell'armonia e dell'espressione.” (!!!!). Sin duda es este un
éstas, siempre que hubiera sido necesario, devolver el texto de 1714,
bello ejemplo de la flexibilidad con la que tanto compositores como
es decir, reintegrar la dramaturgia musical original para de este modo
libretistas e intérpretes de la época manejaban el material creativo con
reinstaurar la imagen o affetto para el cual Scarlatti creó sus frases
fines profesionales, bien lejos, en muchas ocasiones, de cierta rigidez
musicales
historicista de la musicología e interpretación actuales.
(en numerosos casos con affetti contrapuestos: baste el ejemplo del
aria de Eco “Dimmi se pur lo sai” en cuya versión londinense figura la
frase “mio cor, che gioia è mai quella che senti” en lugar de la original
“che pena è mai quella che senti”), su precisa articulación, su
contrastada dinámica, su ácida armonía, su incisiva instrumentación;
en definitiva, reintegrar los elementos con los que el compositor dio
forma musical a su concepto de esta historia. Esta labor -que considero
esencial para una interpretación que no desvirtúe muchos de los rasgos
expresivos de su música que, de otro modo, carecen de sentido-, ha
constituído un meticuloso trabajo de comparación; tras ella, una vez
contemplado el valor y cualidades dramáticas de las arias
aisladamente, hemos ido encajando cada una de las piezas en la
historia de Eco y Narciso, como si de los quebrados cristales de un
caleidoscopio en busca de una forma geométrica se tratara; del espejo
en el que se refleja la imagen de nuestro Narciso.
Hemos dividido el relato de las desventuras y el atormentado amor de
la ninfa Eco y el desprecio y la soberbia del joven cazador Narciso en
tres partes. En la primera de ellas, tras conocer el origen del
protagonista de este mito, se singulariza su espíritu de cazador
indómito, su carácter huidizo y su reto al dios Amor. El encuentro entre
ambos personajes, el rechazo que sufre Eco y la huída de Narciso
concluyen esta primera parte de desencuentros. Preámbulo a la
tragedia, a continuación, Eco, en nombre de todos los amantes
desdeñados por Narciso, implora ayuda a los dioses, y Némesis, la diosa
de la venganza, se la concede: Narciso, tras su inútil persecución de
una fiera, cae extenuado junto a una fuente en la que al ir a beber verá
reflejada su imagen y se enmorará de la misma. Finalmente, la terecera
parte muestra como ambos amantes se consumen devorados por un
amor inaudito que les causa la muerte y su transformación final. La
metamorfosis de Eco en una voz, contenida en rocas y caracolas, y de
Narciso en flor; su flor.
Juan Bautista Otero
Barcelona, invierno de 2007
ECO y NARCISO
Síntesis argumental
El mito original describe cómo el joven Narciso de Beocia, hijo de la ninfa Liríope y del dios-río Cefiso,
hábil cazador, adorado por pastores y ninfas debido a su extraordinaria belleza, se jactaba de desdeñar
los placeres del amor. Una de las víctimas de su desdén había sido la ninfa Eco, quien, privada del habla
normal por Juno y sólo pudiendo repetir lo que otros decían, fue rechazada por Narciso cuando, en un día
de caza, Eco trató de seducirlo imitando su habla. Atormentada por su amor irrealizable, Eco fue
consumiéndose hasta no quedar de ella más que su voz. Como castigo por su soberbia, la diosa Némesis
hizo que el joven Narciso se enamorara de su propia imagen reflejada en el agua. Atraído fatalmente por
ese rostro, por esa similitud cautivadora e inalcanzable, imposible de ser tocada, Narciso fue
languideciendo a causa de esta pasión absurda, que le impide dormir y comer, hasta morir y
metamorfosearse en la flor que lleva su nombre: el narciso.
Relato de las desventuras de Eco y la transformación de Narciso
[I]
Desencuentros
Desprecio de Narciso
Tormento de Eco
[II]
La tragedia
Amor se apodera de Narciso.
Extinción de Eco
[III]
La metamorfosis
Transformación de una ninfa en voz
La flor de Narciso
[I]
[II]
[III]
DESENCUENTROS
LA TRAGEDIA
LA METAMORFOSIS
1 Sinfonia
2 Caderà la belva ria
Aria di Narciso. Scena1
3 Cacciator più gradito
Recitativo secco
4 Fuggo un tiranno, sì
Aria di Narciso
5 Ridi di chi si ride
Recitativo secco
6 Quanto è dolce questa piaga
Aria di Eco. Scena2
7 Io vivo, io vivo ancora
Recitativo secco
8 Vorrebbe la Speranza
Aria di Eco
9 Tutti d'amor mi parlano
Recitativo secco. Scena3
10 Perfido, traditore
Aria di Narciso
11 Ah Narciso, Narciso!
Recitativo secco. Scena4
12 No, non lo credo, non lo spero
Aria di Eco
13 Ma vedo, (o lieta sorte!)
Recitativo secco
14a Scorro indarno la selva
Recitativo secco. Scena5
14b ...rivolgo il passo altrove
Recitativo accompagnato
14c Ch'ardo, e moro
Recitativo secco
15 Caro dardo
Aria di Eco
Quanta pena, e sudore
Recitativo secco. Scena1
17 Dammi un poco di ristoro
Aria di Narciso
18a Ma già, che così lente
Recitativo secco. Scena2
18b Barbare stelle
Recitativo accompagnato
18c Ma per uscir d'affanni
Recitativo secco
19 Sì, sì dentro quell'onde
Aria di Eco
20 Fortuna sempre ingiusta
Recitativo secco. Scena3
21 Dentro l'istesso rio
Aria di Narciso
22 Qui credo, che lasciai
Recitativo secco. Scena4
23 Dimmi, se pur lo sai
Aria di Eco
24 Più resister non so
Recitativo secco. Scena5
25 Mio bel sol, tu m'invaghisti
Aria di Narciso
Dammi tregua, se non
pace
Arioso di Narciso. Scena1
27 Oh care amate rive
Recitativo secco
28 Vieni, o caro
Aria di Narciso
29 Sì, sì, crudele
Recitativo secco. Scena2
30 Penosi torrenti
Aria di Eco
31 Tutto già scorsi a nuoto
Recitativo secco. Scena3
32 Sento, che a poco, a
poco
Aria di Narciso
33 No, non è fier
Recitativo secco. Scena4
34 Non è fiero, ne crudele
Aria di Eco
35 Vieni, non tardar più
Recitativo accompagnato.
Scena5
36 Morirò; ma la mia morte
Aria di Narciso
16
26
[I]
DESENCUENTROS
Desprecio de Narciso
Tormento de Eco
SCENA1
[Interiore d'un antico Tempio solitario
consacrato a Cupido]
[Dopo la Sinfonia, si sentono le Voci
chedescrivono l'origine ed il destino di
Narciso.
Narciso alla caccia, seguitando una
fiera,
arriva all'interno del Tempio. Ninfe
in disparte, nascoste.]
Narciso
Caderà la belva ria
Atterrata dal mio dardo,
Che a ferir la destra mia
Imparato ha dal tuo sguardo.
Ninfe [inosservate]
Cacciator più gradito,
Giunger qui non potea del bel Narciso,
Alle fiere, il cui dardo
È sì fatal, come alle ninfe il guardo.
Narciso
Le fiere, e non le ninfe
Seguir m'insegna natural desio,
Né so, che ninfa alcuna
Possa lagnarsi ancor del guardo mio.
Ninfe
Ed Eco l'infelice?
Narciso
Dì piùttosto la folle.
Ninfe
Follia chiami l'affetto?
Narciso
Sì, che follia maggiore
Non si può dar d'un ostinato amore.
Compatisco il suo caso; ma biasmo la
follia.
SCENA2
Ninfe
Sei nemico d'Amor.
[Si sentono le Voci che descrivono
Narciso
Fuggo un tiranno.
piccola
Ma oppresso dal Timore
Non la conosce il core,
E quanto più s'avanza
Ei meno sa sperar.
[mentre canta l'ultima parte dell'aria
Eco parte alla ricerca di Narciso]
introduzione strumentale, Eco canta
SCENA3
da lontano l'aria; s'avicina pian piano
Narciso
Tutti d'amor mi parlano,
Tutti cedono, a forza, al suo potere;
Ma sono tutti effeminati, e molli
Vinti dalle promesse, e dall'inganno
Del lusinghier tiranno.
Invano il falso nume, invan m'assale,
Ch'ho per fuggir, s'ei per seguirmi ha
l'ale.
Ninfe
Tiranno; ma ch'alletta.
Narciso
Alletta per tradire.
Ninfe
Sei nemico d'Amor.
Narciso
Fuggo, fuggo un tiranno.
uggo un tiranno sì,
Che perfido, e crudel
Tormenta, e ride.uggo il veleno fier
D'un aspe traditor,
Che quando bacia ancor
Morde, ed uccide.
l'origine ed il destino d'Eco. Dopo una
al Tempio]
Eco
uanto è dolce questa piaga
Che sanò quella del cor.
Il mio sangue è scarsa paga,
Nume arcier, a quel piacer
Che mi rende il suo dolor.
Io vivo, io vivo ancora
Di me stessa a dispetto, e de' miei
mali,
Che con pietoso inganno
Creder morta mi fanno,
Perch'impossibil sembra
Ch'io viver possa in sì penoso affanno.
[Vuol fuggire, e si sentono le ninfe
All'oracol di Delfo
ridere]
Ricorsi; ei vuol ch'io speri,
E qui del dio Cupido
Narciso
Vuol ch'io dimori appo l'antico tempio.
Ridi di chi si ride
Ma che miro! è Narciso
Della tua libertà sciolto mio core.
Quei che dal colle scende.
Chi mai parlar d'amore
Benché lungi egli sia; ben lo ravviso.
Udì senza lamenti?
Qui volge il piè leggiadro,
Quella gioia, che senti
L'aspetterò? no, veder mai non volle
Non turban gelosia, rigore, affanno.
Se volessi, cor mio, cangiar tua sorte, Il mio sembiante, e morta pur mi
crede.
Tu non sapresti allor, che gioia è mai
E certo fuggirà, se qui mi vede.
Quella ch'or senti. Ma so ben; so ben
Se l'oracol mendace
che'l sai.
Per me solo non fia, sperar mi giova
[Fugge. Parte di nuovo alla caccia, alla Ch'al mio lungo penar troverò pace.
ricerca d'una belva]
Vorrebbe la Speranza
Potermi lusingar;
Perfido, traditore
Sempre ti fuggirò;
E se mai questo core
Volesse odiarti meno,
L'istesso cor dal seno
Strapparmi ancor saprò. [Parte]
SCENA4
[Eco ritorna al Tempio disperata.]
Eco
Ah Narciso, Narciso! T'amai, senza
speranza;
Ma benché disperando, almen sperai,
Che d'un ben, che godere io non
potevo,
Ne men'altri goder dovesse mai.
E voi numi spietati
Volete pur ch'io viva?
E pure un mio pensiero mi lusinga, e
mi dice:
“Spera che'l tuo destino sarà un dì
men severo.”
No, non lo credo, non lo
spero:
Men severo
Per me il cielo mai sarà.
Se ho da vivere penando,
Spero sol che disperando
La mia pena fine avrà.
Ma vedo, (o lieta sorte!)
Che qui giunge Narciso;
Oh dei, quel suo bel viso è la
mia morte.
Voglio osservarlo ascosa
Dentro quel cavo speco;Goda
una volta ancora Del suo bel,
pria che mora,
La miserabil Eco. [entra nello
speco]
Eco
Sì.
Narciso
Chi sei, che rispondi al parlar
mio?
Eco
Io.
Narciso
Sei ninfa, o pur dea, che qui
d'intorno
Ti piace far soggiorno?
Eco
No.
Narciso
Chi dunque tu sei, che parli
meco?
Eco
Eco.
SCENA5
[Eco e Narciso.]
Narciso
Scorro indarno la selva,
E rintracciar non posso
L'orme dell'empia belva.
Or mentre qui m'assido
Ed alle stanche piante
Dono breve riposo,
Cintia rivolgo a te del core i
voti;
Dimmi dove la fiera ancor
s'asconde?
Dimmi, se fia, che sempre
Debba, senza trovarla, errar
così?
Narciso
Fu vero il grido,
Dunque, che nuda voce
errando vai?
Eco
Ahi.
Narciso
Perch'in van ti lagni,
Se non han più rimedio i tuoi
lamenti?
Eco
Ama.
Eco
Resta.
Narciso
Fuggo alla foresta. [Parte]
Narciso
Per non amarti,
Sai, che veder mai volli il tuo
sembiante,
Ed or per non udirti
rivolgo il passo altrove.
Eco
Ove?
Narciso
Non resta.
Eco
Resta, resta, resta.
Eco
Resta, resta, resta,
Ch'ardo, e moro.
Ma tu pur fuggi, o ingrato;
E con passo veloce
Non men, che il volto mio,
fuggi la voce.
Fuggi; ma per mia sorte
Qui lasciasti il tuo dardo.
Oh fortunata morte!
Oh soave tormento!
Se il mio seno l'ottiene
Da sì caro istromento.
Narciso
Ov'Eco non s'ascolta.
Eco
Ascolta!
Narciso
Folle, non t'udirò!
Eco
Dirò...
Narciso
Puoi dir che ti compiango.
Eco
Piango.
Narciso
Ma, sei nud'ombra, o no?
Eco
No.
Narciso
O no?
Eco
Menti.
Eco
No.
Narciso
Ma quel rimedio il tuo mal
brama?
Narciso
Qui dunque il piè non resta.
Narciso
No, non m'innamoro.
Eco
Moro.
Narciso
La caccia seguirò.
Eco
Seguirò, seguirò.
Narciso
Tu siegui chi non ama.
Eco
Ama.
Caro dardo già l'alma che
langue
A spezzare i suoi lacci t'invita.
Ma baciar ti vorrebbe il mio
sangue
Pria nel sen, con più d'una
ferita.
Narciso
Non ama.
Eco
Ama.
Narciso
Ma troppo a me t'appressi.
Eco
Sì.
Narciso
Fuggo se tu verrai.
Eco
Ahi!
Anastasia Robinson, Eco (Londres 1720)
Ahimè, ahimè, che invano alla
lusinga io cedo,
e a ragion non lo spero, e non
lo credo.
[II]
LA TRAGEDIA
Amor se apodera de Narciso
Extinción de Eco
SCENA1
[Bosco folto, ombroso con
laghetto d'acque cristalline
come l'argento]
[Narciso cadde stanco dopo
l'inutile caccia. Eco in
disparte.]
Narciso
Quanta pena, e sudore
Mi costa la vittoria!
Ne ho tutto molle il crin, e il
sen bagnato,
E a mitigarne la cocente
arsura,
Né pur d'un'aura qui respira il
fiato.
Ma già, che il piede ho stanco,
Finché declini dal meriggio il
sole
Voglio adagiar su
quest'erbette il fianco.
Dammi un poco di ristoro
Aura dolce, aura gradita.
Nell'ardore, onde già moro,
Aura bella,
Tu sei quella,
Che puoi rendermi la vita.
Eco [da un lato
inosservata]
(Cieli, voi pur l'udite,
Ed i fulmini vostri
Punirlo ancor nol sanno?)
Narciso
La stanchezza, e l'affanno
In breve sonno a riposar
m'invita.
Dammi un poco di ristoro
Aura dolce, aura gradita. [se
ne dorme]
Se mai giungesse qui
Con labbra sitibonde
Colui, che m'invaghì,
Bevere il pianto mio
Potrebbe in esse almen.
Dentro l'istesso rio,
Che del sembiante mio
Spirasse in me l'ardor
Vorrei precipitarmi.
SCENA2
SCENA3
Eco
Ma già, che così lente
Son del ciel le saette,
Non sia tardo il mio sdegno
A far sue vendette.
Con che dolce sopor dorme
l'indegno!
Dormi barbaro, infido;
Ma per non più destarti,
Sì, voglio il tuo vil sangue.
[Eco in disparte. Narciso
accanto l'acqua]
Narciso [si desta]
Fortuna sempre ingiusta,
Ad altri dar volesti
L'onor, ch'al braccio mio sol si
dovea.
Altri la fiera uccise, e d'altro
nome
Risuona il colle, e il piano;
Ma il mio sudore, e l'ardir mio
fu vano.
Voglio almen l'arso labbro
Dissetar'in quest'onde,
Che sì limpide, e chiare...ma
che vedo,
Che volto è quello?
Barbare stelle, empio destin
crudele,
Perfido, ingiusto amore.
Del mio fiero dolore,
Di tanti miei tormenti
Non siete ancor contenti?
Nel viver mio penoso,
La morte, che desio
Solo darmi potria dolce riposo, Eco [in disparte]
E voi me lo negate
(Ohimè, vidde nell'acque il
Crudo fato, empio Amor,
volto suo.)
Stelle spietate.
Narciso
Ma per uscir d'affanni
Sembra, che meco parli.
Non manca il modo a chi non
O come volontieri
ha più speme;
Il suon di sua favella
Già mi palpita, e geme
ascolterei,
L'alma nel seno, e dice:
E vedrei più svelato il suo
“Ecco là la tua tomba, Eco
sembiante.
infelice.”
Ma, che strano desio
Sento nascermi in petto? [si
Sì, sì dentro quell'onde
ritira dal fonte]
A tuo dispetto Amor
Che fia mai? che? Deliro!
Estinguerò l'ardor,
Compiacerm'io d'un volto? ah
Che m'accendesti in sen.
che in pensarlo
Con me stesso m'addiro.
Vorrei nell'istess'acque
Dove la fiamma nacque
La tomba darle ancor
Per vendicarmi.
SCENA4
Narciso
Qui credo, che lasciai dianzi'l
mio dardo.
Mai di molle piacer non mi
compiacqui.
Cacciator non amante al
mondo nacqui. [Parte]
Eco
Come, com'esser può, ch'un
alma così vile
Si celi sotto i rai d'un sì bel
viso?
E tu mio cor, che pensi?
Amar chi ti tradisce,
Adorar chi t'inganna,
Seguir chi ti schernisce?
Dimmi, se pur lo sai,
Mio cor,che pena è mai
Quella che senti?
Godi, e non puoi goder,
Sospiri nel piacer,
Speri, e paventi. [Parte]
SCENA5
[Narciso ritorna al fonte]
Narciso
Più resister non so: da occulta
forza
Sul liquido cristallo,
Son tratte le mie piante
A riveder l'amabile sembiante.
Ma dov'è? più no'l miro.
Forse di quà si volse;
Oh dio! né quà lo vedo.
O voi di questi argenti
Placidissime sponde,
Amenissime arene,
Dite, dov'è il mio bene? ove
s'asconde?
E voi frondose piante
Di questo folto bosco,
Ditemi se celate
Nel vostro verde orror quei
vaghi rai?
Ahi! Dappertutto invano
I guardi, e i passi movo,
Ma sol dentro al mio sen io ti
ritrovo.
Mio bel sol, tu m'invaghisti,
Poi qual'ombra mi sparisti,
Ne il tuo lume più mi rendi.
Perchè a me più non ti sveli?
Se sei sol, perchè ti celi?
S'ombra sei, perchè
m'accendi?
[III]
LA METAMORFOSIS
Transformación de una ninfa en voz
La flor de Narciso
[Narciso di nuovo s'avvicina all'acque;
poi Eco]
Narciso
Dammi tregua, se non pace
Già ch'hai vinto, o dio d'Amor.
Oh care amate rive
Del cristallino albergo di quel sole;
Che solo a gl'occhi miei può dare il
giorno:
Ecco, che a voi ritorno,
Se ben da voi mai fu lontana l'alma,
Per ritrovare in voi di quel tormento,
Che agitando mi va riposo, o calma;
Deh, per pochi momenti
Fate, che possan dell'amato oggetto
Ritornare a godere i sguardi miei.
E tu, che i miei lamenti
Forse ridendo ascolti,
Fà ch'io ti veda, o sappia almen chi
sei.
Vieni, o caro, a consolarmi,
E poi tornati a coprir.
Fà ch'io goda un solo istante
Quel sembiante,
Che può farmi
Sempre lieto, e poi languir.
SCENA2
Narciso
Sì, sì, crudele,
Già che tu non ascolti il pianto mio,
E a me venir non vuoi, dove tu sei,
Così venir vogl'io. [Si getta nel fonte]
Eco
Che miro, o dio! Narciso
Gettossi, o cadde nell'ondoso centro,
E più non torna, oh cieli!
Né posso dargli aita! ohimè Narciso,
Narciso, dove sei?
Ah, che certo è sommerso! Ed io che
faccio
Che non lo seguo ancora?
No, no, cieli tiranni, non potrete
Far ch'egli più non viva, ed io non
mora. [Sta per gettarsi nel fonte]
Penosi torrenti
Con piena d'affanni,
Colmate il mio cor.Fra mille tormenti
Chi sa ch'uno almeno
Non sciolga dal seno
Ogn'altro dolor. [Parte]
SCENA3
Narciso
Tutto già scorsi a nuoto
Di quell'acque felici il cupo letto,
E indarno vi cercai
Del misero mio cor l'amato oggetto.
Nell'acque ove mirai già il tuo
sembiante,
Volsi cercare a nuoto
La tua beltà di cui divenni amante.
Ma dimmi almen chi sei!
Saziar non potrò mai l'avida vistaDel
tuo divin sembiante, anima mia. O
soavi pupille,
soavissimo volto, son le vostre
bellezze
Fonti delle amorose alme, dolcezze.
Sento, che a poco, a poco
Con l'amoroso foco
Combatte un freddo gel;
Ma poi quel gelo istesso,
Che tiene il foco oppresso,
Di nuovo in sen l'accende,
E il rende più crudel.
SCENA4
[Eco e Narciso]
Eco
No, non è fier, non è crudel Amore,
Se l'alma tua dolce al mio cor lo
mostra
Negl'occhi, e nel sembiante
Amata, e riamante.
Come del corpo l'ombra
Sarò di te sempre fedel seguace;
Mia vita, mio tesor, mio ben, mia
pace...
Non trovo altro conforto a' miei
tormenti,
Se non la morte; dunque, o morte
vieni,
Apri con questo dardo all'alma mia
Verso l'amat'oggetto alfin la via.
Non è fiero, ne crudele
Come pensi, questo Amor, no.
Punge, è ver; ma poi di miele
Le punture sparge ancor.
[S'estingue. Si trasforma in voce, in
eco]
SCENA5
Narciso
Vieni, non tardar più. Come sì lenta
Sei per darmi il riposo,
Che braman le mie pene, o morte
amica?
Già t'aspetta il mio seno,
Anzi, in se già ti sente,
Che pria del ferro ancora
Vuoi farne uscir la vita;
Vieni, dunque, deh vieni,
O morte mia gradita,
Vieni, vieni, e guida il mio spirto,
Ov'è quello, che adoro.
Narciso, io vengo a te. Narciso, io
moro.
Morirò; ma la mia morte,
Perchè tu m'hai ferito,
Non chiamerò crudel.
Troppo è lieta sorte
Perder per te la vita
Se tu mi sei fedel!
[Sviene. Metamorfosi in fior]
Domenico Scarlatti
SCENA1
RESUMEN DEL PROGRAMA
Título
ECO Y NARCISO
Domenico Scarlatti
(1685-1757)
Primera Parte
DESENCUENTROS
Desprecio de Narciso
Tormento de Eco
Segunda Parte
LA TRAGEDIA
Amor se apodera de Narciso
Extinción de Eco
LA METAMORFOSIS
Transformación de una ninfa en voz
La flor de Narciso
REAL COMPAÑÍA ÓPERA DE CÁMARA
Juan Bautista Otero, Director
con instrumentos originales
12 músicos y 2 solistas
duración aproximada del espectáculo:
2 horas
una pausa de 15 minutos