"Una cuestión de semántica léxica en los diccionarios del español bajo las fórmulas por extensión y en especial" Janet DECESARIS y Paz BATTANER (IULA-UPF) Sumario: 1. Punto de partida 2. Reflejo del concepto de ‘extensión’ en el uso común y en la lexicografía 3. El concepto de ‘extensión’ en semántica 4. Análisis del tratamiento dado en los diccionarios 5. Fenómenos semánticos que se muestran bajo estas expresiones adverbiales, sean o no marcas reconocibles por el propio diccionario 5.1. Alternancia hiponimia hiperonimia 5.2. Alternancia hiperonimia hiponimia 5.3. Ambigüedad e imprecisión de estas expresiones 6. Soluciones para un tratamiento lexicográfico que oriente al usuario En los trabajos que llevamos en curso para traspasar a la lexicografía general fenómenos del sentido figurado, metonimia y metáfora, que nos obligan a tratar la polisemia1 en el artículo lexicográfico, nos hemos encontrado en muchas ocasiones con indicaciones de por extensión, por antonomasia, en especial, especialmente, etc, interpretables en el diccionario como marcas de traslación semántica en usos que modifican la extensión de la voz, la amplían o la restringen. 1 Punto de partida Nuestro acercamiento no es histórico ni retórico. Partimos de que el orden léxico en la mente de los hablantes es un hecho y de que la polisemia es un fenómeno universal lingüístico. Los hablantes mantienen relaciones semánticas estables entre las unidades léxicas almacenadas o entre las diversas acepciones de una misma unidad, y, al entender y al producir discurso, van estableciendo entre ellas otras relaciones lábiles y, a menudo, efímeras, que refuerzan las estables o las modifican. Una de estas variaciones tiene que ver con la extensión, entendida como la capacidad de referencia de cada acepción. Si se acepta esta hipótesis del procesamiento del léxico, cabe una interpretación no diacrónica de las marcas en que nos detenemos ahora; pero queda en el aire la consideración de si los diccionarios deben ayudar a establecer algunas de estas relaciones, al menos las que tengan consideración de ‘conocidas’ y sean comunes a una mayoría de hablantes; es decir, las que tienden a hacerse estables en los hablantes. La prueba de que esas relaciones existen es que los lexicógrafos las describen; dudan entre presentarlas en diferentes acepciones o en una sola acepción, se explicita la posibilidad de variación o no; mas en los diccionarios quedan consignadas. El caso de la reinterpretación entre dos ediciones sucesivas de los DRAE (1992 y 2001) de la voz macuto, es un ejemplo 1 Este estudio se inscribe en el proyecto BFF 2000-0834 y en los concedidos a las dos investigadoras firmantes. 1 palpable de haber prescindido de la historia de la voz2 y de reinterpretar nuevamente los dos sentidos, el lato y el limitado, como se detecta también en otros diccionarios3: (1) macuto (DRAE 1992) 1. m. Mochila de soldado. 2. Por ext., cualquier tipo de mochila. macuto (DRAE 2001) m. Mochila, especialmente la del soldado Las diferencias observadas en el tratamiento de la palabra macuto entre estas dos ediciones sucesivas del DRAE son precisamente de análisis semántico del fenómeno del que nos ocupamos y tienen repercusiones lexicográficas; no parecen responder a un cambio semántico en diacronía, sino a diferente análisis del significado nuclear y de sus límites, es decir, entre un significado nuclear restringido (‘mochila de soldado’) o amplio (‘mochila’). En el primer caso (DRAE 1992), la variable semántica introducida con la abreviatura Por ext. tiende a la imprecisión, resulta subespecificada en relación al significado nuclear. En el segundo (DRAE 2001), la variable semántica introducida con el adverbio especialmente (no codificado en lexicografía) tiende a la precisión, resulta más especificada que el significado nuclear. Lexicográficamente, en el primer caso se da la doble acepción; en el segundo sólo se consigna una acepción. No se obtiene una lectura equivalente de estas dos soluciones. El usuario, en el caso de la edición de 1992, debe conocer de antemano qué características tiene la 'mochila de soldado', el complemento restrictivo es un elemento del significado nuclear; en el caso de la edición de 2001, puede con toda razón interpretar que 'macuto' y 'mochila' son sinónimos, pues el que 'especialmente' sea la 'del soldado' parece un rasgo potestativo, no nuclear. Lo que parece evidente de estas observaciones es que, sin alterar aparentemente la intensión, la extensión de cada opción lexicográfica es diferente. 2. Reflejo del concepto ‘extensión’ en el uso común y en la lexicografía En el uso real de la lengua los hablantes constatan a menudo que utilizan una voz restringiendo su significando o ampliándolo. En una rápida consulta en el buscador Google para la lengua española, encontramos cientos de citas en que, con valor metalingüístico, se utiliza preferentemente en toda la extensión de la palabra antes o después del uso de una voz cuyo significado está muy extendido en la comunidad hablante. Veamos una muestra: (2) 6.Página nueva 2 ...pero no fue su padre en toda la extensión de la palabra, porque padre es aquél que considera que sus hijos no son de su propiedad, ... URL: http://www.fundacionmujeres.es/fondo/hemeroteca/perezcampo.htm 9.H.N.A. Ocio y Cultura. Teatro ...da fuego. El narrador omnipresente en toda la extensión de la palabra es lo que le da a la obra su mejor punto y los momentos ... URL: http://www.hna.es/ocio/teatro/270100/teatro.htm 8.AutoCAD LT 97 ...lo demás, Autocad LT es Autocad en toda la extensión del término, por 2 Corominas-Pascual señalan la consignación en Pichardo, su origen cubano y, posiblemente, su primer uso entre los soldados españoles que fueron desplazados a la isla. La voz entra en los DRAE en la edición de 1899 a través del uso venezolano (2ª acepción actual). 3 El fenómeno se distingue mejor en los diccionarios que definen con sinónimos que en los que glosan parafrásticamente la voz y le añaden atributos específicos. DUE 1998 “Saco o bolsa de lona que se lleva a la espalda para transportar víveres y ropa; particularmente el que llevan los soldados”, DEA 1999 “Mochila, esp. de soldado”, Lema 2001 “Saco o mochila de tela fuerte o piel que se carga a la espalda, especialmente el que utilizan los militares para llevar sus pertenencias”. 2 cuanto se trata casi de 1a misma filosofía de programa, la misma interfaz ... URL: http://www.cadmascad.com/autocadlt.htm Si un significado se aclara o se precisa con esta expresión, conocida y recogida por los diccionarios4, es porque no se está utilizando de manera restringida y personal, sino con valores semánticos (propiedades) extendidos a muchos hablantes de la comunidad lingüística de que se trate , es decir, apelando a comprenderla con todos los ‘atributos’, ‘propiedades’ o ‘rasgos’ posibles de esa voz, sin prescindir de ninguno. Los ejemplos que hemos encontrado en Google parecen hacer uso de la acepción ‘espacial’ de la voz extensión; y parecen indicar una concepción de la voz como un espacio que cubre más o menos atributos, propiedades o rasgos. No son tan frecuentes, sin embargo, los usos de por extensión, que queda limitado a la lengua de lexicógrafos y semantistas. Los diccionarios muy especialmente se sirven de la frase por extensión, que no hace alusión a esta posibilidad de incluir o no los ‘rasgos’, ‘propiedades’ o ‘atributos’ que la voz puede encerrar, sino a una traslación semántica5. Son fenómenos diferentes aunque evidentemente relacionados: el primero es una opción del hablante, que escoge la intensión con que utiliza una voz, y señala de forma metalingüística que incluye en ella todos los ‘rasgos’, ‘propiedades’ o ‘atributos’ de su diferencia específica; el segundo representa una explicación teórica de una nueva acepción o particularidad dentro de la acepción, también es un uso metalingüístico pero, en este caso, de interpretación y responsabilidad del lexicógrafo, que señala que hay una ampliación en la capacidad de la extensión; y la fórmula por extensión establece una relación con el significado señalado en una definición anterior. Son dos expresiones metalingüísticas de traslación semántica, una pertenece a la lengua común y los diccionarios no se sirven de ella; la otra es propiamente lexicográfica y es de la que partiremos en este estudio. Algunas veces, María Moliner la señala también con la expresión “en sentido amplio”. Considerar este fenómeno de por extensión, nos hace considerar al mismo tiempo también el fenómeno inverso, la delimitación de la extensión. En la lengua usual se utilizan expresiones como concretamente, extrictamente, me refiero a, limitándolo a, entendiendo por ello, en el sentido de, etc. para limitar la extensión de una palabra. La fórmula con que los diccionarios recogen este fenómeno semántico cuando está popularizado en toda la 4 Los actuales diccionarios para el español recogen bien la acepción semántica, bien la unidad fraseológica, en toda la extensión de la palabra/término, bien por extensión, que marca una trasposición lingüística: DGILE 8 GRAMÁTICA. Tratando del significado de las palabras, ampliación del mismo a otro concepto relacionado con el originario: por extensión, [palabra o frase] que se emplea con un significado que no es el suyo, pero con el que establece una relación manifiesta; en toda la extensión de la palabra, en su más amplio significado. DUE 1998 En toda la extensión de la palabra. Por completo, sin reservas o sin salvedades: ‘Es un sinvergüenza en toda la extensión de la palabra’. Por extensión. Se aplica al empleo de las palabras o expresiones con un *significado que no es el suyo propio, pero tiene con él una relación objetiva. DEA 1999 I 2 c) (Filos y Ling) Conjunto mayor o menor de individuos a los que es aplicable un concepto [con citas de Gambra y A. Amorós y M. Mayoral]. II loc. adv. 5 por --. Extendiendo el sentido de una expresión más allá de sus límites propios [con citas de M. Delibes y Gaya Nuño]. DRAE 2001 4. f. Fil. Conjunto de individuos comprendidos en una idea.5. f. Geom. Capacidad para ocupar una parte del espacio. El punto no tiene extensión.(...)7. f. Ling. Ampliación del significado de una palabra a otro concepto relacionado con el originario.(...). en toda la ~ de la palabra. 1. loc. adv. Enteramente, por completo. 5 El Árbol de [abreviaturas o marcas de] transición semántica de la última edición del DRAE 2001 sólo reconoce tres marcas: Antífrasis, Figurado, Antonomasia. 3 comunidad hablante, es decir, cuando puede ser una acepción lexicográfica diferente, tampoco está tan codificada como su contraria y se presenta bajo expresiones diversas como: por antonomasia, en especial, especialmente, principalmente, generalmente y sobre todo, entre otras posibles. 3 Análisis del tratamiento dado en los diccionarios La consulta a dos diccionarios actualizados e informatizados del español de hoy muestra diferentes soluciones en la lexicografía española para indicar ampliación o precisión (restricción) del significado, es decir para señalar la variación de extensión entre acepciones o subacepciones de una voz. Las expresiones más frecuentes encontradas en los diccionarios informatizados actualizados del español son las siguientes, entre otras de uso más esporádico: DRAE 2001 DUE 1998 6 Número de empleos por extensión genéricamente nombre genérico en sentido amplio en general 111 2 7 1 139 296 1 60 45 361 por antonomasia especialmente generalmente en especial particularmente sobre todo en particular 907 18708 9889 152 123 103 57 40 738 1599 38 3254 67 68 De la comparación entre estos datos, llama la atención la mayor frecuencia en el DUE de estas expresiones adverbiales, lo que puede considerarse una de las caracteristicas de definición de la lexicógrafa María Moliner y de su diccionario de uso (que está atento a variaciones y circunstancias cambiantes recordadas por estos adverbios en –mente y algunos otros). En el DUE sobresalen los empleos de por extensión, en sentido amplio, generalmente y particularmente. Es significativo el número de empleos de particularmente. El diccionario académico destaca en los empleos de especialmente y, cosa curiosa, sobre todo, expresión que es mucho más coloquial. 6 En la edición electrónica del DRAE 1992 se contabilizan 771 empleos de la abreviatura y 25 empleos más sin abreviatura; es notable el esfuerzo que se ha hecho por reducir pues esta marca. 7 En la edición electrónica del DRAE 1992 se contabilizan 97 empleos de esta abreviatura; parece pues decisión haberla mantenido en la siguiente edición. 8 En la edición electrónica del DRAE 1992 se contabilizan 1543 empleos de este adverbio dentro de las definiciones; parece pues que se ha tomado alguna decisión sobre su uso en la redacción de definiciones de la nueva edición. 9 En la edición electrónica del DRAE 1992 se contabilizan 959 empleos de este adverbio dentro de las definiciones; parece que no se ha tomado ninguna decisión sobre su uso en la redacción de las definiciones de la nueva edición. 4 Buscando en la serie de los DRAE, se puede saber que la incorporación de la marca (Por ext.), por extensión, en la lexicografía española, criada y amamantada en los trabajos de la RAE10 hasta hace poco menos de 15 años11, viene de la edición de 1884 (12ª edición) en que figura por primera vez la abreviatura Por ext.. En la de 1899 (13ª edición) se incorporan ya tres marcas de este tipo: por antonomasia (Por antonom.), por excelencia (Por excel.) y se mantiene, naturalmente, por extensión (Por ext.). En la Advertencia preliminar de esta edición de 1899 la Corporación confiesa que ha incluido voces “formadas por la misma Academia con estricta sujeción a las leyes por que se rige nuestro idioma”; es posible que la declaración de confianza en las leyes establecidas por los neogramáticos, explique también la inclusión de las tres marcas sobre el origen inmediato de ciertas acepciones; es decir, sean marcas de signo histórico, los lexicógrafos reconocen con ellas que esa acepción responde a una ley de la semántica. La tendencia actual a suprimir estas marcas, se explica porque siguen siendo interpretadas por los lexicógrafos exclusivamente como diacrónicas; se ha señalado ya por otros investigadores y nosotros lo hemos expuesto en otros trabajos12. La última edición del DRAE (2001) suprime la marca fig. (figurado) antepuesta a la definición y reconoce sólo tres marcas de transición semántica de clara ascendencia retórica: Antífrasis, Figurado, Antonomasia. Sin embargo, en la redacción de las definiciones y en las informaciones sobre su uso se detectan algunas expresiones habituales más, como las que estamos analizando, que reflejan también fenómenos de ‘traslación’ semántica, como intentaremos mostrar. Las abreviaturas reconocidas por el DUE (1998) son frecuentemente, generalmente, relacionado, y se utilizan sin abreviaturas otros adverbios o frases adverbiales, como se ve en los datos aportados. Las abreviaturas del DEA (1999) que pueden marcar diversa capacidad de extensión en la definición de una misma acepción, es decir, las que inciden sobre el aspecto de ‘traslación’ semántica que venimos considerando, pueden ser las correspondientes a especial/especialmente, figurado, general, generalmente, principalmente, de las que no tenemos contabilizados todas las ocurrencias o empleos en la redacción del diccionario por no estar informatizado este diccionario, ni tenemos otras que puedan ser afines a estas y que se utilicen en la definición aunque no estén consignadas en las abreviaturas. Por eso, sólo nos serviremos de este diccionario para terner otro punto de confrontación. 4 El concepto de ‘extensión’ en semántica 10 Otros diccionarios que a continuación incorporan esta marca de Por antonom. son: el Diccionario de la Lengua Española (Diccionario de Autoridades) de Aniceto de Pagès, el de José Alemany y Bolufer de la Editorial Ramón Sopena (1917), el de la Editorial Calleja (1919) y la primera edición del Vox, Diccionario General e Ilustrado de la Lengua Española (1945) de Publicaciones y Ediciones Spes. Las marcas de extensión y excelencia varían, están o no presentes. 11 Ver J.DeCesaris y P. Battaner “The New Spanish Lexicography” (2003), presentado en el 14th Meeting of the ADS, Duke University, May 2003. 12 Por ceñirnos al espacio de la lexicografía española, Alsina-DeCesaris 2002, Battaner-DeCesaris 2002 y 2003 lo interpretan como fenómeno sincrónico; Hoyos 1999-2000, González Pérez, 2000-2001 y Pérez Castro 2002 lo sitúan siempre en la perspectiva diacrónica de cambio de significado. 5 En la lógica medieval era crucial determinar el sentido con el que las voces eran utilizadas en los silogismos, y esta atención a la extensión del significado de las voces arranca de allí; en los diccionarios este significado de la Filosofía todavía figura (v. nota 4). La semántica de corte diacrónico (Bréal 19215ª, Ullman 1962) había observado también en los fenómenos de cambio de significado dos procesos metonímicos correspondientes a la ampliación y la especificación del significado de una unidad léxica13. El desarrollo posterior de la semántica se ha venido preocupando de otros aspectos, especialmente los relacionales, y ha atendido a esta coaparición de significados más y menos extensos, en una acepción o en el significado total de unidad léxica, bajo el concepto de relación hiponímica, del que la metonimia es uno de sus exponentes14. Enmarcamos aquí el significado léxico en la propuesta de J. M. Moravcsik (1990) que concibe las palabras descriptivas (nombres comunes, adjetivos y verbos) como dotadas de una valor designativo y otro explicativo. Como inscrito en la tradición aristotélica se vale de los conceptos de extensión y de intensión para el significado léxico, que, por el momento, podemos identificar con 'referencia' y 'significado'. La extensión está en función de su capacidad denominativa (designativa); la intensión se revela mejor en su capacidad predicativa (explicativa) En su teoría, los significados se conciben como condiciones para poder aplicar patrones explicativos, dentro de los cuales se puede mostrar por qué y cómo algunos elementos [o individuos] están incluidos en la extensión de una palabra: --¿Por qué dices que esa persona es un cardo? --Porque es francamente desagradable y poco sociable. Esta capacidad explicativa que muestra cardo para ser aplicado a una persona, pone de manifiesto el uso predicativo de esta palabra y no que 'las personas' puedan ser extensiones de cardo. En la función designativa cardo tiene como extensión los tipos de plantas espinosas y crasas. En su función predicativa, explicativa, surge en su intensión el atributo o propiedad 'desagradable' e 'insociable' y, entonces, admite nuevas referencias, que, con el tiempo y su popularización en la comunidad hablante, puede generar otra intensión con su correspondiente extensión. El significado de una palabra p es “eso en virtud de lo cual un elemento de la realidad cuenta como p, es decir, cuenta como extensión de p”. El significado no es suficiente, las palabras tienen significado (intensión) y además varían en extensión. Por ejemplo vehículo cubre muchas extensiones y por el contrario coche y carro han cambiado de extensión con el desarrollo del automóvil. A mayor extensión la intensión decrece e, inversamente, a menor extensión la intensión es más rica15. 13 Corresponde a los capítulos X y XI de su Essai de Sémantique, cito por la traducción española, Ensayo de Semántica, Ciencia de las significaciones, Madrid, La España Moderna, (s.d.); en Ullman (1962, trad. esp. de la 2ª, 1967) la ampliación y restricción del significado están tratadas en las causas del cambio semántico (págs. 225-226) y en las consecuencias del cambio semántico (págs. 257-261). 14 Lyons (1977, trad. esp. 1980) trata de la generalización de significados como tendencia a la abstracción y la restricción de significados como tendencia a la especialización y los observa en el momento de adquisición de la primera lengua (págs. 245 y ss.); Kleiber (1990, trad. esp. 1995) sitúa este fenómeno en su exposición de la semántica de prototipos en un caso de supraordinación o subordinación con respecto al nivel básico de categorización (págs. 109-111, “Acerca de la organización jerárquica del léxico”). Cruse (2000) dedica el capítulo 11 a las variaciones del significado en el que se plantea la determinación del sentido ‘literal’ (págs. 199-215). 15 Lyons (1977) lo formula en términos de inclusión (entailment): el lexema hiperónimo es más inclusivo (más extenso); el lexema hipónimo es menos inclusivo (aumenta su intensión) (págs. 274). 6 El caso estudiado aquí es el de variación de extensión (capacidad de referencia) y por tanto en la función denominativa, designativa, en usos cercanos de la misma palabra. Es un aspecto en que los diccionarios se acercan al modelo léxico mental de los usuarios de la lengua que permite adjudicar mayor o menos extensión a la misma voz, como muestra la unidad fraseológica en toda la extensión de la palabra. La extensión de los términos es variable; los cambios culturales causan ciertas fluctuaciones en el alcance de la aplicación sin que cambie el significado, como en el caso de vehículo, coche, carro. Los significados no determinan por sí mismo la extensión, sólo proveen las condiciones necesarias para su aplicación. La propuesta de Moravcsik permite una visión sincrónica y también diacrónica al tener en cuenta la realidad social y cultural en que se desarrollan los hombres y sus lenguas. Fijar la extensión es una cuestión normativa que depende de la negociación que se establezca entre los hablantes sobre el uso de palabras que coinciden en intensión. Es una cuestión normativa a la que contribuyen también las definiciones de los diccionarios16. 5 Fenómenos semánticos que se muestran bajo estas expresiones adverbiales, sean o no marcas reconocibles por el propio diccionario. Semánticamente estas expresiones acotadas en las definiciones de los diccionarios atienden a que la voz que las recibe permite en sus usos actuales una mayor o menor extensión, entendiendo por extensión el conjunto de entidades o acciones a que puede aplicarse tal denominación17. Señalamos las dos direcciones que toma la trasposición de menor a mayor extensión y de mayor a menor extensión. 5.1.Alternancia hiponimia hiperonimia: A mayor extensión corresponde un significado más desdibujado, más falto de rasgos característicos o atributos inherentes y, por lo tanto un movimiento hacia la hiperonimia. Es el caso de canto (DRAE) y adalid (DUE): (3) canto1 (DRAE) 3. m. Poema corto del género heroico, llamado así por su semejanza con cada una de las divisiones del poema épico, a que se da este mismo nombre.4. m. Composición de otro género. Canto fúnebre, guerrero, nupcial.5. m. Composición lírica, genéricamente hablando. Los cantos del poeta. adalid (DUE) Õ «*Caudillo». Hombre que guía gente de guerra. Por extensión, hombre que tiene la dirección suprema en una comunidad que se propone alguna empresa trascendental. Hombre que se distingue en la *defensa o sostenimiento de cierta cosa. A una indicación parecida, aunque sin trasposición semántica siempre, pues muchos de ellos ocupan la primera acepción de los artículos correspondientes, son también las indicaciones de nombre genérico, genéricamente o en algunos casos nombre colectivo de género. Lo podemos detectar en las primeras acepciones de betún, goma: (4) betún (DRAE) 1. m. Nombre genérico de varias sustancias, compuestas principalmente de carbono e hidrógeno, que se encuentran en la naturaleza y arden con llama, humo espeso y olor peculiar. 16 Wiegand (1977, trad. inglesa 1999) formula una de sus tesis de la siguiente manera: “Written from an extracommunicative point of view, the lexicographic paraphrases should not be regarded as lexicographic nominal definitions, but as rule formulations for the use of the lemma in conformity with semantic rules. Only this way can it be adequately explained why and in which way lexical paraphrases, when being read, become texts-infunction, thus enabling the reader to infer the meaning of the lemma” (pág. 93). 17 El fenómeno es también evidente en diacronía y se manifiesta en la etimología de archipiélago ‘mar principal’, en la que una de las dos extensiones que la voz tuvo se ha perdido y sólo se ha conservado la acepción restringida. 7 goma (DUE) Õ Nombre genérico de las substancias viscosas, incristalizables, solubles en el agua, que fluyen de diversas plantas. En algún caso con esta expresión se marca también un fenómeno de transición semántica, como en levante, cuya tercera acepción es una restricción de la primera, a la posición cardinal añade otra propiedad, ‘comarcas mediterráneas de España’, es decir, aumenta la intensión y restringe la extensión: (5) levante (DRAE) 1. m. Este (|| punto cardinal). ORTOGR. Escr. con may. inicial.2. m. Viento procedente del este. 3. m. Nombre genérico de las comarcas mediterráneas de España, y especialmente las correspondientes a los antiguos reinos de Valencia y Murcia Este zigzag entre acepciones de mayor o menor extensión pone en evidencia el fenómeno semántico analizado, la alternancia en la extensión con la que los hablantes utilizan estas voces y la aleatoriedad y falta de criterios con que los diccionarios la consignan. 5.2. Alternancia hiperonimia hiponimia. El fenómeno contrario está mucho más presente en los artículos lexicográficos. La transición entre acepciones de mayor extensión hacia una menor extensión es mucho más frecuente (a tenor del recuento efectuado y en coincidencia con lo señalado por la semántica diacrónica); las voces descritas primero como de mayor extensión pasan a tener usos de menor extensión y así son descritas y, por lo tanto se genera una alternancia hacia la hiponimia. Los diccionarios españoles se han valido de la expresión retórica por antonomasia18 para marcar la dirección de esta alternancia; pero lógicamente tiene poco uso y esta marca está en proceso de desaparición. Sin embargo, al analizar la redacción de las definiciones se encuentran muchas expresiones más que insisten en este fenómeno, mas sin estar reconocidas, y cuya detección subraya precisamente que pasa bastante desapercibido. En el reciente y completo manual de Porto Dapena (Porto Dapena 2002, págs. 222 y ss), en el capítulo que dedica a la microestructura del diccionario, se expone la determinación de acepciones y subacepciones y su orden de exposición en los diccionarios. Porto Dapena asigna a la ordenación lógica la atención a la capacidad de referencia (extensión) de las voces y coincide con nosotros en que no se necesita una perspectiva diacrónica para incluirla en los diccionarios: Por lo que se refiere a la ordenación lógica, consiste en disponer las acepciones de acuerdo con las relaciones lógicas de adición, inclusión, intersección, etc. contraídas entre ellas. Se parte para ello de una acepción básica, colocada en primer lugar, y, a partir de ella, por diversas modificaciones que implican las relaciones anteriores, se va estableciendo la sucesión de los demás significados, sean acepciones o subacepciones (...) Generalmente cuando el lexicógrafo sigue este procedimiento, suele acompañar las definiciones de indicaciones como “particularmente” o “en particular”, “por extensión”, “en sentido figurado”, “por analogía”, etc., que no necesariamente se refieren a fenómenos reales de evolución, sino, como hemos dicho, a relaciones de adición, supresión, etc. (Porto Dapena 2002, pág. 226) 18 antonomasia (DUE) Empleo de un nombre común o un adjetivo aplicable a varias cosas, como nombre particular de una determinada; ya porque es a la que con más frecuencia se aplica, ya porque esa es la más importante entre las cosas a que es aplicable. Por ejemplo, llamar «el Salvador» a Jesucristo. La palabra se usa solamente en la frase «por antonomasia»: ‘El Apóstol es por antonomasia San Pablo’. (V. «propiamente dicho, por excelencia».) 8 En el DRAE se confunde la antonomasia retórica con este otro fenómeno semántico de la restricción de la extensión, que aparece por doquier. El peso cultural explica la antonomasia en verdaderos prototipos, casi nombres propios19 como ascensión, código, cordero, diluvio, cuya extensión pasa a ser de una sola entidad y son tradicionalmente escritos como nombre propio, aunque tengan intensión. Son auténticas 'antonomasias' en español. (6) ascensión (DRAE) 1. f. Acción y efecto de ascender (|| a un sitio más alto).2. f. por antonom. Subida de Cristo a los cielos. cordero (DRAE) 3. m. Hombre manso, dócil y humilde.4. m. por antonom. Jesucristo, Hijo de Dios. diluvio (DRAE) 1. m. Inundación de la tierra o de una parte de ella, precedida de copiosas lluvias.2. m. por antonom. diluvio universal con que, según la Biblia, Dios castigó a los hombres en tiempo de Noé. código (DUE) Õ Colección ordenada de *leyes. Recopilación de las de un país. Por antonomasia, la hecha por Justiniano. No es tan apropiado el uso de por antonomasia en otros casos en que aparece. La marca sigue anunciando la limitación de la extensión pero no a una sola entidad: cabeza 2 y gas 5, ni en bebida 4 o foque. (7) cabeza (DRAE) 1. f. Parte superior del cuerpo del hombre y superior o anterior de muchos animales, en la que están situados algunos órganos de los sentidos e importantes centros nerviosos.2. f. por antonom. La de ovino preparada para comer gas (DRAE) 1. m. Fluido que tiende a expandirse indefinidamente y que se caracteriza por su pequeña densidad, como el aire.2. m. Cada uno de los gases combustibles empleado para usos domésticos o industriales.3. m. Mezcla de carburante y de aire que alimenta el motor de un vehículo automóvil.4. m. coloq. Fuerza, energía, ímpetu. El equipo pierde gas.5. m. pl. por antonom. gases que se producen en el aparato digestivo. bebida (DRAE) 4. f. por antonom. bebida alcohólica foque (DUE) Õ (marina). Nombre común de todas las *velas triangulares. Se aplica por antonomasia a la principal de ellas. Las acepciones señaladas con la marca por antonomasía son hipónimos metonímicos de acepciones anteriores. Lo curioso de este caso, como hemos visto, es que en la lexicografía española, este fenómeno de traslación semántica, por antonomasia, parece residual. En la mayoría de los diccionarios no recibe atención explícita en la redacción lexicográfica. Sin embargo, como el fenómeno semántico es una realidad, se manifiesta bajo otras expresiones, varias y poco precisas, según el estilo del redactor o del diccionario; y siempre de forma intuitiva e irregular. Veamos ejemplos de estas otras expresiones, anunciadas ya antes, en su uso de marca de transición semántica de mayor a menor extensión, que venimos persiguiendo: (8) especialmente acueducto (DRAE) 1. m. Conducto artificial por donde va el agua a lugar determinado, y especialmente el que tiene por objeto abastecer de aguas a una población acotación (DUE) Õ «*Nota». Advertencia o comentario puesto en un escrito, particularmente en el margen. Especialmente, en las obras *teatrales, las aclaraciones relativas al juego escénico. 19 El DRAE con la inclusión de notas de ortografía señala en varios de ellos la recomendación de la mayúscula. 9 (9) en especial distracción (DRAE) 1. f. Acción y efecto de distraer.2. f. Cosa que atrae la atención apartándola de aquello a que está aplicada, y en especial un espectáculo o un juego que sirve para el descanso. mugre (DUE) Ö *Suciedad, particularmente si es grasienta, acumulada en cualquier sitio; en especial, en una prenda de vestir, por el uso. (10) en particular surtir (DRAE) 2. intr. Dicho del agua: Brotar, saltar, o simplemente salir, y más en particular hacia arriba. concordancia (DUE) Acción y efecto de concordar. *Relación entre cosas que concuerdan. En particular, gramaticalmente. (*música). (11) corrientemente hijo,ja (DRAE) ~ natural.1. m. y f. hijo habido de mujer soltera y padre libre, que podían casarse al tiempo de tenerlo.2. m. y f. Corrientemente se toma por hijo ilegítimo. (12) sobre todo interpretar (DRAE) 2. tr. Traducir de una lengua a otra, sobre todo cuando se hace oralmente. churrete (DUE) *Mancha de suciedad en alguna parte; particularmente, en alguna parte del cuerpo y sobre todo en la cara; por ejemplo, las que les quedan a los niños después de comer alguna cosa que escurre. La impresión que da la redacción de las definiciones que incorporan estas expresiones adverbiales limitadoras de la extensión es que responde a una intuición más que a un análisis consciente; estas expresiones adverbiales no son objeto de abreviaturas, por ejemplo, salvo en DUE y en DEA. Además todas estas expresiones podrían ser conmutables entre sí, salvo en los casos señalados de las auténticas antonomasias culturales, que son trasposiciones a nombres propios. 5.3. Ambigüedad e imprecisión de estas expresiones. Hay que reconocer también que, por su carencia de valor de marca específica, estas expresiones adverbiales que venimos señalando tienen interpretación ambigua. Seleccionan ciertos rasgos pero no excluyen otros entre los rasgos específicos que se han adelantando, los dejan en espera. También contribuyen, en la redacción lexicográfica, a introducir o poner de relieve otras informaciones diferentes a las que se vienen analizando. Es esta una coincidencia con lo que expone Moravcsik sobre las condiciones de las definiciones, que amplía las que pueden ser suficientes, y no tienen por qué ser necesarias (Moravcsik 1990). Entre otros usos que reciben estas expresiones adverbiales, conviene destacar por su frecuencia la indicación de combinación o ‘colocación’ semántico-sintáctica. Solo a modo de ejemplo confrontamos unas que según nuestro análisis responden a limitación en la extensión y otras cuya interpretación pide un componente de selección semántico-sintáctica propio de las ‘collocations’. Por ejemplo, el mismo adverbio especialmente20 aparece en la última edición del DRAE usado para marcar la restricción de las bases (argumentos) de una voz predicativa como abrasar o como se ha visto antes para restringir extensión en 20 No podemos dejar de recordar, al recorrer los ejemplos de las expresiones especialmente y en especial, las antiguas definiciones aproximadas de sustantivos que empezaban con ‘Especie de’ en que especie no tiene el sentido de variedad dentro de una clase natural, sino de ‘algo parecido a’, y que no satisfacen en la lexicografía actual. 10 acontecimiento; también en el DUE aparece este uso indistinto, así, amenazar o fragancia: (13) abrasar 6. tr. Dicho de una pasión, especialmente del amor: Agitar o consumir a alguien. U. t. c. prnl. acontecimiento 1. m. Hecho o suceso, especialmente cuando reviste cierta importancia. amenazar Anunciar alguien a Íotro, con palabras o con gestos, que le va a pegar, a matar o a hacer cualquier daño: ‘El jefe le ha amenazado con despedirle [con el despido] si no se enmienda’. Con algunos complementos, especialmente con «muerte», puede llevar la preposición «de»: ‘Amenazar de muerte, de excomunión’. fragancia Olor delicioso y suave; se aplica especialmente al de las cosas naturales y frescas: ‘La fragancia de las flores [de la tierra mojada, de la hierba cortada]’. La consignación de la selección semántico-sintáctica de las palabras propiamente predicativas es otro fenómeno semántico, atribuido al ‘uso’, cuya información se exige hoy a los diccionarios y que convendría diferenciar en la presentación de los diccionarios. Constatamos una vez más, al recordar las abreviaturas utilizadas por los diccionarios, que una cosa es la información que los diccionarios reconocen y otra la real que se desliza entre sus páginas, sometidas siempre a diversidad, por más que el equipo de redacción esté muy conjuntado o sea de un único redactor.Ya se ha señalado el uso de otros adverbios o frases adverbiales en los diccionarios que son equiparables a por extensión y en especial y que manifiestan el mismo fenómeno semántico, aunque de forma más ambigua. Precisamente esta ambigüedad permite diferentes análisis como lo pone de relieve la confrontación entre distintas soluciones lexicográficas para la misma acepción de una voz. Se ha señalado muchas veces la dificultad de marcar lo figurado, y se ha criticado lo aleatorio que resulta; sin embargo las marcas o las expresiones que ahora analizamos no han sido cuestionadas, ni las explícitas, como por extensión y por antonomasia, ni las escondidas bajo las expresiones adverbiales que hemos recorrido. Los diccionarios ofrecen análisis diferentes para el mismo fenómeno; por ejemplo, lo marcado en un diccionario como figurado en otro no aparece21; en DRAE aparece marcado por antonomasia y en el DUE resuelto por una remisión a la frase Cordero de Dios: (14) cordero (DRAE) 3. m. Hombre manso, dócil y humilde.4. m. por antonom. Jesucristo, Hijo de Dios. cordero (DUE) Ö (fig.; n. calif.). Se aplica a una persona muy *dócil. × «Cordero de Dios». Diferentes soluciones también se dan en sentido inverso, pues se marca la ampliación de la extensión y no se marcan las restricciones o se marcan a medias. (15) capitán (DRAE) 1. com. Oficial de graduación inmediatamente superior al teniente e inferior al comandante.2. com. Persona que encabeza una tropa.3. m. Antiguamente, comandante de un barco de guerra.4. m. Genéricamente, caudillo militar.5. m. Hombre que es cabeza de alguna gente forajida. Capitán de 21 De hecho en la edición DRAE 2001 se han suprimido, sin que lo adviertan en las páginas iniciales todas las marcas de sentido figurado que encabezaban las definiciones, parece que ello responde a una interpretación exclusivamente diacrónica; se ha mantenido, sin embargo, por extensión y por antonomasia, como se ha visto. 11 salteadores, de bandoleros.6. m. Hombre que capitanea un grupo de personas, en especial un equipo deportivo. capitán (DUE) Õ En sentido amplio o en lenguaje literario, *caudillo de guerra. Ö Jefe de una *banda. × Oficial del ejército que manda una compañía, escuadrón o batería. Ø En sentido amplio, hombre que manda en un *barco: ‘El capitán pirata’. Ù Oficial de marina que manda un buque mercante. En DRAE las acepciones 2, 4 y 5 son genéricas, la 6 es restringida en la segunda opción, pero genérica en la primera parte de la acepción; la 3 es restringida. En DUE se parte de las acepciones con mayor extensión 1 y 4 y no se marcan las más delimitadas 2, 3 y 5; curiosamente no se opta en este artículo por agruparlas en acepciones y subacepciones. Otra diferencia en el tratamiento lexicográfico de este fenómeno semántico es la de primar una de las dos extensiones, la extensa o la restringida, para empezar la definición cuando se opta por una sola acepción, como en el caso de macuto y en otros muchos cambios introducidos en DRAE entre la edición de 1992 y la de 2001, o en el diferente tratamiento entre los dos diccionarios informatizados que venimos analizando preferentemente: (16) chef (DRAE) 1. m. Jefe de cocina, en especial de un restaurante chef (DUE) Jefe de cocineros de un restaurante, hotel o establecimiento similar. 6. Soluciones para un tratamiento lexicográfico que oriente al usuario. Las cuestiones de determinación de la primera acepción (o de la acepción nuclear, literal, recta, etc.) son fundamentales en la descripción semántica del vocabulario (Lara 1997, Cruse 2000, Porto Dapena 2002) . No entramos aquí en la conveniencia de organizar esta descripción en acepciones o subacepciones, que aclaran la alternancia semántica jerarquizándola, como se ve en los artículos del DUE y muy remarcablemente en el DEA. Ahora nos limitamos a ver la relación entre dos sentidos, uno lato y otro restringido (en una sola acepción o en dos acepciones), los correspondientes a por extensión y especialmente, que señalan estos cambios de extensión que hemos venido analizando. Los datos que se han ido recogiendo en los diccionarios analizados son los siguientes: 1) Las voces muestran en sus usos y en los diccionarios alternancia en su capacidad de indicar mayor o menor extensión, manteniendo un significado (intensión) semejante. Fenómeno polisémico este que responde a la capacidad de una voz de variar la extensión, información que está almacenada en el léxico mental. 2) La alternancia en la extensión se presenta de tres formas diferentes en el artículo lexicográfico: a) en orden de acepciones correlativo o no, cabeza (7) y código (6) b) como subacepción, adalid (3), o c) ocupando una segunda parte de una definición compleja, distracción, mugre (9). 3) Hay dificultad en determinar la deriva semántica, la preminencia de sentido. Es el caso de las dos redacciones de la definición de macuto (1). El vaivén de la polisemia que estamos considerando va entre ampliación vs restricción y restricción vs ampliación de la extensión. 4) Algunos casos de este fenómeno semántico se marcan echando mano de recursos codificados por la Retórica (por antonomasia, por extensión y sentido figurado), pero no en la mayoría de casos. Estos casos quedan insinuados en la redacción de las definiciones por construcciones adverbiales que hemos ido recogiendo y que, de forma 12 ambigua, sirven igual para introducir la variación en la extensión o para introducir informaciones varias, entre las que se ha destacado la selección semántico-sintáctica entre otras. Son los casos de abrasar y amenazar (13). Por tanto si lo dicho hasta aquí tiene trabazón, sería positivo que los diccionarios se definieran frente a: 1) El sentido que ha de ocupar la posición preminente de la definición. Nuestra posición sería la de determinar el sentido más extendido prototípicamente siguiendo a Lara 1997, que sigue a Putnan 1975. Es el significado prototípico que otorgan los que utilizan las voces con ‘bastante o suficiente’ precisión, los que dan un registro cuidado, que no tiene por qué ser ‘culto’, a su discurso. No en orden de frecuencia (caso que haría alterar el orden de acepciones de Ascensión, Asunción en las tierras católicas de habla española), ni históricamente (como respeta DUE a partir del DRAE, que a su vez empieza a no respetarlo, como por ejemplo se desvela en los artículos correspondientes a capitán). 2) El orden en que se presentan --en subacepción, acepción inmediata o segunda parte añadida a la definición-- las alternancias metonímicas establecidas entre los hablantes y que son: a) hacia la generalización del significado y ampliación de su extensión (en sentido amplio), o bien b) hacia la especialización y reducción del significado y limitación de la extensión (especialmente, en especial). Esta atención fijaría los usos de estas expresiones adverbiales como marcas de la orientación de la alternancia de extensión y dejaría y especializaría otras expresiones adverbiales para otras cuestiones que pide la descripción del vocabulario. La conveniencia de indicar la dirección de la alternancia en la variación de la extensión radica en obligar al diccionario a un análisis más fino y con él a ayudar a establecer en sus usuarios relaciones más exactas entre las diferentes acepciones reconocidas en una unidad léxica. De manera que el caso de macuto, que nos detuvo en este problema, requeriría el siguiente orden: 1º ‘saco o bolsa’ + los atributos de resistencia y capacidad que se consideren, así como de la manera de ser cargado. 2º [con restricción de la anterior extensión a] En especial los que llevan los soldados o marineros. 3º [con ampliación de la extensión de la primera acepción] En sentido amplio cualquier clase de saco que se carga a la espalda [es decir, mochila sin los otros atributos o diferencias específicas consignadas en 1º]. No respetar este orden introduce imprecisiones en la descripción de la polisemia de esta palabra, que es polisemia sincrónica. Referencias bibliográficas: ALSINA, V. et J. 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