Article: Modelaje integrado de cambio climático y socioeconómico en el manejo sostenible del recurso hídrico en la cuenca Arenal-Tempisque: Una propuesta multidisciplinaria. Ambientales No. 43, junio 2012. Costa Rica. Págs. 47-62.

revista semestral de la escuela de ciencias ambientales
JuNio 2012 • issn: 1409-2158
Humedales estacionales
en la cuenca baja del río
Tempisque. Manejo y
conservación
Humedales estacionales en la
cuenca baja del río Tempisque.
Manejo y conservación
junio 2012 - Nº 43 - ISSN 1409-2158
Ambientales, revista semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales de la Universidad Nacional, fue creada en 1980. Su objetivo
es estimular y difundir la investigación y la discusión científica en
el campo de lo ambiental. Publica resultados de investigación referentes a situaciones ambientales y, secundariamente, ensayos
teóricamente consistentes con algún enfoque científico atinentes
a problemas de ese mismo ámbito temático. Se dirige principalmente a académicos, estudiantes de nivel superior y funcionarios
e integrantes de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales con competencias en lo ambiental.
634.9
C569C
Ambientales/ Escuela de Ciencias Ambientales.—
No. 43 (2012) – Heredia, C.R.
Semestral
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Publicaciones periódicas.
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Ambientales.
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Asistencia
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Descripción: Laguna Palo Verde
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Editorial: Humedales de la cuenca baja del Tempisque: Un reto para la conservación.
ISSN 1409-2158. Ambientales 43 |Pp. 3-6|
Sumario
Editorial
Humedales de la cuenca baja del
Tempisque: Un reto para la conservación
Jennifer L. Bufford y Eugenio González
Manejo del humedal Palo Verde y de las
comunidades de aves asociadas a sus
diferentes hábitats
Justin J. Montemarano, Mahmood Sasa y
Mark W. Kershner
El manejo de humedal afecta la dinámica
de descomposición de macrófitos en las
lagunas del Parque Nacional Palo Verde,
Guanacaste
Gabriela Mora, Jazmín Arias, Arelly Reyes,
Argery Jiménez, Sergio Padilla, Iván
Gómez-Mestre y Mahmood Sasa
Fenología reproductiva de anuros en
humedales del bosque tropical seco de
Costa Rica
Editorial
Humedales de la cuenca baja
del Tempisque: Un reto para
la conservación
3
a Ley Orgánica del Ambiente, dictada en
1995, señala los humedales como “ecosistemas con dependencia de regímenes acuáticos, naturales o artificiales, permanentes
o temporales, lénticos o lóticos, dulces, salobres
o salados, incluyendo las extensiones marinas o
arrecifes de coral o, en su ausencia, hasta seis
metros de profundidad en marea baja”. Tal Ley,
además, declara los humedales y su conservación
de interés público por ser de uso múltiple, por lo
que su regulación está sujeta a las directrices del
Estado.
La palabra humedal empezó a popularizarse en Costa Rica solo un par de años antes de la
aprobación de esa Ley, cuando el entonces Ministerio de Recursos Naturales, Energía y Minas y
la Unión Internacional para la Conservación de
la Naturales (UICN) iniciaron un proceso para
elaborar la Estrategia de Conservación y Desarrollo Sostenible para los Humedales en el país.
Para entonces, el Gobierno de Costa Rica ya había ratificado su compromiso internacional en la
preservación de humedales de importancia biológica al firmar la Convención sobre los Humedales
(Ramsar) en 1991.
Precisamente en 1991 los humedales de la
cuenca baja del río Tempisque fueron reconocidos como sitios Ramsar, por lo que el Estado
costarricense se comprometía a manejarlos de
forma sostenible para asegurar así su conservación. Hoy, los humedales de la cuenca baja del
Tempisque representan cerca del 15% de las casi
7
17
29
Lorena Vargas y Alexander León
Coordinando esfuerzos para la integración
y desarrollo en las cuencas embalse Arenal
y Tempisque. La labor de Cidecat
39
Carolina Murcia, Rafael Muñoz-Carpena y
Mahmood Sasa
Modelaje integrado de cambio climático
y socioeconómico en el manejo sostenible
del recurso hídrico en la cuenca
Arenal-Tempisque: Una propuesta
multidisciplinaria
47
Juan Rafael Bolaños
Manejo de cocodrilos (Crocodylus acutus)
en estanques de cultivo de tilapia en Cañas,
Guanacaste
63
Susana Aguilar, Jennifer Rivera y
Mahmood Sasa
Lista anotada de publicaciones sobre
humedales de la cuenca del Tempisque
en el Sistema de Bibliotecas de la
Organización para Estudios Tropicales.
73
Normas mínimas para la presentación de
artículos a la revista ambientales con vistas
a su publicación
84
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
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350 000 ha de humedales que son reconocidas
en el país y constituyen uno de los sistemas lénticos estacionales más importantes del Pacífico
mesoamericano.
Es bien sabido que los humedales juegan un
papel trascendental en los ecosistemas, como reservorios de agua, en el mantenimiento de una
extensa biodiversidad y en una amplia red de
interacciones ecológicas y funciones con repercusiones económicas. A pesar de sus beneficios, los
humedales sufren de sobreexplotación, alteración
por especies invasoras, drenaje, sedimentación y
contaminación. Particularmente alarmante es la
destrucción de ellos en la costa pacífica de Centroamérica, donde cumplen además el papel de ser
sitios de tránsito de especies de aves migratorias.
Por ello, la protección de humedales en esta región es un tema prioritario en las agendas políticas de los países que la componen, pues su deterioro afecta en gran medida el equilibrio ecológico
a escala regional.
Sin duda, uno de los sistemas de humedales
más importantes para la protección de especies
migratorias en el área se encuentra en Parque
Nacional Palo Verde, ubicado en el corazón de la
cuenca baja del río Tempisque. Este sistema incluye ~9 400 ha de lagunas temporales que protegen a más de 64 especies de aves acuáticas, 75 de
mamíferos, 56 de reptiles y 14 de anfibios, incluyendo varias en peligro de extinción. El mantenimiento de esa extensa comunidad de aves y otros
organismos requiere de un adecuado espejo de
3
Junio 2012. Número 43
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Fangueo, Davinia Beneyto.
agua, donde se desarrollen comunidades planctónicas y bentónicas que sirvan de alimento, así
como de áreas de pantano con vegetación que sirvan como sitios de refugio.
Sin embargo, estas condiciones han cambiado drásticamente en algunas de las lagunas
del Parque Nacional Palo Verde, especialmente a
raíz de transformaciones en su manejo y por efecto de obras de infraestructura que han alterado
sus procesos hidrológicos naturales. De esta manera, la sedimentación se ha incrementado, facilitando el avance de vegetación invasiva, principal-
4
mente tifa (Typha domingensis) y especies leñosas como el palo verde (Parkinsonia aculata) y el
michiguiste (Pithecellobium lanceolatum). Como
resultado, el espejo de agua disponible en esas lagunas se ha reducido considerablemente, lo que
en consecuencia ha alejado a las aves acuáticas
obligándolas a buscar ambientes no protegidos,
contraviniendo los objetivos del Parque.
Para contrarrestar algunos de esos efectos
negativos, en 2001 se inició un proceso de restauración en uno de esos humedales, la laguna de
Palo Verde, con la participación del Ministerio del
Arriba: Fangueo, Eugenio González. Abajo: Humedal Palo Verde (época lluviosa), Eric Gay
Ambiente y Energía de Costa Rica, el Programa
Nacional de Humedales, la Organización para Estudios Tropicales (OET) y la Universidad de Costa
Rica. Ese proyecto tuvo como objetivos aumentar
la calidad del hábitat usado por las aves acuáticas de esa laguna, disminuir la abundancia de la
enea o tifa y restablecer las condiciones hidrológicas de la laguna. Durante los años siguientes, se
restituyeron los flujos de una quebrada intermitente que originalmente descargaba en la laguna Palo Verde, pero que había sido interrumpida
en el pasado. Además, para controlar el avance
Editorial
Humedales de la cuenca baja del Tempisque: Un reto para la conservación
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de vegetación se definió un plan de fangueo, que
consiste en el paso repetido de un tractor agrícola con ruedas metálicas para aplastar, quebrar y
dejar bajo agua la vegetación invasiva. La acción
conjunta del fangueo y el ingreso de agua de la
quebrada han permitido controlar parcialmente
la tifa y el avance y colonización de especies leñosas, mejorando de esa forma la calidad y superficie del espejo de agua. Muchas aves, especialmente anátidos, han regresado al humedal, por lo que
pareciera que los esfuerzos de restauración están
dando resultados favorables.
5
J. L. Bufford y E. González. “Manejo del humedal Palo Verde y de las comunidades de aves asociadas a sus
diferentes hábitats”, Ambientales No. 43, junio 2012. Costa Rica. Págs. 7-16.
[Fecha de recepción: mayo, 2012. Fecha de aprobación: julio, 2012].
Junio 2012. Número 43
Esta edición está dedicada a los esfuerzos
que se han realizado en conservación y manejo
de los humedales de Palo Verde y otros lugares
en la cuenca baja del Tempisque. En función de
ello se repasa la situación actual de esos humedales abordando diferentes aspectos de su manejo y
problemática:
Se examina el efecto que el actual manejo
del humedal Palo Verde ha tenido en comunidades de aves (Bufford y Gonzalez), y también se da
cuenta de sus efectos sobre la dinámica de descomposición de materia vegetal en la columna de
agua (Montemarano, Sasa y Kershner).
Los humedales estacionales del Tempisque
son centros importantes de reproducción de especies acuáticas y semi-acuáticas que eventualmente colonizan el bosque seco aledaño. Así, a partir
de la descripción de la fenología reproductiva de
los anuros que allí se reproducen, se cuantifica
el aporte en la transferencia de materia en términos de biomasa anfibia entre el humedal y el
ambiente terrestre (Mora, Arias, Reyes, Jiménez,
Padilla, Gómez-Mestre y Sasa). Además, estos
ambientes sirven como refugios de juveniles de
muchas especies, como es el caso del cocodrilo
americano (Crocodilus acutus). Precisamente,
una de las problemáticas ambientales que actualmente aquejan la cuenca baja del Tempisque es el
aumento de encuentros con cocodrilos, que incursionan en los estanques de cultivo de tilapia anexos a los humedales. El manejo de cocodrilos en
esos estanques y la alarmante masculinización de
su población es abordada por Bolaños.
6
Al estar ubicados en la cuenca baja, los humedales estacionales del Tempisque experimentan las buenas y malas decisiones de manejo que
se toman aguas arriba, en las cuencas alta y media. Para coordinar esfuerzos de manejo entre instituciones gubernamentales existe una comisión
interinstitucional –Cidecat- que intenta optimizar el trabajo de los sectores público y privado en
cuanto al manejo del recurso hídrico. Este tema
es abordado por Vargas y León. Como otras regiones del Pacífico centroamericano, los humedales del Tempisque experimentarán las consecuencias del cambio climático, que se predice tornen la
región más seca y calurosa en los próximos años.
Una iniciativa liderada por la OET, la Universidad de Florida y por las universidades públicas
de Costa Rica está en camino, con el fin de entender los posibles efectos que estos cambios traerán
a los ambientes naturales terrestres y acuáticos
de la cuenca así como a los sistemas productivos y
sociales. La presentación de esa propuesta, basada en la cuantificación de efectos y su modelaje a
partir de análisis de escenarios, es conducida por
Murcia, Muñoz-Carpena y Sasa.
Este volumen, que es fruto del trabajo conjunto de Ambientales, OET y el Instituto Clodomiro Picado (UCR), finalmente presenta una
bibliografía sobre ambientes de humedal de la
cuenca del Tempisque a partir del análisis de referencias de la Bibliografía Nacional en Biología
Tropical de la Organización para Estudios Tropicales (compilación hecha por Aguilar, Hidalgo y
Sasa).
Manejo del humedal Palo Verde
y de las comunidades de aves
asociadas a sus diferentes hábitats
Jennifer L. Bufford y Eugenio González
Jennifer L. Bufford es estudiante de post-grado en la Universidad de Hawai’i
Manoa. Eugenio González, ingeniero forestal y especialista en manejo de humedales, es director del Centro Soltis para la Investigación y la Educación de
Texas A&M University en Costa Rica.
Resumen
El Parque Nacional
Palo Verde -Guanacaste,
Costa Rica- es un humedal
de importancia internacional
que proporciona un hábitat
crítico para miles de aves
acuáticas y vadeadoras, residentes y migratorias. Desde
la década de 1980, sin embargo, personal del Parque
ha luchado para mantener
el hábitat acuático para aves
y otros organismos debido al
avance agresivo de la especie nativa enea o tifa (Typha
domingensis). En este estudio examinamos el efecto del
manejo o control de la tifa,
utilizando la técnica de trituración llamada fangueo,
en las comunidades de aves
asociadas al humedal. Para
ello, comparamos riqueza y
abundancia de especies en
la zona tratada en enero de
2010 con dos sitios que habían sido tratados en 2006:
uno de ellos tenía alta diversidad de hábitats, mientras
que el otro estaba dominado
por la tifa. Encontramos que
las comunidades de aves en
Abstract
Palo Verde National
Park -Guanacaste, Costa
Rica- is a RAMSAR Wetland
of International Importance
because it provides critical
habitat for thousands of resident and migrating waterfowl and wading birds. Since the early 1980s, however,
the park has been struggling
to maintain bird habitat in
the face of aggressive native
cattail (Typha domingensis)
expansion. This study examined the effect of cattail management, using a crushing
technique called fangueo, on
associated bird communities
by comparing the area treated in January 2010 with two
sites which had been treated
in 2006, one of which has a
diversity of habitats while
the other is dominated by
cattail. This study found that
bird communities in cattaildominated sites have lower
diversity (Shannon diversity
index) than those at other
sites, but the bird community found in cattail sites is
very different from the bird
Editorial
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
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os humedales son los hábitats más
amenazados en todo el mundo, a
pesar de que proporcionan un hábitat crítico para una variedad de organismos, entre ellos aves, peces, anfibios
y reptiles (Ellison, 2004; Rendon, Green,
Aguilera y Almaraz, 2008). Las aves
acuáticas residentes, incluyendo las aves
zancudas y paseriformes, usan los humedales como áreas de alimentación y reproducción. Los humedales también proporcionan áreas vitales de alimentación para
las aves migratorias y áreas de descanso
relativamente protegidas de los depredadores. La disminución global de los humedales, especialmente en las zonas de alta
migración, tienen el potencial de agravar la disminución de aves migratorias
(Rendón et al., 2008).
Costa Rica es zona de importantes
rutas migratorias y los humedales en toda
América Central han servido históricamente como importantes sitios de hibernación o descanso de aves migratorias (Ellison, 2004). Sin embargo, el papel de los
humedales tropicales -y en especial de los
humedales de inundación estacional- en la
ecología de aves migratorias ha sido poco
estudiado.
7
Junio 2012. Número 43
las zonas del humedal dominados por tifa tienen una
menor diversidad (índice de
diversidad de Shannon) que
los de otros sitios, pero la
comunidad de aves que se
encuentra en sitios con dominancia de tifa difiere de
la comunidad encontrada
en sitios manejados con fangueo y hacemos hincapié en
la importancia de mantener
un mosaico de hábitats en el
pantano. Por otra parte, uno
de los sitios manejado con
fangueo en 2006, pero con
heterogenidad de hábitats
(sitios abiertos, espejos de
agua, vegetación emergente) favorece una comunidad
de aves que no difiere de la
que se encuentra en los sitios
tratados recientemente con
fangueo. Esto sugiere que
algunas áreas del humedal
no necesitan ser tratadas con
fangueo con una periodicidad
anual o bianual, por lo que se
recomienda estudiar las variaciones dentro del humedal, con el objetivo de promover la resistencia natural a
la dominancia de tifa.
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
community found in hemimarsh sites, emphasizing the
importance of maintaining a
mosaic of habitats within the
marsh. Furthermore, a site
last treated in 2006 was able
to support a bird community
indistinguishable from that
found in recently treated
fangueo sites. This suggests
that some areas of the marsh do not need to be treated
with fangueo on a yearly or
bi-yearly basis and thus recommends further study of
variations within the marsh
with the goal of promoting
natural resistance to cattail
dominance.
Key words: Typha domingensis, wetlands, management, avian habitat use, Palo
Verde, Costa Rica, seasonal
dry tropical ccosystems.
Palabras claves: Typha
domingensis., manejo de humedales, aves acuáticas, humedales estacionales, Palo
Verde, Costa Rica.
8
Los humedales son también vulnerables a la degradación, como la causada por
la rápida expansión de especies invasoras
o agresivas. Cambios en las comunidades
de plantas de los humedales pueden tener
efectos dramáticos en las comunidades de
aves asociadas. La estructura de la vegetación emergente (plantas con raíces en el
suelo que sobrepasan la superficie del agua)
es especialmente importante en la distribución temporal o permanente de aves en
el humedal. Las aves vadeadoras prefieren
pantanos poco profundos con espacios abiertos de hasta un 50% del área (Kaminski y
Prince, 1981), mientras otras aves de pantano, como los sargentos, prefieren pantanos
con alta densidad de plantas, incluyendo la
enea o tifa (Typha sp.), como hábitat para
la reproducción (Turner y McCarty, 1997;
Moreno-Mateos, Pedrocchi y Comín, 2008).
La proliferación de plantas emergentes puede cambiar dramáticamente el hábitat disponible, lo que conduce a cambios en las comunidades de aves acuáticas y vadeadoras
(McCoy y Rodríguez, 1994). Por ello, este
estudio examina el efecto de especies emergentes y del manejo de ellas sobre las comunidades de aves asociadas al humedal Palo
Verde, un pantano estacional crítico para
aves acuáticas migratorias.
Específicamente, este estudio planteó
las siguientes hipótesis: (1) los sitios bajo
manejo con fangueo tienen mayor diversidad (índice de diversidad de Shannon H’) de
aves y diferentes comunidades de aves asociadas, y (2) las comunidades de aves asociadas a los humedales bajo manejo varían
dependiendo de la hora del día.
Área de estudio
El estudio se llevó a cabo en el humedal Palo
Verde en el Parque Nacional Palo Verde (PNPV).
PNPV fue una hacienda ganadera hasta la década de 1970, cuando el Gobierno lo declaró área silvestre protegida con el objetivo de conservar los
humedales estacionales y el bosque seco tropical,
hábitats en peligro de extinción (Ellison, 2004;
Trama, Rizo-Patrón y Springer, 2009). Debido a
la importancia como sitio de descanso y alimentación para aves acuáticas residentes y migratorias el humedal fue designado sitio Ramsar en
1991 (Convención de Ramsar sobre Humedales,
1998). Sin embargo, debido al avance agresivo de
la enea o tifa desde 1980, el hábitat para aves ha
sido reducido dramáticamente, afectando así la
función y diversidad biológica de él (McCoy y Rodríguez, 1994).
La enea o tifa (Typha domingensis Pers.,
Typhaceae) es nativa de América Central, incluyendo el PNPV (Horn y Kennedy, 2006). Los
efectos de la expansión agresiva de Typha domingensis, nativa o no, se ven no solo en PNPV sino
en toda América del Norte (Boers,
Veltman y Zedler, 2007). La tifa es
una planta emergente de humedal,
que crece hasta 4 m de altura y forma masas densas de vegetación (Osland, González y Richardson, 2011);
es muy eficaz en la filtración de agua
y la mitigación de aguas contaminadas (Varnell, Thawaba y Solis, 2010),
pero también puede reducir la diversidad y el hábitat de las aves (Boers
et al., 2007; McCoy y Rodríguez,
1994). Las causas de la expansión
de la tifa en el PNPV son poco claras
todavía, pero las hipótesis incluyen
cambios en el manejo y pastoreo del
humedal (McCoy y Rodríguez, 1994)
y alteraciones en su hidrología natural (Trama et al., 2009).
Varios esfuerzos se han desplegado para
controlar las densas masas de tifa y mantener el
hábitat de aves, siendo más eficiente la técnica de
preparación de sitios y control de malezas usado
por los arroceros locales y conocida como fangueo
(McCoy y Rodríguez, 1994). El fangueo implica el
paso repetido de un tractor agrícola con ruedas
metálicas pesadas con el objetivo de triturar los
tallos de la vegetación emergente del humedal y
dejarlos bajo el agua, creando así espacios abiertos en el humedal. Estudios previos en el humedal objeto de estudio han comparado las comunidades de aves en sitios dominados por tifa,
y recientemente tratados con fangueo, con sitios
que no habían sido tratados con fangueo y densamente dominados por tifa (Trama, 2005; Osland,
2009); sin embargo, ningún estudio ha investigado las comunidades de aves en los sitios tratados
con fangueo en el pasado donde la vegetación ha
crecido nuevamente, una condición que describe
ahora la mayoría de los pantanos de Palo Verde.
Figura 1. Puntos utilizados para los censos de
aves en el humedal Palo Verde.
Jennifer L. Bufford y Eugenio González
Manejo del humedal Palo Verde y de las comunidades de aves asociadas a sus diferentes hábitats
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9
Junio 2012. Número 43
Métodos
Sitios
Los tratamientos de fangueo se han aplicado
en áreas diferentes en momentos diferentes en el
humedal Palo Verde. Para este estudio tres sitios
cerca de la torre de observación de aves fueron
seleccionados para examinar el efecto del tratamiento con fangueo y la comunidad vegetal en las
comunidades de aves (figura 1). El sitio denominado “2010” fue tratado con fangueo en enero de
2010, justo antes del inicio del estudio, por lo que
la vegetación dominante era acuática flotante con
algunos parches de vegetación emergente remanente. El segundo sitio, denominado “2006Ty” fue
por última vez manejado con fangueo en marzo de
2006, pero la tifa creció nuevamente, resultando
Figura 2. De izquierda a derecha, los sitios
censados en el conteo de aves: 2006Ty, 2006Th y
2010.
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
un sitio con densas masas de tifa mezclada con algunas otras plantas acuáticas emergentes, como
la platanilla (Thalia geniculata). El tercer sitio,
denominado “2006Th”, fue también manejado
con fangueo en marzo de 2006, pero presentó una
mayor diversidad de hábitats que el sitio 2006T,
con espejos de agua, vegetación acuática flotante
y emergente, principalmente platanilla (T. geniculata) (figura 2).
Abundancia de aves
Se realizaron censos puntuales de aves en
cada uno de los tres sitios: en la madrugada, a
media mañana, a mediodía y a la puesta de sol,
durante tres días de la estación seca, entre el 25
de enero y el 3 de febrero de 2010, cuando los
picos de la diversidad de aves son los más altos
en el humedal (Trama, 2005). La abundancia
de aves se evaluó mediante la exploración de la
zona visible con binoculares Nikon (8x25), de izquierda a derecha. Todas las aves observadas se
contaron e identificaron
a nivel de especie cuando fue posible. Las aves
que se observaron solo
volando sobre las parcelas no fueron incluidas.
Las aves fueron observadas durante al menos
30 minutos; en algunos
lugares se llevaron a
cabo varias observaciones durante este tiempo
y se promediaron los resultados.
Análisis de datos
Se hizo una matriz
con la abundancia de especies de aves por cada
censo, estandarizado por
el número total de aves
10
observadas en este estudio y la transformación a
raíz cuadrada para disminuir el impacto de las especies raras. Las aves observadas que no pudieron ser identificadas fueron retiradas de los datos,
pero representaron un número muy pequeño (n =
3) de las observaciones totales. Un gran número
de garzas no se pudo identificar a nivel de especie
en los sitios 2010 y 2006Th, pero dado que estas
representaban casi exclusivamente a una mezcla
de garzas blancas (Ardea alba) y garcillas bueyeras (Bubulcus ibis), las garzas no identificadas
fueron repartidas entre estas dos especies proporcionalmente a sus abundancias en cada sitio.
También se construyó una matriz con el índice de similitud de Bray-Curtis usando el programa Primer 6.0 (Clarke y Gorley, 2006). Esta
matriz se utilizó para llevar a cabo un análisis
de escala multidimensional no métrica (MDS por
sus siglas en inglés), que es una técnica de ordenación usando datos de distancia para trazar
puntos de conteo individual en ejes ortogonales
Arriba: Espátula rosada
Abajo: Jacana espinosa
Federico Rizo-Patrón
compuestos (Clarke y Warwick, 2001). Un análisis SIMPER se llevó a cabo también en el Primer,
el cual identifica la abundancia de las especies
que contribuye a la similitud y diferencia dentro y
entre los grupos designados a priori, en este caso
los sitios (Clarke y Warwick, 2001).
Jennifer L. Bufford y Eugenio González
Manejo del humedal Palo Verde y de las comunidades de aves asociadas a sus diferentes hábitats
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11
Junio 2012. Número 43
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Igualmente se llevó a cabo un análisis de las
similitudes (ANOSIM) en Primer para examinar
las diferencias significativas entre sitios y entre
los diferentes momentos del día, anidados en el
sitio. Los índices de diversidad de Shannon (H’)
se calcularon para cada sitio y se analizaron las
diferencias usando un modelo lineal generalizado
con una distribución de Poisson en el programa R
(R Core Development Team, 2011).
Resultados
La riqueza total de especies (n = 33) observado en el sitio 2010 (cuadro 1) es similar a la
riqueza total de especies en los mismos meses en
años anteriores (Trama, 2005). Además, las especies observadas fueron básicamente las mismas
reportadas anteriormente para el humedal (Trama, 2005).
Especie
Nombre común
Egretta thula
Egretta tricolor
Eudocimus albus
Platalea ajaja
Plegadis falcinellus
Tigrisoma mexicanum
Anhinga anhinga
Garceta nivosa
Garceta tricolor
Ibis blanco
Espátula rosada
Ibis morito
Garza-tigre
Aninga
Sitios estudiados 1/
2006Ty
2006Th
x
x
x
x
x
2010
x
x
x
x
x
x
x
Cuadro 1. Aves observadas en enero y febrero de 2010 en sitios estudiados.
12
Especie
Nombre común
Rostrhamus sociabilis
Anas discors
Cairina moschata
Dendrocygna autumnalis
Amazilia rutila
Burhinus bistriatus
Himantopus mexicanus
Jacana spinosa
Mycteria americana
Columbina inca
Crotophaga sulcirostris
Caracara plancus
Aramus guarauna
Porphyrio martinica
Agelaius phoeniceus
Hirundo rustica
Petrochelidon pyrrhonota
Pitangus sulphuratus
Sporophila torqueola
Tyrannus melancholicus
Xanthocephalus xanthocephalus
Ardea herodias
Ardea alba
Bubulcus ibis
Butorides virescens
Egretta caerulea
Gavilán caracolero
Cerceta aliazul
Pato real
Pijije común
Amazilia canela
Alcaraván Americano
Soldadito
Jacana centroamericana
Cigüeñón
Tortolita colilarga
Tijo garrapatero
Caracara
Carao
Gallareta morada
Tordo sargento
Golondrina tijereta
Golondrina risquera
Bienteveo grande
Espiguero collarejo
Tirano tropical
Tordo cabecidorado
Garzón azul
Garza real
Garcilla bueyera
Garcilla verde
Garceta azul
Sitios estudiados 1/
2006Ty
2006Th
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
2010
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
x
Las comunidades de aves difieren
según el sitio
Una distintiva comunidad de aves está
asociada con el sitio dominado por tifa, mientras
que la comunidad de aves en el sitio fangueado
en 2006 con plantas emergentes de T. geniculata
es muy similar al sitio fangueado en 2010, como
se indica por la MDS (figura 3), siendo estas diferencias entre los sitios significativas (ANOSIM, R = 0,59 p = 0,001). Esto es apoyado por los
resultados obtenidos con SIMPER, que muestran una disimilitud baja entre los sitios 2010 y
2006Th (disimilitud promedio = 40,6), pero bajos
niveles de similitud en el sitio 2006Ty (similitud
promedio = 27,4) y los niveles extremadamente
altos de disparidad entre el sitio 2006Ty y los
otros sitios (disimilitud promedio con el 2006Ty
= 95,1; disimilitud promedio con el sitio 2010 =
98,0). Estas diferencias son impulsadas principalmente por la mayor abundancia relativa de gallinulas, jacanas y patos piches en el sitio 2006Th,
los tiránidos y sargentos en el sitio 2006Ty y las
zarcetas y patos piches en el sitio 2010.
Patrones diarios influencian las
comunidades de aves
Las comunidades de aves cambian a lo largo
del día dado que las aves se mueven entre los tipos
de hábitats. De la misma forma, presentan diferentes comportamientos según el tipo de hábitat
Figura 3. Conteos de aves en los sitios tratados
con fangueo en 2006 y 2010.
(ANOSIM, R = 0,157, p = 0,033). Las observaciones
confirman que las aves, especialmente garzas, utilizan vegetación emergente principalmente para
el descanso, al amanecer y al atardecer, mientras
que las áreas abiertas se utilizan para alimentarse durante el día.
La diversidad de aves es más alta
en sitios sin tifa
El modelo lineal generalizado comparando
la diversidad de aves en los sitios mostró que el
Jennifer L. Bufford y Eugenio González
Manejo del humedal Palo Verde y de las comunidades de aves asociadas a sus diferentes hábitats
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13
Junio 2012. Número 43
índice de diversidad de Shannon (H’) es significativamente más alto en los sitios manejados con
fangueo (2010, H’ = 1,32; GLM, p = 0,009), y en
el sitio fangueado en 2006 que había conservado la diversidad de hábitats (2006Th; H‘= 1,18,
p = 0,020), que en el sitio dominado por la tifa
(2006Ty, H’ = 0,30).
Figura 4. Índice de diversidad de Shannon (H’)
por sitio. Sitios 2006Th y 2010 -fangueados en
2012- son significativamente diferentes al sitio
dominado por tifa y sin fangueo (p=0,02 y 0,009
respectivamente).
Discusión
Este estudio apoya el trabajo previo que encontró una mayor diversidad de aves en las parcelas de manejo activo con fangueo, pero también
reconoció una comunidad única de aves asociada
a los sitios dominados por tifa. Trama (2005) encontró que los sitios tratados con fangueo tenían
una densidad y una diversidad mucho más altas
aun poco después del tratamiento en comparación
con los sitios que nunca habían sido tratados con
fangueo y que estaban densamente dominados
por tifa. Del mismo modo, Osland (2009) reportó
14
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
mayores densidades de aves en los parches tratados con fangueo. Sin embargo, ambos estudios
encontraron que la tifa proporciona hábitats para
las aves que no se encuentran en los abiertos, o
manejados con fangueo (Trama, 2005; Osland,
2009). Por esta razón, ambos estudios recomiendan el mantenimiento de la heterogeneidad de
hábitats para favorecer a distintas comunidades
de aves. Del mismo modo, aunque este y otros estudios han reportado una menor diversidad en el
sitio dominado por tifa, dicho grupo de especies
está única y específicamente asociado a las áreas
de tifa. Por otra parte, las comunidades de aves
variaron en el transcurso del día, lo que puede
indicar que las aves usan hábitats emergentes de
tifa o de otra especie, por ejemplo, para el descanso (observación personal).
Aunque este estudio no investigó el impacto
del manejo con fangueo sobre los macro-invertebrados del humedal, algunos estudios han encontrado que la eliminación de vegetación emergente
aumenta la densidad de ellos (De Szalay y Resh,
2000), lo que proporciona importantes recursos
alimentarios para las aves acuáticas y otras aves
asociadas, cuyas abundancias a menudo siguen
los patrones de densidad de macro-invertebrados
(Murkin, Kaminski, y Titman, 1982). Así, los
efectos de la eliminación de la tifa con fangueo
en las comunidades de aves podría estar mediado
por la abundancia de invertebrados (Trama et al.,
2009), además del mosaico de hábitats según lo
sugerido por McCoy y Rodríguez (1994) y Trama
(2005).
Nuestras observaciones sugieren que un
sitio que no ha sido objeto de manejo en aproximadamente cuatro años favorece una comunidad
de aves de forma similar a un sitio con manejo
activo. El alto grado de similitud entre los sitios
es probablemente debido en parte a la proximidad de los sitios 2010 y 2006Th, permitiendo que
las aves se muevan libremente y con frecuencia
entre ellos; sin embargo, la similitud también
Zambullidor enano,
Florencia Trama
indica que ambos sitios proporcionan un hábitat
adecuado para estas aves. Esto sugiere que algunas zonas del humedal pueden favorecer grandes
comunidades de aves sin un fangueo anual.
Estudios adicionales para identificar estas
áreas a través del pantano ayudarán a perfeccionar los esfuerzos de la gestión de manejo. El sitio
2006Th abarca algunas de las regiones más profundas del pantano de Palo Verde (observación
personal), lo que puede contribuir a la persistencia de un hábitat semi-abierto en el humedal. Al
identificar las áreas que son más propensas de
volver a ser dominadas por la tifa, los esfuerzos
del manejo se pueden dirigir más eficientemente.
Además, la comprensión de los procesos ecológicos que promueven la regeneración de un humedal más diverso en hábitats podría ser utilizado
para promover una condición más diversa de los
humedales del Parque Nacional Palo Verde.
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Manejo del humedal Palo Verde y de las comunidades de aves asociadas a sus diferentes hábitats
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Agradecimientos
A los asistentes de campo Poling Chan y
Jazmín Arias; también a Mahmood Sasa y al personal de la Estación Biológica Palo Verde (OET)
por el apoyo logístico. JLB agradece a Becky Ostertag y a Curtis Daehler por el asesoramiento
estadístico. JLB fue financiada por National Sci-
16
[Fecha de recepción: mayo, 2012. Fecha de aprobación: julio, 2012].
El manejo de humedal afecta la dinámica de
descomposición de macrófitos en las lagunas
del Parque Nacional Palo Verde, Guanacaste
Justin J. Montemarano, Mahmood Sasa y Mark W. Kershner
J. Montemarano y M. W. Kershner, biólogos, son investigadores en ecología de humedales en la Universidad Estatal Kent, en Ohio. M. Sasa, herpetólogo, es investigador y
profesor en el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica y director de
la Estación Biológica Palo Verde de la Organización para Estudios Tropicales.
Pecho amarillo, Federico Rizo-Patrón
ence Foundation para estudiantes de posgrado
del Programa de Becas de Investigación y por el
programa NSF-IRES administrado por OET.
Resumen
La explosión y dominancia de la tifa nativa o
enea (Typha domingesis) en
los humedales del Parque
Nacional Palo Verde -Costa
Rica- constituye uno de los
retos más serios que enfrentan las autoridades del Sistema Nacional de Áreas de
Conservación para asegurar
la protección y conservación
de estos ambientes. Desde
hace quince años se realizan
importantes esfuerzos para
reducir la cobertura de enea
en los humedales del Parque,
abriendo espejos de agua que
permitan a las aves acuáticas, migratorias y residentes,
utilizarlos como sitio de paso
o forrajeo.
Dado que la descomposición de materia vegetal
es una fuente importante de
energía y nutrientes para los
humedales de agua dulce,
este estudio tiene como objetivo investigar los efectos
indirectos del manejo de tifa
en la dinámica de descomposición de materia orgánica,
empleando para ello biomasa
de T. domingensis (TD) y el
Abstract
Within the wetland
complex at Palo Verde National Park -Costa Ricadominance by the native
cattail Typha domingensis
has prompted management
efforts to reduce cattail coverage to facilitate migratory
and resident waterfowl populations (e.g., Black-Bellied
Whistling Duck). As a result,
large areas of open water are
created within the wetland
complex and are colonized by
a variety of macrophyte species, including the invasive
water hyacinth Eichhornia
crassipes.
Given that decomposition of plant material is an
important source of energy
and nutrients in freshwater
wetlands, this study aimed
to investigate indirect effects
of cattail management on
wetland plant decomposition dynamics by examining
decomposition of T. domingensis (TD) and E. crassipes
(EC). 10-g of air-dried TD
and EC litter in one of two
states (freshly collected and
dry, dead litter from the pre-
Jennifer L. Bufford y Eugenio González
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Ir a contenido
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a enea o tifa (Typha domingensis)
es una planta nativa-invasiva en
muchos humedales de la región neotropical (Horn y Kennedy, 2006). En
humedales de la cuenca baja del Tempisque, en el noroeste de Costa Rica, la explosión de esta especie a mediados de los años
80 amenazó con colmatar los humedales del
Parque Nacional Palo Verde (figura 1a), por
lo que desde entonces se maneja activamente con el fin de abrir espejos de agua que
permitan el desarrollo de la diversidad de
macrófitas y fauna. Varias actividades han
sido realizadas para garantizar la apertura
de estos espacios, entre ellas ganadería activa, corta manual y remoción mecánica de
la tifa a través del fangueo (Jiménez y González, 2001), que es una técnica que consiste
en la maceración de plantas en una película
de agua a partir del paso de un tractor cuyas ruedas han sido convertidas en aros de
hierro. La técnica es utilizada regularmente en los cultivos de arroz para remover las
plantas una vez finalizada la cosecha; en el
humedal el fangueo se utiliza para aplastar
y efectivamente ahogar la T. domingensis
y otras plantas acuáticas que han invadido
los espejos de agua.
17
Junio 2012. Número 43
jacinto de agua (Eichhornia
crassipes). Para ello, muestras de 10 gr de material
secado al aire de ambas especies de plantas fueron colocados en bolsas plásticas
de malla de 3 ml. Las bolsas
fueron colocadas en cinco
sitios en dos ambientes distintos dentro del humedal
Palo Verde: espejos de agua
manejados y hábitat no manejado dominado por Typha.
Una bolsa de descomposición
de cada tipo de hojarasca
fue colectada a los 7, 14, 34,
76 y 134 días después de la
primera colecta. Aunque no
se detectaron diferencias en
las tasas de descomposición
entre los tipos de hábitat,
las tasas de disminución de
biomasa en tifa fueron más
reducidas que las tasas en el
jacinto.
Además, las tasas de
degradación en la biomasa de
E. crassipes de la temporada
pasada son menores que las
tasas de degradación en hojarasca reciente, aunque el
estado de la biomasa no tuvo
ningún efecto sobre las tasas
de descomposición de biomasa de T. domingensis (especies de la hojarasca: P<0,001;
estado de hojarasca: P= 0,03;
hábitat: P = 0,86). El contenido de lignina y la razón
carbono-nitrógeno (C:N) se
correlacionan bien con las
tasas de descomposición y
podrían explicar las tasas de
descomposición menores encontradas en biomasa de T.
domingensis comparadas con
las de biomasa de E. crassipes. La remoción de macollas
de T. domingensis del hume-
18
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
vious wet season [past season]) was placed into 3-mm
mesh plastic bags. Bags were
attached to posts within one
of two habitat types (open
water habitat and Typhadominated habitat [N = 5]),
and decomposition bags from
each litter type and habitat
were collected 7, 14, 34, 76
and 134 d after initial placement. Upon collection, mass
loss and changes in tissue
chemistry were determined.
Decomposition rates were estimated by fitting the exponential decay model to mass
loss data and examining litter species, litter state and
habitat effects on the decay
constant k.
Although no differences were detected in decomposition rates between habitat types, rates were reduced
in TD litter compared to EC
litter and were reduced for
EC litter from the past season compared to freshly senesced litter; however, litter
state had no effect on TD litter decomposition rates (litter species: P = 1.4 X 10-9; litter state: P = 0.03; habitat:
P = 0.86). Patterns of lignin
content and C:N ratio correlated with decomposition rates, and may drive reduced
decomposition rates in TD
litter compared to EC litter.
Removal of living T. domingensis from the Palo Verde
wetland may result in earlier
depletion of litter in managed areas, where E. crassipes
dominates, compared to in
Typha-dominated
habitat,
where T. domingensis litter
may remain as structure and
El manejo de T. domingensis mediante fangueo ha eliminado efectivamente macollas de esta planta y ha permitido
la apertura de espacios, lo que a su vez ha
beneficiado la abundancia y diversidad de
plantas y aves acuáticas (figura 1b; McCoy y Rodríguez, 1994; Andrea-Trama,
Rizo-Patron, Kumar, González, Somma y
McCoy, 2009; Osland, González-Jiménez
y Richardson, 2011a; Osland, González-Jiménez y Richardson, 2011b). Sin embargo,
a pesar de estos éxitos poco se sabe acerca
de los efectos del manejo en los procesos del
ecosistema, incluyendo la descomposición
de materia vegetal.
El control de T. domingensis por fangueo produce espacios abiertos dentro de
los humedales que son rápidamente colonizados por una gran variedad de macrófitos incluyendo plantas flotantes como el
jacinto de agua (Eichhornia crassipes), una
especie no nativa que suele ser problemática en humedales permanentes (figura
1a; Andrea-Trama et al., 2009; Osland et
al., 2011b). Oriunda del centro de Brasil,
E. crassipes se ha establecido en todo el
mundo como uno de los macrófitos invasores; el control así como las consecuencias
socio-económicas y ecológicas derivadas de
su invasión han sido ampliamente estudiados (Villamagna y Murphy, 2010). La hojarasca de E. crassipes es una importante y
dominante fuente de materia orgánica en
descomposición al inicio de la época lluviosa en áreas donde se ha logrado reducir la
abundancia de T. domingensis.
Dada la prevalencia de la hojarasca de T. domingensis y de E. crassipes al
inicio de la época lluviosa (figura 1a), este
trabajo analiza la dinámica de descomposición de estos dos macrófitos. Además, otros
dos factores que potencialmente afectan la
dal Palo Verde podría resultar en una depleción temprana de biomasa en áreas
manejadas, donde domina
E. crassipes, en comparación
con el hábitat dominado por
la Typha, donde la hojarasca producida por esta planta
podría permanecer como una
fuente de carbono más constante durante la temporada.
a carbon source further into
the season.
Key words: Typha domingesis, Eichhornia crassipes,
decomposition, decomposer
fauna, seasonal wetland,
Palo Verde National Park.
Figura 1. (a) Ejemplo de acumulación de
residuos de macrófitos durante la estación
seca en PNPV incluyendo hojarasca de E.
crassipes (primer plano) y hojarasca de
T.domingensis (al fondo). (b) Hábitat de
espejos de agua creado con fangueo poco
después del comienzo de la época lluviosa en
el PNPV (2009). Grupos de ibis blanco y de
pato silvador volando.
Palabras clave: Typha domingesis, Eichhornia crassipes, descomposición de
materia, descomponedores,
humedal estacional, Parque
Nacional Palo Verde.
descomposición de biomasa en el humedal fueron examinados en un diseño factorial completo
con el tipo de microambiente y el estado de la
materia vegetal (hojarasca).
Aunque una variedad de factores define
un tipo específico de microhábitat, la domi-
Justin J. Montemarano, Mahmood Sasa y Mark W. Kershner
El manejo de humedal afecta la dinámica de descomposición de macrófitos en las lagunas del
Parque Nacional Palo Verde, Guanacaste
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19
Junio 2012. Número 43
nancia de una o más plantas en una comunidad
puede alterar la descomposición de biomasa al influir en el medio ambiente físico o al afectar las
comunidades de descomponedores que habitan en
el sitio (Meerhoff, Iglesias, De Mello, Clemente,
Jensen, Lauridsen y Jeppesen, 2007). Por lo tanto, la presencia/ausencia de T. domingensis fue
usada para caracterizar los dos tipos de hábitats
en este estudio: ambientes dominados por T. domingensis (que no han sido manejados con fangueo) y áreas de manejo fangueadas que fueron
clasificadas como ambientes de espejos de agua.
Por otro lado, el estado de la biomasa puede
incidir en las tasas de descomposición al influir
en el contenido de humedad y en la calidad de
nutrientes incluidos. Esta situación es particularmente relevante en macrófitos de humedales
estacionales de bosques secos tropicales, donde la
reducción de la disponibilidad de agua durante
la época seca resulta en bajas tasas de descomposición y acumulación de detritos (Wieder, Cleveland y Townsend, 2009). Al inicio de la época
lluviosa, los detritos acumulados se descomponen
rápidamente, en un pulso de descomposición.
Por lo tanto, el uso de hojarasca acumulada durante la estación anterior para estimar tasas de
descomposición podría brindar información sobre
la dinámica de descomposición de la temporada
previa. Sin embargo, estas estimaciones podrían
variar sustancialmente debido a diferencias en
nutrientes acumulados o en la capacidad de colonización microbiana, por lo que muchos autores
(e.g., Chimney y Pietro, 2006) prefieren evaluar
tasas de descomposición sobre material vegetal
fresco, recientemente colectado. La descomposición de hojarasca reciente permite además el análisis de la dinámica de descomposición de la hojarasca que ha muerto recientemente y de cómo
esta contribuye en la formación de detritos.
Comparaciones de la descomposición de
biomasa de T. domingensis y E. crassipes en sitios fangueados y no fangueados dan una idea de
20
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
cómo T. domingensis influye en el control de la dinámica de la descomposición en el sistema de humedales del PNPV. En términos más generales,
pocos estudios han examinado la descomposición
en los humedales de bosque seco tropical, que se
encuentran entre los ecosistemas más amenazados en todo el mundo (Janzen, 1988; Gillespie y
Grijalva, 2000).
Siguiendo los resultados de Chimney y Pietro (2006), la tasa de descomposición de hojarasca de E. crassipes debería ser superior a la tasa de
T. domingensis, en parte debido a las diferencias
en la concentración de material recalcitrante dentro del tejido vegetal (por ejemplo incremento del
contenido de lignina en Typha) (Brinson, Lugo y
Brown, 1981). Sin embargo, los efectos del tipo de
hábitat y del tipo de hojarasca sobre la descomposición podrían variar. Por ejemplo, las tasas de
descomposición podrían diferir entre sitios si las
comunidades de descomponedores son hábitatespecíficos, o si el hábitat afecta las propiedades
fisicoquímicas del agua de modo que se incremente la tasa de descomposición de una especie de
hojarasca sobre otra.
jarasca fueron secadas al aire por siete días y 10 gr
de este material seco se colocaron en bolsas de malla de plástico de 20 x 20 cm con 3 mm de apertura
(figura 2). Un total de 50 bolsas fueron preparadas
de esta manera para cada tipo de hojarasca.
Cuatro cuerdas de nylon de 2 m de longitud
fueron empleadas para asegurar cinco bolsas de
cada tipo de hojarasca a un poste de PVC de 3 m
de longitud. Un total de 10 arreglos de este tipo
fueron colocados en el humedal siguiendo un diseño pareado de cinco sitios cercanos de ambientes no fangueados (dominados por tifa) y fangueados (espejos de agua, figura 3). Los postes y bolsas
de hojarasca fueron colocados inmediatamente
después de las primeras lluvias fuertes, cuando
el humedal empezaba a llenarse (1 de junio de
2009) y fueron sumergidas manualmente durante su colocación.
Figura 2. Bolsas de malla, plásticas, con la hojarasca expuesta (a) y (b).
Colección de hojarasca y proceso
Posterior al día de la colocación, una sola
bolsa de cada tipo de hojarasca fue retirada de su
respectivo puesto los días 7, 14, 34, 76 y 134. Una
vez recogidas, las bolsas de hojarasca fueron selladas inmediatamente en bolsas plásticas y colocadas en el refrigerador hasta su procesamiento,
durante las primeras 24 h desde su recolecta. En
la colocación y recolecta de las bolsas de hojarasca se registró la profundidad del agua y el porcentaje de cobertura de todas las especies vegetales,
esto dentro de un radio de 2 m de cada puesto.
La hojarasca se almacenó y transportó en bolsas
plásticas selladas hasta su utilización en el análisis de la hojarasca química (es decir, fenoles totales, taninos, contenido de lignina, y C:N) (Effland,
1977; Waterman y Mole, 1994; Blackwood, Waldrop, Zak y Sinsabaugh, 2007).
Figura 3. Bolsas de hojarasca colocadas en un
ambiente dominado por Typha y en un ambiente
de espejo de agua.
Métodos
Descripción del sitio de estudio
Este estudio se llevó a cabo en el humedal
estacional seco de agua dulce en el Parque Nacional Palo Verde (PNVP; 10o 20’ N, 85o 20’ W)
-Guanacaste, Costa Rica-.
Colección de hojarasca y preparación
Cuatro tipos de biomasa, constituida por
hojarasca de macrófitos, se obtuvieron de los humedales en el PNPV entre el 9 y el 11 de mayo
de 2009: hojarasca de dos especies: Eichhornia
crassipes y Typha domingensis; en dos estados de
hojarasca: recién colectada y hojarasca seca de la
temporada lluviosa pasada. Las muestras de ho-
Justin J. Montemarano, Mahmood Sasa y Mark W. Kershner
El manejo de humedal afecta la dinámica de descomposición de macrófitos en las lagunas del
Parque Nacional Palo Verde, Guanacaste
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21
Junio 2012. Número 43
Análisis estadístico
Las tasas de descomposición fueron evaluadas mediante el ajuste de los datos de pérdida de
masa de cada réplica del cordón de nylon. Para el
siguiente modelo de decaimiento exponencial:
, donde W­0 y Wt es
la masa inicial de materia orgánica y la masa en
el tiempo t respectivamente. k es un coeficiente
de descomposición que se estimó a partir de la
regresión no lineal y la reducción estimada de k
indica reducción de las tasas de descomposición.
Los efectos de especie de hojarasca, el estado de
la hojarasca y el tipo de hábitat en las tasas de
descomposición fueron evaluados mediante anova, examinando las diferencias en las medias de
las estimaciones de k de cada combinación. Los
modelos se ajustaron mediante el paquete nlme
de R (Pihnheiro, Bates, DebRoy y Sakar, 2011;
The R Development Core Team, 2011).
Las medias de variables químicas de hojarasca se compararon mediante ancova, con especie de hojarasca, estado de la hojarasca y tipo de
hábitat como los efectos principales categóricos y
fecha de recolecta como covarianza.
Resultados
Temperatura, profundidad y cobertura de vegetación
La temperatura media (± Error Standard)
en sitios abiertos fue de 30,0 ± 0,1 °C y de 29,9 ±
0,1 °C en microambientes dominados por T. domingensis. La profundidad del agua registrada
en estos dos tipos de sitios fue similar, con media
de 0,57 ± 0,03 m en ambientes abiertos y 0,45 ±
0,08 m en ambientes dominados por T. domingensis. La cobertura superficial de los sitios abiertos
fue dominada por el espejo de agua y E. crassipes,
mientras que las superficies en sitios dominados
por la tifa estuvieron cubiertos por macollas.
22
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Pérdida de material de hojarasca
El modelo simple de decaimiento exponencial produjo un ajuste significativo (todos los
parámetros estimados fueron estadísticamente
distintos de cero (P<0,05)) en la biomasa de hojarasca resultante para todos los grupos de tratamiento (figura 4).
Aunque no se detectaron diferencias en la
constante de la tasa de descomposición k entre
tipos de hábitat, k se redujo significativamente
para la hojarasca de T. domingensis en comparación con el material de E. crassipes. Además,
k fue menor para E. crassipes de la estación pasada comparada con los estimados sobre la descomposición de material recientemente colectado.
Sin embargo, el estado de la hojarasca no parece
afectar la media de k en el caso de hojarasca de T.
domingensis (especies P<0,0001; estado de hojarasca P=0,03, hábitat P=0,86).
Figura 4. Pérdida media de biomasa de E.
crassipes y T. domingensis a través del tiempo
para hojarasca fresca y hojarasca de la estación
lluviosa pasada, en ambientes abiertos (fangueados) y dominados por Typha (no fangueados). El
modelo de decaimiento exponencial es mostrado
como línea sólida. Las barras corresponden al
error estándar.
Figura 5. Contenido medio de fenoles (a) y porcentaje de lignina (b) durante la descomposición
de biomasa de E. crassipes y T. domingensis.
Contenido total de fenoles se muestra en mg
unidades equivalentes de ácido tánico (TAE) por
gramo de muestra. Las barras representan el
error estándar.
Química de hojarasca
Los valores de concentración de fenoles fueron mayores en T. domingensis que en la hojarasca de E. crassipes y decrecen en el tiempo en
tifa, pero se mantienen estables en el jacinto de
agua (figura 5a, especie: P<0,001, día: P<0,001).
El porcentaje de lignina se incrementó en el
tiempo en ambas especies pero fue mayor en la
hojarasca de tifa que en la de jacinto (figura 5b,
especie P<0,001, día P<0,001; estado de hojarasca P=0,119). Para ambas especies, la proporción
C:N fue generalmente mayor en la hojarasca de
la estación anterior comparada con la hojarasca
colectada recientemente (figura 6). Pero solo disminuyó en el tiempo con hojarasca de la estación
pasada (especie P<0,001, día P<0,001; estado de
hojarasca P<0,001; tipo de hábitat P=0,910).
Discusión
La dinámica de descomposición de biomasa
es un importante impulsor de las comunidades en
los humedales. La hojarasca y la materia vegetal
Justin J. Montemarano, Mahmood Sasa y Mark W. Kershner
El manejo de humedal afecta la dinámica de descomposición de macrófitos en las lagunas del
Parque Nacional Palo Verde, Guanacaste
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23
Junio 2012. Número 43
muerta proporcionan alimento y refugio para diversas comunidades de
origen animal (Brinson et al., 1981;
Webster y Benfield, 1986; Covich,
Palmer y Crowl, 1999). Además, la
inmovilización de nutrientes y la mineralización de la biomasa vegetal
son componentes fundamentales en
el ciclo de los nutrientes en estos ambientes, lo que a su vez condiciona la
diversidad de plantas en ellos (Day,
1982; Jordan, Whigham y Correll,
1989). Por lo tanto, alteraciones en
la disponibilidad de la hojarasca en
tiempo y espacio pueden tener consecuencias en la ecología de las comunidades del humedal.
En este estudio se encontró que
las tasas de descomposición de T. domingensis
son más reducidas que las estimadas para la hojarasca de E. crassipes, como lo señalan las diferentes tasas de decaimiento constante estimadas
para las dos especies. Aunque no se detectaron diferencias en las tasas de descomposición por tipo
de hábitat, los efectos de las especies de hojarasca
en las tasas de descomposición pueden tener una
dramática consecuencia para la disponibilidad de
hojarasca dentro del humedal Palo Verde.
Dado que el manejo actual de los humedales
de Palo Verde conlleva la remoción de la biomasa
sobre el suelo de T. domingensis y el consecuente
establecimiento de otras macrófitas (Andrea-Trama et al., 2009; Osland et al., 2011b), los esfuerzos
de manejo afectan la disponibilidad y tipo de biomasa vegetal en el humedal. Mientras se acumula material y hojarasca durante la estación seca
y empieza la descomposición en la estación lluviosa, la hojarasca en áreas no manejadas, dominadas por T. domingensis, se mantendrá hasta bien
avanzada la estación lluviosa, comparada con la de
áreas manejadas, donde domina la hojarasca de E.
crassipes, más rápida en descomponerse.
24
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Figura 6. Razón de carbono-nitrógeno media
durante la descomposición de biomasa fresca
y de la estación pasada de hojarasca de (a) E.
crassipes y (b) T. domingensis. Las barras representan el error estándar.
Arriba: Humedal Palo Verde,
Sergio Padilla.
Derecha: Garzas, Juan José
Pucci
Aunque las tasas de descomposición de hojarascas fueron similares entre los tipos de hábitat,
las tasas de descomposición específicas de hábitat
pueden ser impulsadas por una variedad de factores, incluyendo los niveles de oxígeno disuelto
(Godshalk y Wetzel, 1978), hidrología (Day, 1982;
Hammerly, Leguizamon, Maine, Schiver y Pizarro, 1989; Battle y Golladay, 2001; Kelley y Jack,
2002), temperatura (Battle y Mihuc, 2000; Chimney y Pietro, 2006), pH (Benner y Moran, 1985) y
las concentraciones de nutrientes encontrados en
un sitio determinado (Xie, Yu y Ren, 2004; Rejmánková y Houdková, 2006). La temperatura y
la sumersión de hojarasca (profundidad del sitio)
son dos factores que median significativamente
sobre las tasas de descomposición en sistemas
acuáticos (Brinson et al., 1981; Webster y Benfield, 1986). Ambos factores fueron muy similares
entre los hábitats analizados por este estudio.
La variación en los índices de descomposición de la hojarasca puede verse afectada por
varios factores, incluyendo edad de la planta
(Brock, Huijbregts, Steeg-Huberts y Vlassak,
1982; Carpenter, Odum y Mills, 1983; Morris y
Lajtha, 1986). La hojarasca acumulada durante
la estación lluviosa pasada naturalmente se encontraba seca; mientras que la hojarasca recién
colectada, la cual provenia de plantas que no tenian flores o semillas, se encontraba en una etapa de crecimiento y era probable que los tejidos
fueran nuevos. Así, dado que las plantas más viejas tienden a tener menores tasas de descomposición, los índices de descomposición más reducidos
de la hojarasca de E. crassipes de la temporada
pasada, en comparación con la hojarasca recién
colectada, pueden deberse a una acumulación de
polímeros estructurales en el tejido de las plantas
más viejas (por ejemplo, el aumento de celulosa).
Los índices de descomposición similares a los observados para ambos estados de la hojarasca de
T. domingensis pueden ser impulsados por un
alto contenido de lignina y baja proporción C:N
en los dos tipos de hojarasca.
La pérdida de masa de hojarasca durante
la descomposición, tanto en entornos acuáticos
como en terrestres, ocurre en tres etapas: lixiviación de materiales solubles (cationes e hidratos de
carbono simples), desdoblamiento de materia lábil y desintegración de materiales recalcitrantes
(Godshalk y Wetzel, 1978; Wetzel, 2001). Aunque
estas etapas pueden ocurrir simultáneamente, la
Justin J. Montemarano, Mahmood Sasa y Mark W. Kershner
El manejo de humedal afecta la dinámica de descomposición de macrófitos en las lagunas del
Parque Nacional Palo Verde, Guanacaste
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25
Junio 2012. Número 43
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Por lo tanto, además de alterar la disponibilidad
de hojarasca en la época lluviosa debido a tasas
de descomposición propias de especies, otros procesos de los humedales pueden ser afectados por
el manejo a partir de fangueo.
Los bosques tropicales secos y sus humedales asociados son de los biomas más amenazados
a nivel mundial, tanto por la destrucción antropogénica del ambiente como por el cambio climático
global (Janzen, 1988; Crow, 2002). Considerando
que la dinámica de la descomposición de estos
sistemas de humedales ha recibido poca atención,
examinar los patrones de descomposición y otras
funciones del ecosistema en humedales de bosques secos es fundamental, particularmente en
los sistemas administrados, como el Parque Nacional Palo Verde.
Referencias bibliográficas
Cigüeñuela cuellinegra, Federico Rizo-Patrón
velocidad de pérdida de masa de cada uno de estos componentes resulta en un decrecimiento gradual de materia que puede ser aproximado con
modelos exponenciales negativos, como el modelo
de decaimiento empleado en este estudio (Godshalk y Wetzel, 1978; Danell y Andersson, 1982;
Chimney y Pietro, 2006).
El aumento en la proporción de lignina y la
disminución de materiales solubles en agua, tales como compuestos fenólicos, también se ha demostrado en otros estudios (Webster y Benfield,
1986; Chimney y Pietro, 2006). Las ligninas son
un grupo de polímeros estructurales recalcitrantes a menudo encontrados en concentraciones
que se correlacionan negativamente con las tasas
de descomposición de hojarasca, y que pueden
26
aumentar proporcionalmente en la hojarasca a
través del tiempo debido a la descomposición desigual de otros constituyentes más rápidamente
degradables (Webster and Benfield, 1986; Taylor,
Parkinson y Parsons, 1989).
Alteraciones en la dinámica de la descomposición de los humedales como influencia del
manejo y sus consiguientes cambios en las comunidades de macrófitos pueden afectar a otras
comunidades y las funciones de los ecosistemas.
La mineralización de nutrientes y su retención
durante el proceso de descomposición puede ser
característica de la especie que se esté descomponiendo (Kao, Titus y Zhu, 2003). En consecuencia,
la dinámica de los nutrientes probablemente sea
alterada por el tipo de manejo de los humedales.
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Fenología reproductiva de
anuros en humedales del bosque
tropical seco de Costa Rica
Gabriela Mora, Jazmín Arias, Arelly Reyes, Argery Jiménez,
Sergio Padilla, Iván Gómez-Mestre y Mahmood Sasa
G. Mora y A. Jiménez son estudiantes de biología en la Universidad de Costa Rica. J.
Arias y M. Sasa son funcionarios del Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de
Costa Rica. A. Reyes y S. Padilla laboran como naturalistas en la Estación Biológica
Palo Verde de la Organización para Estudios Tropicales. I. Gómez-Mestre es investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España.
Humedal Palo Verde, Eugenio González
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Agradecimientos
Este trabajo fue parcialmente realizado con el
apoyo de Holcim, Costa Rica, de una beca NSF-IRES y
de la Vicerrectoría de Investigación 741-B1-517 de la
Universidad de Costa Rica. Fue importante la asistencia de Diego Zuñiga Escobar.
Resumen
Los humedales estacionales del Pacífico norte
de Costa Rica constituyen
ambientes de extrema importancia en el mantenimiento
de una gran diversidad biológica, siendo los principales
sitios reproductivos de la mayoría de los anfibios y de varias especies de reptiles que
caracterizan el bosque seco.
En un intento por determinar
la importancia de estos humedales en la transferencia
de materia y energía entre
hábitats acuáticos y terrestres, este estudio caracteriza
la fenología reproductiva de
la comunidad de anuros que
utilizan los humedales estacionales del Parque Nacional
Palo Verde, ubicado en la
cuenca baja del río Tempisque. Entre mayo de 2009 y febrero de 2010 se monitorearon los anfibios que usan el
humedal Palo Verde utilizando un muestreo intensivo con
cercas de desvío y trampas de
caída. Un total de 13 especies
de anuros fueron observadas
empleando el humedal. Su
productividad secundaria se
determinó en términos de
Abstract
Seasonal wetlands in
the dry environments of Pacific Costa Rica are extremely important in maintaining
high biological diversity.
They constitute the main
breeding sites of most amphibians and several species
of reptiles that characterize the seasonal or dry forest. In an attempt to determine the importance of these
wetlands in the transfer of
matter and energy between
aquatic and terrestrial habitats, this study describes the
reproductive phenology of
the community of anurans
that use seasonal wetlands
of Palo Verde National Park,
located in the lower basin
of the Rio Tempisque. From
May 2009 to February 2010
we monitored the anurans
that use seasonal wetlands
using drift fences and pitfall
traps. Thirteen species of
anurans were observed using this habitat. Secondary
productivity was determined
by estimating wet biomass of
recently emerged frogglets
produced at the wetlands.
Adult males and females of
Justin J. Montemarano, Mahmood Sasa y Mark W. Kershner
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
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inicios del siglo XVI existían unos
550 000 km2 de bosque seco a
lo largo de la costa pacífica y en
valles del interior de Mesoamérica, distribuyéndose desde el nivel
del mar hasta cerca de los 900 m (Gillespie,
Grijalva y Farris, 2000; Janzen, 1988a;
Quesada y Stoner, 2004). Al ser ambientes
estacionales, los bosques secos fueron rápidamente degradados con la llegada de los
europeos a la región, dando paso a extensas
ganaderías y otros usos del terreno. Como
resultado, el bosque seco es uno de los ecosistemas terrestres tropicales bajo mayor
amenaza y en Mesoamérica se ha reducido
a fragmentos con rangos de tamaño que van
desde pocos cientos de hectáreas hasta áreas
que contienen solo unos pocos árboles (Janzen, 1988b). Más aun, del territorio original
tan solo el 0,09% (aproximadamente 480
km2) se encuentra actualmente bajo alguna
categoría oficial de conservación (Janzen,
1988a), lo que complica más el futuro de estos ecosistemas en la región.
Los bosques secos tropicales son
reconocidos por presentar una menor biodiversidad que sus contrapartes húmedas,
especialmente en grupos como anfibios
que tienen gran dependencia de ambientes
acuáticos y húmedos. Unas 57 especies de
29
Junio 2012. Número 43
biomasa de los metamorfos
emergentes de la laguna y se
investigó el efecto de variables biológicas y fisicoquímicas sobre esa productividad.
Machos y hembras adultos
de la mayoría de las especies
emergen de sitios de estivación durante el inicio de la
época lluviosa (mayo-julio),
desplazándose de la montaña
hacia el humedal, o saliendo
de las grietas de este último
en las primeras lluvias. Durante ese período, los adultos
son observados forrajeando
en los bosques y alrededores
de la laguna, donde esperan
que el nivel de agua aumente
con los primeros aguaceros
torrenciales. En ese momento, acuden masivamente a
sus sitios de canto y ovoposición. Los juveniles recién
metamórficos salen masivamente de la laguna en julio
y agosto e inician su ciclo de
vida en tierra. Durante el periodo reproductivo 2009, un
total de 6 730 g fue producido
en 300 m lineales de perímetro del humedal durante cuatro horas continuas de monitoreo/día, lo que equivale a
casi una tonelada producida
a lo largo del perímetro de la
laguna. Esta aproximación
constituye una novedosa forma de evaluar la importancia
ecológica de humedales y de
las posibles implicaciones
que su modificación podrían
tener en los ecosistemas circundantes.
Palabras clave: anuros,
productividad
secundaria,
bosque seco tropical, Parque
Nacional Palo Verde.
30
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
most species emerge from
estivation sites during the
onset of the rainy season
(May-July), moving from the
mountain to the wetland.
During this period, adults
are observed foraging in the
woods and around the wetland, where they wait for
ponds and puddles that are
form with the first rains. At
that time, they move to their
oviposition sites. In most species, recently metamorphed
frogglets emerge synchronously between the months
of July-August, and continue
their life cycle on the forest.
During the studied breeding
season a total of 6,730 g/day
was produced in 300 m of
the wetland perimeter. This
measure represents close to
a ton of amphibian biomass
produced along the perimeter of this single lagoon. This
approach constitutes a novel
way to assess the ecological
importance of wetlands and
the possible implications
that wetland loss could have
on the surrounding ecosystems.
Key words: anurans, dry forest herpetofauna, secondary productivity, Palo Verde
National Park, Tempisque
river.
anfibios habitan estos ecosistemas en Mesoamérica (Sasa y Bolaños, 2004). De esa
cifra, cerca del 90% son anuros adaptados
a la variación en la disponibilidad de agua
que supone la estacionalidad pluvial y que
–por lo tanto– logran sobrevivir durante
los extensos periodos secos que caracterizan estos ambientes. Además, muchas de
las especies que habitan el bosque seco no
se distribuyen en ningún otro entorno, por
lo que son considerados como endémicos regionales (Savage, 2002; Duellman, 1966).
A diferencia de ambientes mésicos
donde la humedad relativa, patrones de
precipitación y permanencia de los cuerpos
de agua admiten el establecimiento de una
gran variedad de sitios y modos reproductivos para anfibios, los ambientes estacionales del bosque seco imponen serias limitaciones a estos vertebrados. En general, los
anuros que habitan ambientes estacionales
exhiben pocos modos reproductivos y requieren cuerpos de aguas lentas para realizar
cortejos, ovopositar y desarrollar sus larvas. A lo largo de la costa pacífica, extensos
humedales estacionales proveen estas condiciones y mantienen un volumen de agua
adecuado durante la época de lluvias. Allí,
esos humedales constituyen lugares de residencia y refugio además de formar los centros generadores de la inmensa mayoría de
los anfibios que eventualmente ocuparán los
bosques aledaños (Sasa y Solórzano, 1995).
Es decir que la transferencia de biomasa y
energía (de origen anfibio) al ecosistema circundante depende directamente de la productividad secundaria (Gibbons et al. 2006)
en esos humedales.
Desgraciadamente, así como sucede
en los bosques secos que los rodean, muchos de los humedales estacionales han
sido destruidos o modificados, situación
que ha afectado severamente a los organismos
que dependen de ellos. Al ser más fácilmente
drenados y quemados, estos ambientes han sido
sustituidos para dar paso a diferentes usos del
terreno, principalmente a ganadería extensiva y
agricultura intensiva de cultivos altamente dependientes de agua (Murphy y Lugo, 1986; Mateo-Vega, 2002; Quesada y Stoner, 2004; Gillespie
et al., 2000). La degradación de estos ambientes
disminuye la cantidad de sitios reproductivos empleados por anfibios y reduce su calidad. Además,
perjudica el éxito reproductivo y hace inefectivo el
reclutamiento poblacional. La pérdida de productividad de anfibios por perturbaciones de sus sitios
reproductivos puede agravarse en humedades que
estén aislados, pues aunada a la marcada estacionalidad podría limitar la posibilidad de que los
anfibios puedan encontrar otros sitios aptos para
su reproducción. En el caso de la comunidad que
utiliza lagunas temporales en el bosque seco, la capacidad de absorber perturbaciones sin alterar su
funcionalidad (resiliencia) puede ser menor debido
a que son ecosistemas menos complejos. Esto hace
indispensable tomar medidas para la protección
de estos ambientes, no solo para la conservación y
recuperación de los anfibios amenazados sino, además, para el mantenimiento del equilibrio trófico
en los bosques secos tropicales.
En un esfuerzo por contrarrestar su destrucción, Costa Rica ha realizado importantes acciones para proteger sus humedales, incluyendo
más de 70 en alguna categoría de protección (Minae, Ley 7554, artículo 32). Esta cifra contiene 19
humedales en regiones de bosque seco, siendo los
más importantes los ubicados en el Parque Nacional Palo Verde (PNPV), en la cuenca baja del
río Tempisque.
Con una extensión cercana a las 20 000 ha,
el PNPV posee una altísima riqueza de especies,
comparado con otros bosques secos neotropicales
(Gillespie et al., 2000). El Parque protege además
una de las áreas con mayor diversidad ecológica
a lo largo del Pacífico mesoamericano (Kalacska,
Sánchez-Azofeifa, Calvo-Alvarado, Rivard y Quesada, 2005; Murphy y Lugo, 1986), destacándose
las cerca de 9 000 has de humedales declaradas
sitio Ramsar en 1991 (Mateo-Vega, 2002).
Como parte de un estudio mayor orientado
a evaluar la resiliencia de la comunidad de herpetofauna que habita el bosque seco ante perturbaciones de los humedales, este trabajo describe la
fenología de las especies que emplean los humedales de Palo Verde como sitios de reproducción,
cuantificando además su productividad secundaria en términos de la biomasa de metamorfos que
emerge de las lagunas y evaluando los factores
ambientales que podrían afectar esta respuesta.
Métodos
El estudio se llevó a cabo en el Parque
Nacional Palo Verde, provincia de Guanacaste
(10°20’ N, 85°20’ O). En el sitio la temperatura media anual es 24 °C y el patrón de lluvias
estacional es de una media anual de 1 263 mm.
Presenta una estación seca de larga duración y
severa, que comienza en noviembre y se extiende hasta mayo. Un segundo periodo seco, mucho
más corto, generalmente ocurre en julio (Daubenmire, 1972b; Frankie, Baker y Opler, 1974). La
estación de lluvias suele comenzar a mediados
o finales de mayo, extendiéndose generalmente
hasta noviembre. Los meses de mayor precipitación suelen ser septiembre y octubre.
La herpetofauna del Parque Nacional Palo
Verde es conocida, aunque existe aún controversia sobre la presencia de una especie de cecílido y
algunas especies de ranas (Savage, 2002). Nosotros reconocemos 14 especies de anfibios y 46 de
reptiles (28 serpientes, 15 saurios, 2 quelonios y
1 crocodílido).
El monitoreo se realizó de manera diaria y
permanente desde mayo de 2009 hasta marzo de
2010. Para esto se contó con dos arreglos de trampas de caída con barreras de desvío, sumando un
Gabriela Mora, Jazmín Arias, Arelly Reyes, Argery Jiménez, Sergio Padilla, Iván Gómez-Mestre y Mahmood Sasa
Fenología reproductiva de anuros en humedales del bosque tropical seco de Costa Rica
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31
Junio 2012. Número 43
total de 300 m de trampa, con el fin de determinar
qué especies utilizan mayormente los humedales
(abundancias relativas). Cada trampa de caída
fue colocada a nivel de suelo, con una distancia
de 6 m entre sí y fueron colocadas a ambos lados
de la cerca de desvío de 70 cm de altura (figura 1),
de modo que es posible reconocer la dirección hacia donde se dirigen los individuos. Los arreglos
fueron ubicados en dos sitios diferentes al borde
de la laguna de Palo Verde (figura 2), uno en las
inmediaciones del albergue de guardaparques (sitio 1) y el otro en las proximidades del área de
acampar (sitio 2). Durante el periodo de estudio
las trampas fueron abiertas todos los días a partir
de las 5 p. m., y se revisaron en lapsos de cuatro
horas a lo largo de la noche con el fin de determinar qué especies y bajo qué condiciones ambientales entran o salen de la laguna y sus patrones
de actividad.
Cada espécimen capturado fue medido con
un vernier (± 0,1 mm) para determinar la longitud hocico-ano y pesado con una balanza analítica
(± 0,01 g). También se tomaron datos del lado de
la cerca del que provenía con el fin de determinar
su dirección (del bosque hacia el humedal, o del
humedal hacia el bosque), su estado de madurez
sexual (metamorfo reciente, juvenil o adulto) y si
era hembra o macho (adultos). Los especímenes
fueron marcados mediante corta de falange.
Durante todo el periodo de muestreo se midieron los niveles de la laguna, la temperatura
media ambiental y la cantidad de lluvia diaria
empleando la estación meteorológica de la Estación Palo Verde (http://www.ots.ac.cr/meteoro/
default.php?pestacion=1). Para saber cómo se relacionan estas variables con las diferentes abundancias de los individuos se empleó análisis de
regresión múltiple.
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Figura 1. Trampas de foso y cerca de desvío.
PNPV.
forme progresaba la estación reproductiva. Los
recién metamorfos emergen colectivamente de la
laguna entre 8 y 14 semanas después, durante
julio y agosto, aunque la emergencia de metamorfos de L. fragilis, L. melanonotus, E. pustulosus
y Dendropsophus microcephalus ocurre también
entre septiembre y diciembre (figura 3).
Figura 3. Variación temporal de adultos (línea
discontinua) y recién metamorfos (línea continua) capturados durante el periodo mayo 2009–
febrero 2010. PNPV.
Cuadro 1. Especies de anuros encontrados en
monitoreos intensos en dos sitios de la laguna
Palo Verde y número de individuos. * Especies
de hábitos arborícolas.
Familia/especie
Figura 2. Localización de sitios de muestreo
pasivo. Laguna Palo Verde, PNPV.
Resultados
Durante el periodo de muestreo, se capturaron 6 865 anuros, representando 13 de las 14
especies reconocidas para el Parque Nacional
32
(cuadro 1). La especie capturada con mayor frecuencia durante todo el periodo de muestreo fue
Hypopachus variolosus (43% de los individuos),
seguida de Leptodactylus fragilis (24,3%) y de
Engystomops pustulosus (17,4% de individuos),
mientras que las especies arborícolas mostraron
frecuencias de captura muy bajas (<1% combinadas, cuadro 1).
Un total de 72 individuos (1%), entre adultos y juveniles, fue recapturado durante este periodo.
Bufonidae
Chaunus marinus
Incilius coccifer
Incilius luetkenii
Hylidae
Dendropsophus microcephalus*
Scinax stauferi*
Smilisca baudinii*
Trachycephalus venulosus*
Leiopelmatidae
Engystomops pustulosus
Leptodactylidae
Leptodactylus fragilis
Leptodactylus melanonotus
Microhylidae
Hypopachus variolosus
Ranidae
Litobathes forreri
Rhinophrynidae
Rhinophrynus dorsalis
# Individuos
capturados
57
98
143
4
4
31
3
1 196
1 675
575
2 984
22
73
En el mes de mayo y coincidiendo con las
primeras lluvias de temporada, se capturó la mayor cantidad de individuos adultos de todas las
especies, disminuyendo en su abundancia con-
La emergencia de los adultos durante las
primeras lluvias es principalmente del bosque
(figura 4a), aunque en algunas especies (Incilius
luetkeni, Leptodactylus fragilis, L. melanonotus)
se encontraron adultos saliendo de las grietas del
piso del humedal antes del periodo de inundación.
La mayoría de las especies se reproducen durante
la formación de las primeras charcas, que coincide con los primeros aguaceros fuertes al inicio de
la temporada. Conforme el humedal se inunda,
los adultos regresan masivamente al bosque, lo
que produce un pulso en la transferencia de anuros al ambiente terrestre (figura 4a).
Los tiempos de emergencia de las larvas varía en las diferentes especies: desde cuatro días
Gabriela Mora, Jazmín Arias, Arelly Reyes, Argery Jiménez, Sergio Padilla, Iván Gómez-Mestre y Mahmood Sasa
Fenología reproductiva de anuros en humedales del bosque tropical seco de Costa Rica
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33
Junio 2012. Número 43
en el caso de Engystomops pustulosus hasta seis
en el caso de Rhinophrynus dorsalis. De igual
manera, los tiempos de desarrollo de la metamorfosis difiere entre las distintas especies. Los intervalos más cortos fueron observados en Incilius
luetkeni (61 días máximo) y en Smilisca baudini
(58 días máximo), los más lentos aparentemente
en Litobathes forreri y Chaunus marinus.
Una vez las larvas de todas las especies
realizan metamorfosis, los recién metamorfos
emergen del humedal en dirección al bosque. Sincronización de emergencias fue anotada para los
bufonidos Incilius luetkeni, I. coccifer, Chaunus
marinus y el microhílido Hypopachus variolosus.
Estas salidas sincronizadas de recién metamorfos
tiene un pico mayor en julio y uno menor en octubre (figura 4b). Algunos emergentes regresan al
humedal a lo largo de la época lluviosa, especialmente hacia el final de esta (diciembre y enero),
donde posiblemente estivan a lo largo de la época
seca.
Los pulsos de entrada y salida de la laguna
pueden traducirse en pulsos de biomasa anfibia
que se transfiere desde y hacia el humedal. Así,
de julio a octubre se registra la mayor productividad secundaria (biomasa de metamorfos), que
coincide con los picos de emergencia de especies
de reproducción explosiva (H. variolosus, Rinophrynus dorsalis, I. luetkenii) y de las especies
que extienden sus periodos hasta entrada la estación lluviosa (L. fragilis y L. melanonotus), respectivamente (figura 5).
Durante el periodo de estudio se registró
una biomasa emergente de 2 737,48 g en 300 m
de líneas de trampa, muestreadas por cuatro horas durante la noche. Si se asume homogeneidad
en el perímetro del humedal Palo Verde (21 561
m) y constancia en el flujo de emergencia desde la
laguna a lo largo de la noche (10 horas), esa figura representa un máximo de 487 kg de biomasa
anfibia exportada anualmente en este humedal.
34
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Figura 4. Individuos capturados por mes durante la temporada reproductiva de 2009 en 300 m
de líneas de trampas. Los datos incluyen solo los
registros durante las primeras cuatro horas de
muestreo para (a) adultos y (b) recién metamorfos. Se muestran registros del lugar de procedencia de los individuos capturados: humedal (línea
sólida) y bosque (línea punteada). PNPV.
Discusión
Figura 5. Biomasa total producida (g) en 300
m lineares de perímetro, durante el periodo de
muestreo, mayo 2009–febrero 2010. PNPV.
Nuestros estimados de biomasa producida
son conservadores si se considera que individuos
de algunas especies no abandonan el humedal
durante la época reproductiva y que existe un
sesgo en la captura de especies de hábitos arborícolas, las cuales logran evadir las trampas. Además, algunos individuos terminan metamorfosis
tarde en la época de lluvias (especialmente los de
especies con periodos reproductivos prolongados,
como L. fragilis y L. melanonotus), por lo que permanecen en el hábitat acuático aun después de
completar metamorfosis. Otra importante limitación en nuestro estimado es el corto recorrido que
las líneas de trampas representan en relación al
perímetro total de la laguna (~21 430 m).
Sin embargo, a pesar de estas restricciones
varios elementos sugieren que la productividad
secundaria en el humedal Palo Verde es alta. El
gran número de individuos adultos capturados y
la biomasa producida durante la estación reproductiva de 2009 demuestra que los anuros son un
(cuadro 2). Por otra parte, la abundancia relativa
de L. fragilis parece estar más asociada positivamente con los niveles de la laguna.
Cuadro 2. Significancias de regresión lineal múltiple aplicada entre las diferentes abundancias
relativas de anuros y las variables ambientales, obtenidas durante el periodo de muestreo, mayo 2009–
febrero 2010. PNPV.
Entre las variables meteorológicas investigadas solo la temperatura media mensual parece
asociarse con pulsos de anuros que entran y salen
de la laguna, relacionándose con las abundancias
relativas totales, los individuos que se movilizan
desde el bosque hacia los humedales y la cantidad de H. variolosus detectados en el muestreo
R2
gl
P
Total individuos/mes
Adultos/mes
Juveniles/mes
Individuos en humedal
Individuos en bosque
0,390
0,185
0,174
0,113
0,404
3
3
3
3
3
0,085
0,284
0,316
0,525
0,022*
Biomasa/mes
H. variolosus
E. pustolosus
L. fragilis
0,222
1,266
0,199
0,288
3
3
3
3
0,198
0,125
0,250
0,099
P Nivel de
agua
0,553
0,623
0,150
0,667
0,143
0,148
0,961
0,064
0,049*
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Fenología reproductiva de anuros en humedales del bosque tropical seco de Costa Rica
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P Temperatura media
0,038*
0,060
0,679
0,180
0,032*
P Precipitación media
0,277
0,733
0,291
0,456
0,295
0,401
0,031*
0,292
0,514
0,227
0,447
0,348
0,226
35
Junio 2012. Número 43
Arriba: Rana arbórea
Abajo: Rana de charco
Federico Rizo-Patrón
36
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
componente clave en ese humedal estacional, donde suplen una porción apreciable de
la materia que es transferida entre el ambiente acuático y el terrestre.
Dado que los sitios de muestreo no
difieren significativamente en la cantidad de individuos capturados ni en
las especies observadas, pareciera que
nuestros estimados en las líneas de trampas son relativamente homogéneos a lo largo
del perímetro del humedal, o por lo menos en
el frente este del mismo. Apoya este hecho el
que en múltiples visitas a diferentes sectores
del perímetro de la laguna se hayan observado las mismas especies que en los sitios
de estudio y que los estimados de productividad para la estación reproductiva siguiente
(mayo 2010-febrero 2011) mantienen el mismo orden de magnitud (datos no publicados).
Extrapolando estos datos a otros humedales similares en el área, se concluye
que los anuros en humedales estacionales
de la cuenca baja del Tempisque posiblemente desempeñen una importante función en
la transferencia de materia entre el ambiente
acuático y el terrestre.
Estudios sobre la productividad en humedales se han centrado principalmente en la productividad primaria, que depende de factores como:
hidrología del humedal, hidroperiodo, macrofitas
presentes y ciclos de nutrientes (Hooper y Robinson, 1976; Brinson, Lugo y Brown, 1981). En humedales de zonas templadas la productividad de
materia vegetal ronda los 774 g/m2/año (Busbee,
Conner, Allen y Lanham, 2003), ligeramente menor a la estimada en el humedal de Palo Verde (~
los 1 700 g/m2/año -datos no publicados-).
Por otro lado, la productividad secundaria
en humedales ha sido medida también, aunque
en menor frecuencia y prácticamente se limita a
estimados de producción de macroinvertebrados
Atardecer en el Humedal Palo Verde, Sergio Padilla / Sapos, Mahmood Sasa
(Leeper y Taylor, 1998) y peces en algunas regiones templadas.
Nuestros estimados de productividad en
anuros son mucho más reducidos que los reportados en otras regiones. Por ejemplo, para zonas templadas, densidades de 2 000 a 2 500 individuos/ha de salamandras en New Hampshire
(Burton y Likens, 1975). Gibbons et al. reportan
una productividad secundaria de anfibios de 159
kg/ha/año en un humedal aislado en Carolina del
Sur, después de un prolongado periodo de sequía,
lo que demuestra que humedales aislados también pueden contribuir con la producción general
del paisaje aledaño.
Varios investigadores han reportado la influencia de precipitación y temperatura en la reproducción de anuros (Donnelly y Guyer, 1994;
Bertoluci y Rodríguez, 2002) y han sugerido que
las especies difieren en sus respuestas a estos
factores exógenos dependiendo de si tienen uno
o varios picos reproductivos durante el año o de
si su reproducción es explosiva o prolongada. En
zonas templadas, para aquellos anuros que se reproducen de manera prolongada usualmente la
temperatura no ejerce un efecto en sus patrones
de reproducción, como sí lo hace en las especies
que se reproducen en invierno. En nuestro caso,
la temperatura media afecta los patrones reproductivos de H. variolosus, una especie con reproducción explosiva, pero el significado de esta relación es aún desconocido.
La mayoría de las especies distribuidas en
bosque seco presentan una época reproductiva
bien definida que, en el caso de los anfibios, incluye reproducción sincronizada y fuerte dependencia a disponibilidad de agua. Sin embargo, nuestros análisis sugieren que ni el hidroperiodo ni
el nivel de agua de la laguna son determinantes
para el ingreso o egreso de individuos al humedal.
Esto indica entonces que el acceso inicial al agua
es lo que determina el uso y la productividad del
humedal por parte de estos anuros. De ser así,
posiblemente sea el uso de charcas pequeñas, con
suficiente agua para ovopositar pero sin la permanencia de depredadores acuáticos, lo que medie en la selección del sitio reproductivo (Woodward, 1983).
Las respuestas fenológicas de las diferentes especies de anuros en el humedal Palo Verde
reflejan y generan oportunidades para su coexistencia en ese hábitat. Nuestro estudio demuestra
que, además de su diversidad, la comunidad de
anuros que emplea los humedales estacionales
aporta un importante componente de la materia
que es transferida entre los ambientes acuáticos
y terrestres en la cuenca baja del Tempisque. Por
lo tanto, mecanismos de regulación y manejo de
los humedales protegidos pero degradados de la
región, como es el caso del humedal Palo Verde,
son necesarios para el mantenimiento del equilibrio ecológico no solo del ambiente acuático sino
además del ambiente terrestre del bosque seco
que los rodea.
Gabriela Mora, Jazmín Arias, Arelly Reyes, Argery Jiménez, Sergio Padilla, Iván Gómez-Mestre y Mahmood Sasa
Fenología reproductiva de anuros en humedales del bosque tropical seco de Costa Rica
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37
L. Vargas y A. León. “Coordinando esfuerzos para la integración y desarrollo en las cuencas embalse Arenal y Tempisque. La
labor de Cidecat”, Ambientales No. 43, junio 2012. Costa Rica. Págs. 39-46.
Junio 2012. Número 43
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Agradecimientos
Al personal de la Estación Biológica Palo
Verde por su asistencia en la investigación. A
Gerardo Boa, Erick Ballestero, Michael Méndez
y José Alfredo García por el apoyo a la labor en
el campo. A la Vicerrectoría de Investigación de
UCRy a Holcim, Costa Rica por el apoyo financiero.
Coordinando esfuerzos para la integración
y desarrollo en las cuencas embalse Arenal
y Tempisque. La labor de Cidecat
Lorena Vargas y Alexander León
L. Vargas es secretaria de la Comisión de Implementación y Desarrollo de las Cuencas
Arenal y Tempisque (Cidecat). A. León es coordinador de Cidecat y subdirector del Área
de Conservación Arenal Tempisque. Ambos son funcionarios del Sistema Nacional de
Áreas de Conservación del Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones.
Resumen
El trabajo describe brevemente los objetivos y logros
de la Comisión de Implementación y Desarrollo de las
Cuencas Arenal y Tempisque
(Cidecat), una asamblea representada por instituciones
públicas y organizaciones no
gubernamentales que tienen
incidencia en la gestión y manejo del recurso hídrico en la
gran cuenca Arenal-Tempisque. Desde su creación, Cidecat ha coordinado esfuerzos tendientes al adecuado
manejo del recurso natural
en la región y actualmente
promueve varios proyectos
ambientales de impacto en
colaboración con actores locales. Entre sus logros más relevantes en los últimos años
están la coordinación de la
campaña geológica para determinar vulnerabilidad de
acuíferos, el monitoreo de calidad de aguas en la cuenca
alta y media del río Tempisque y el rescate de la quebrada La Cabra, así como la
Abstract
In this paper we briefly
describe the goals and achievements of the Committee on
Development and Implementation in the Great Arenal
Tempisque Basin (Cidecat),
an assemblage representing public institutions and
NGOs that influences the
usage and sustainable management of water resources
in the Great Arenal-Tempisque Basin. Since its creation,
Cidecat has coordinated the
efforts for proper natural resources management in the
region and currently it promotes environmental projects in collaboration with
local actors. Among its most
important achievements in
recent years are: coordination of the campaign to determine geological vulnerability
of aquifers in the area, monitoring water quality along
the upper and mid sections
of the Tempisque river basin,
and the rescue of the quebrada La Cabra, in addition to
Gabriela Mora, Jazmín Arias, Arelly Reyes, Argery Jiménez, Sergio Padilla, Iván Gómez-Mestre y Mahmood Sasa
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
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as cuencas hidrográficas son unidades funcionales que permiten una
verdadera integración social, biofísica y territorial por medio del recurso
hídrico. Por ello, representan una excelente
herramienta para el planeamiento y el manejo de los recursos naturales en un área
delimitada, especialmente si dicho manejo
se enfoca en el recurso agua y en los factores que afectan su calidad y disponibilidad.
El presente documento describe las
generalidades, importancia y actualidad de
dos cuencas hidrográficas (Arenal y Tempisque) relacionadas artificialmente por un proyecto de producción eléctrica y de irrigación.
La integración del manejo ambiental en dichas cuencas es el reto que ha acogido la Comisión de Implementación y Desarrollo de
las Cuencas Arenal y Tempisque (Cidecat),
una asamblea integrada por instituciones
públicas y organizaciones privadas que coordina decisiones sobre el manejo del recurso
hídrico en tres cantones de influencia.
Cidecat se creó en 1997 mediante el
decreto ejecutivo 26395-Minae con el fin
de implementar el Plan de Manejo y Desarrollo de la Cuenca Laguna Arenal. Según ese decreto, desde entonces Cidecat
se encuentra integrada por seis entidades:
39
Junio 2012. Número 43
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
coordinación interinstitucional permanente en la región.
the permanent inter-agency
integration in the region.
Palabras clave: cuenca Arenal Tempisque, integración
interinstitucional, manejo de
cuencas hidrográficas.
Key words: Arenal Tempisque basin, interagency integration, watershed management.
Área de Conservación Arenal Tempisque
del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Acat-Sinac), Instituto Costarricense
de Electricidad (Ice), Servicio Nacional de
Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento
(Senara), Fundación para el Desarrollo del
Área de Conservación Arenal-Tempisque
(Fundaca), Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) y la Diócesis
de Tilarán.
Figura 1. Área de influencia de Cidecat en
cuencas Arenal y Tempisque.
(Ida), el Ministerio de Salud, la Fundación Llano
Verde, la Universidad de Costa Rica (UCR) y las
municipalidades de Cañas y Tilarán.
Cidecat tiene como misión coordinar, regular y promover las actividades que realizan los
diferentes actores involucrados con miras a un
adecuado uso y desarrollo ambiental, económico
y social de las cuencas Arenal y Tempisque, así
como con miras a la gestión de recursos para su
ejecución, logrando un equilibrio entre las necesidades de la población y la naturaleza. Su visión es
liderar acciones que permitan un manejo integral
de las cuencas involucradas mediante la participación de diferentes actores que fomenten el uso
sustentable de los recursos (Arias, 2011). Es por
ello que la Comisión mantiene constante comunicación con las diferentes instituciones que directa
o indirectamente se relacionan con el ambiente
para la atención y la solución de problemas que
afecten su desarrollo.
Cidecat promueve la coordinación interinstitucional que determina el desarrollo de planes,
programas y proyectos que respondan al manejo
integral de los recursos en el área, siempre involucrando diversos actores locales.
Área de influencia de
Cidecat
Cuenca del embalse Arenal
Arriba: Hongos. Abajo: Siempre viva, Federico Rizo-Patrón
40
Con el pasar del tiempo fue necesaria
la incorporación de la parte baja de la cuenca del río Tempisque en vista de que gran
parte de la actividad socioeconómica que
ahí se desarrolla depende del recurso hídrico que se genera en la cuenca del embalse
Arenal. Lo anterior trajo como consecuencia
la integración de más instituciones clave:
la Organización para Estudios Tropicales
(OET), el Instituto de Desarrollo Agrario
La cuenca del embalse Arenal se encuentra en la provincia de Guanacaste y posee una
extensión de 50 050 hectáreas, lo que representa
el 1% del territorio nacional. Su ubicación coincide casi en su totalidad con la extensión territorial del cantón de Tilarán (el nombre Tilarán es
proveniente de la palabra indígena Tilawa, cuyo
significado es “lugar de mucha agua”, dejando en
evidencia desde sus orígenes el potencial hídrico
de la zona) de la misma provincia. Esta cuenca
incluye una porción terrestre de 41 733 hectáreas
(el 83,4% de su superficie) y un espejo de agua (el
embalse) que cubre 8 317 hectáreas (un 16,6% del
total de la cuenca).
La topografía y el clima de la zona la hacen
poseedora de gran riqueza biológica. Además de la
presencia de valiosos recursos geológicos y rasgos
sobresalientes de carácter vulcanológico, paisajístico y cultural que acentúan aun más su valor. Lo
anterior ha permitido el desarrollo de la actividad
turística y recreativa en la zona, sobre todo en el
embalse Arenal. La importancia ecológica de este
embalse y las actividades productivas que en él se
desarrollan le valió el reconocimiento de la Convención de Humedales de Importancia Internacional en el año 2000, que lo declaró Sitio Ramsar.
Por su ubicación en la vertiente norte-Caribe del país y las condiciones hidrológicas que en
ella se encuentran, la cuenca del Arenal suministra la cantidad de agua necesaria para abastecer
el sistema de riego más importante del país (Arenal–Tempisque), el cual habilita más de 28 000
hectáreas de tierras productivas bajo riego por
gravedad en la región más seca del país (Echeverría, Echeverría, J. y Mata, 1998). Además, contribuye con el 41,7% de la producción hidroeléctrica nacional, y su estratégica ubicación geográfica
y la influencia permanente de los vientos alisios
del Caribe le permiten tener el parque eólico más
grande de Costa Rica. La cuenca también provee
agua potable para diferentes usos domésticos y
agroindustriales a las poblaciones dentro de ella.
Las principales actividades socio-productivas están ligadas al desarrollo agropecuario con énfasis
en la ganadería de leche.
Mediante la conformación de una comisión
local producto de esfuerzos interinstitucionales,
se atiende intereses de conservación, motivando
a la población a un adecuado uso de los recursos
existentes en la cuenca embalse Arenal que contribuya a su desarrollo integral. Al igual que otras
regiones del país, esta cuenca se ha visto afectada
por deforestación y sustitución de hábitats naturales por áreas para producción. Consecuencia
Lorena Vargas y Alexander León
Coordinando esfuerzos para la integración y desarrollo en las cuencas embalse Arenal y Tempisque. La labor de Cidecat
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41
Junio 2012. Número 43
de esas modificaciones son el incremento de procesos erosivos del suelo, la pérdida de la diversidad biológica por fragmentación de hábitats y el
alto grado de contaminación química y biológica
de las aguas. Es importante destacar que en los
alrededores del embalse Arenal y en otros sectores de la cuenca se desarrollan actividades turísticas, agropecuarias y recreativas que impactan
directamente el reservorio. Otros problemas que
enfrenta el embalse son los vertidos de desechos
de centros urbanos y el arrastre de sedimentos
producto de la erosión y del inadecuado manejo
de suelos (Castro y Barrantes, 1998).
Cuenca del río Tempisque
Ubicada en el Pacífico noroeste de Costa
Rica y con más de 59 400 hectáreas se encuentra la cuenca del Tempisque, que comprende las
subcuencas del río Tempisque y del río Bebedero. A diferencia de la cuenca del Arenal, la del
Tempisque se sitúa en la vertiente pacífica, por
lo que experimenta características climatológicas
propias de esta región: una estación pluvial seca
bien marcada con una duración de hasta seis meses (Barrantes y Vega, 2002).
En términos ecológicos, esta cuenca posee
una inmensa riqueza natural que incluye hábitats secos y ecosistemas estacionales habitados
por especies en vías de extinción de incalculable
valor científico y económico. En su parte baja se
encuentra el Parque Nacional Palo Verde, con un
territorio de cerca de 19 000 hectáreas que fue
declarado Sitio Ramsar de Importancia Internacional en 1991. Este Parque cuenta con 12 hábitats naturales, como lagunas, mangle, bosques
ribereños y sabanas, entre otros. Se ha identificado gran cantidad de especies arbóreas y la mayor
concentración de aves acuáticas y vadeadoras de
Centroamérica (unas 64 especies asociadas al humedal), sin olvidar la extraordinaria belleza escénica natural (Echeverría et al., 1998).
En la parte baja y media de la cuenca del
42
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Tempisque se concentra el mayor desarrollo agrícola de la región en conexión con el distrito de
riego Arenal-Tempisque, que utiliza las aguas
de la cuenca embalse Arenal y es administrado
por Senara. El distrito de riego tiene la función
de suministrar agua a más de 28 500 hectáreas
de cultivos a través de 137 km de canales principales, sin dejar de mencionar las 700 hectáreas
de proyectos acuícolas que se benefician con este
sistema de riego. Como consecuencia, la región
produce y exporta melón, caña de azúcar, arroz y
produce tilapia en gran escala, lo que contribuye
innegablemente con la economía regional y nacional. Existen planes de utilizar estas aguas para el
desarrollo turístico de sectores tan alejados como
Nicoya y Santa Cruz en un futuro cercano.
El progreso agroindustrial ha impactado
negativamente los ecosistemas de la cuenca baja
y media del Tempisque. Situaciones como contaminación por vertidos de agroquímicos y pesticidas en cuerpos de agua e invasión a zonas de protección son una realidad presente que es atendida
por instancias gubernamentales y privadas que
se han unido para que el desarrollo de la cuenca
minimice esos impactos y sea acorde con las necesidades socio-ambientales de las poblaciones.
Figura 2. Manejo del recurso hídrico en las
cuencas Arenal–Tempisque: (A) Embalse Sandillal, administrado por el Ice. (B) Divisoria de
aguas a canales oeste y sur del distrito de riego
administrado por Senara.
Estudios geológicos para determinar la vulnerabilidad de acuíferos
Uno de los proyectos más significativos ejecutado directamente por Cidecat es el “estudio de
vulnerabilidad de acuíferos en la cuenca del embalse Arenal”, cuyo costo de $2 000 000 logró disminuirse considerablemente gracias al apoyo de
la Escuela de Geología de la Universidad de Costa Rica y de algunas empresas privadas, lo que ha
permitido desde hace cuatro años realizar estudios de hidrogeología, deslizamientos y geología
regional. La información ha sido de mucha utilidad en la definición de zonas vulnerables, zonas
de recarga, sitios de peligro por deslizamientos,
fuentes de contaminación y otros aspectos claves
para el ordenamiento territorial (figura 3).
Preservación de fauna silvestre
Una de las formas de conocer la salud de los
ecosistemas es por medio de las especies propias
de la región. Con esta finalidad se ha promovido, coordinado y apoyado la creación del Corredor
Biológico Lago Arenal-Tenorio identificando al
oso perezoso de dos dedos (Choloepus hoffmanii)
como su especie bandera. Los logros de esta área
son: monitoreo de felinos, instalación de pasos de
fauna aéreos y biomonitoreos.
Logros de Cidecat
La mayoría de los logros que a continuación
se detallan son producto de la promoción y coordinación que realiza la Comisión.
Coordinación interinstitucional
Un resultado significativo ha sido la integración de las diferentes instituciones en la atención conjunta de problemas de contaminación de
aguas, contaminación por vertederos, tala ilegal y
cacería furtiva, entre otros. Esto permite una disminución de gastos, mayor fluidez de información
interinstitucional y la atención de casos de forma
expedita (figura 2).
propósito de disminuir la sedimentación en el embalse y proteger mantos acuíferos. Se ha logrado
reforestar más de 120 hectáreas con el apoyo de
diversas instituciones y comunidades aledañas al
embalse y de los cantones Cañas y Tilarán.
Protección de áreas de recarga
acuífera y zonas vulnerables a erosión
En los últimos años, Cidecat, a través del
Ice y Fundaca (dos de sus miembros), ha promovido actividades de siembra y mantenimiento de
árboles en la parte alta de la cuenca del embalse
Arenal, en zonas vulnerables y de recarga, con el
Minimizar la contaminación de las
aguas
Este eje de acción representa una de las
mayores preocupaciones que se debe atender de
forma conjunta por parte de instituciones públicas y privadas. Se plantea la necesidad de contar
con un sistema de muestreo permanente de calidad de las aguas en las partes alta, media y baja
Lorena Vargas y Alexander León
Coordinando esfuerzos para la integración y desarrollo en las cuencas embalse Arenal y Tempisque. La labor de Cidecat
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43
Junio 2012. Número 43
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Otros logros
Figura 3. Mapa de permeabilidad, Campaña Geológica Cidecat.
Fincas integrales
Se han implementado 10 biodigestores en los
últimos años, procesando en total 30 toneladas de
estiércol, las cuales en su mayoría eran depositadas en quebradas que drenan al embalse Arenal.
de la cuenca. La idea es tener registros comparables que permitan articular esfuerzos y tomar
decisiones al respecto para mejorar la calidad de
las aguas en esta importante zona del país. Los
muestreos son realizados y analizados actualmente por personal del Ice y para el presente año
se están realizando en tres momentos distintos,
determinando parámetros como DBO, pH, sólidos disueltos, nitratos, nitritos, cloruros, metano
y temperatura. Además, se pretende incluir determinación de aceites. Los puntos que se están
muestreando actualmente son: Planta Arenal,
Presa Santa Rosa, La Pochona, Quebrada La Cabra, Quebrada Grande, Río Santa Rosa (sector La
Paz), Río Santa Rosa (Vertedero), Río Magdalena
(Cedros), Río Magdalena (Los Monos), Río Corobicí, Río Tenorio y Río Bebedero (dos sitios).
44
Sensibilización a comunidades y educación ambiental
A través de las instituciones participantes,
Cidecat ha promovido el desarrollo de actividades educativas en temas ambientales en comunidades a lo largo de su área de influencia. En
total se contabilizan, en los últimos cuatro años,
131 charlas y tres foros en temas como manejo
de desechos, Día Mundial de Humedales, historia
natural, parques nacionales y disponibilidad del
agua.
Reciclaje
Con el apoyo de entidades gubernamentales
y organizaciones no gubernamentales cada mes
se realiza en la parte alta de la cuenca embalse
Arenal campañas de recolección de desechos sólidos en comunidades ubicadas en los alrededores
del embalse, recolectando más de cuatro toneladas al mes. Esta actividad lleva más de un año de
efectuarse.
Cidecat, por medio de Fundaca, ha venido
apoyando iniciativas de manejo de desechos sólidos en la cuenca del embalse Arenal. La campaña
Recicla2 es un esfuerzo por promover el reciclaje
entre los pobladores del cantón Tilarán y sus distritos. Esta actividad cuenta con el apoyo logístico de entidades comprometidas con el ambiente
como el Ministerio de Salud, Radio Cultural Tilarán y por supuesto Fundaca.
Ordenamiento territorial
Ya se presentaron los resultados de la campaña geológica para la determinación de vulnerabilidad de acuíferos realizada en 2009 en el sector
noreste del embalse Arenal (La Unión y Banca
Lucía), coordinada por Cidecat. La actividad se
efectuó en el auditorio de Arcosa-Ice con representación de varias entidades miembros de la
Comisión e invitados. Los estudios comprenden,
entre otros, vulnerabilidad de sistemas de aguas
subterráneas, permeabilidad, susceptibilidad a
deslizamientos y estudios geológicos, los cuales
representan sin duda una excelente herramienta
de consulta para el ordenamiento territorial del
cantón de Tilarán.
Próximamente se espera iniciar la III etapa
de este estudio en Quebrada Grande, Río Chiquito y Líbano de Tilarán. Se estima que al terminar
esta etapa se contará con el 85% de la totalidad
de la cuenca embalse Arenal.
Rescate de la quebrada Cabra
La quebrada Cabra se encuentra ubicada al
sureste de la ciudad de Tilarán. Nace en el sector
conocido como Parcelas de Monseñor, recorre los
barrios de La Cabra, El Carmen y se une al río
Santa Rosa. Al estar dentro de un centro de población su deterioro no se hizo esperar, razón por
la cual el Ministerio de Salud del mismo cantón
se dio a la tarea de coordinar el plan de rescate
de este afluente. Para la ejecución del proyecto
se cuenta con el apoyo de instituciones como Cidecat, Fundaca, Colegio San Daniel Comboni y la
Municipalidad. En el segundo semestre de 2011
se realizaron dos campañas de recolección de desechos sólidos que consistieron en recorrer cerca
de 700 m del cauce (en lugares donde hay mayor
presencia humana), ubicar y recolectar todo tipo
de desechos sólidos previa capacitación de los voluntarios por entes competentes.
De momento se ha logrado recuperar más
de una tonelada de desechos sólidos como llantas,
bolsas plásticas, latas, telas, pañales desechables
y vidrio. Se espera que antes de finalizar 2012 se
continúe las actividades de limpieza de la quebrada, además de la reforestación y charlas de concientización a los vecinos sobre reciclaje y manejo
de desechos.
Conservación de sitios Ramsar
El Convenio Ramsar, o Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional
especialmente como Hábitats de Aves Acuáticas,
fue firmado en Ramsar, Irán, en 1971 y entró
en vigor en 1975. Actualmente cuenta con 159
convenios o estados miembros en todo el mundo
protegiendo 1 888 humedales (185,2 millones de
Lorena Vargas y Alexander León
Coordinando esfuerzos para la integración y desarrollo en las cuencas embalse Arenal y Tempisque. La labor de Cidecat
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45
C. Murcia, R. Muñoz-Carpena y M. Sasa. “Modelaje integrado de cambio climático y socioeconómico en el manejo sostenible del recurso
hídrico en la cuenca Arenal-Tempisque: Una propuesta multidisciplinaria”, Ambientales No. 43, junio 2012. Costa Rica. Págs. 47-62.
Junio 2012. Número 43
hectáreas). Este acuerdo internacional es el único
de los modernos convenios en materia de medio
ambiente que se centra en un ecosistema específico, los humedales, y aunque en origen su principal objetivo estaba orientado a la conservación
y uso racional en relación con las aves acuáticas,
actualmente reconoce la importancia de estos
ecosistemas como fundamentales en la conservación global y el uso sostenible de la biodiversidad, con importantes funciones (regulación de
la fase continental del ciclo hidrológico, recarga
de acuíferos, estabilización del clima local), valores (recursos biológicos, pesquerías, suministro
de agua) y atributos (refugio de diversidad biológica, patrimonio cultural, usos tradicionales).
Los países miembros de Ramsar se reúnen cada
tres años para evaluar los progresos de la Convención y de la conservación de los humedales
hasta ese momento, compartir conocimientos y
experiencia sobre diversas cuestiones técnicas
y planear su labor y la de la oficina durante el
trienio siguiente.
Como se ha mencionado, el embalse Arenal
es un humedal lacustrito artificial ubicado en las
provincias de Guanacaste y Alajuela. Fue declarado Sitio Ramsar en el año 2000 como parte de
la cuenca del embalse Arenal en el puesto 1 022
de importancia a nivel mundial. Sus afluentes están relacionados con otros humedales como Caño
Negro y Palo Verde. Dada la importancia a nivel
nacional de este humedal desde el punto vista
económico, social y ecológico, Cidecat ha coordinado diversas actividades que permitan un adecuado uso de los recursos que se encuentran en
el embalse y sus alrededores, como por ejemplo:
reforestación, tecnologías limpias, vulnerabilidad
de acuíferos y sensibilización de comunidades en
temas ambientales.
[Fecha de recepción: mayo, 2012. Fecha de aprobación: julio, 2012].
de Costa Rica, en 2011 se realizó una inspección
en las instalaciones del vertedero municipal de
Tilarán con el fin de verificar los cambios que se
realizaron en él de enero de 2009 a la fecha de
inspección y así conocer las acciones necesarias
para un cierre técnico apropiado. Esta inspección
dejó claro que el sitio no ha sido trabajado bajo los
parámetros técnicos que requiere un relleno sanitario y con el cierre técnico se podría mitigar los
impactos y mejorar los estándares técnicos que
requiere un sitio de estas características.
Conclusiones
Cidecat es una iniciativa que integra y
coordina los esfuerzos de instituciones estatales y privadas en torno al manejo ambiental de
las cuencas Arenal-Tempisque. Desde su creación, en 1997, la Comisión ha dado seguimiento
a instrumentos de planificación y ordenamiento
del territorio propiciando nuevos retos y espacios
geográficos con una visión integradora en torno
al manejo de los recursos hídricos. Cidecat trata
pues de ejecutar un plan de conservación de la
cuenca embalse Arenal y Tempisque.
Referencias bibliográficas
Arias-Salguero, M. E. (2011). Gestión del Recurso Hídrico y
Uso del Agua, Año 2010. Decimoséptimo Informe Estado de la Nación 2010. Conare y Defensoría de los
Habitantes. San José
Echeverría, A., Echeverría, J. y Mata, A. (1998). Plan de Acción para la Cuenca del Río Tempisque. Centro Científico Tropical.
Castro, E. y Barrantes, G. (1998). Valoración Económico
Ecológico del Recurso Hídrico en la Cuenca Arenal:
El agua flujo permanente de ingresos. Heredia, Costa
Rica.
Barrantes, G. y Vega, M. (2002). Evaluación del Servicio
Ambiental Hídrico en la Cuenca del Río Tempisque y
su Aplicación al ajuste de Tarifas. Costa Rica.
Modelaje integrado de cambio climático y
socioeconómico en el manejo sostenible del
recurso hídrico en la cuenca Arenal-Tempisque:
Una propuesta multidisciplinaria
Carolina Murcia, Rafael Muñoz-Carpena y Mahmood Sasa
C. Murcia, ecóloga tropical especialista en sistemas boscosos de montaña, es directora científica de la Organización para Estudios Tropicales. R. Muñoz-Carpena, ingeniero especializado en modelaje de sistemas
ambientales, es profesor en la Universidad de Florida e investigador del Instituto del Agua de esa institución. M. Sasa, herpetólogo, es investigador y docente en el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de
Costa Rica y director de la Estación Biológica Palo Verde de la OET.
Resumen
El manejo actual del
recurso hídrico en la cuenca
del Tempisque es insostenible y se predice que empeorará dadas las proyecciones
de aumento de temperatura
y condiciones de sequia en el
futuro cercano. Describimos
aquí los planes para realizar un análisis cuantitativo
del suministro y la demanda
del recurso hídrico en esta
cuenca y explorar, a partir
de datos empíricos y de la integración de información de
distintos usuarios, cómo el
cambio climático podría afectar los servicios ecosistémicos en términos de disponibilidad de agua, uso del suelo
y biodiversidad. De esta manera, el proyecto intenta modelar esta información para
investigar cuáles acciones
deben acometerse para ayudar a mantener o mejorar
el suministro de agua y los
servicios ecosistémicos en el
futuro.
Inspección del vertedero municipal de Tilarán
Mediante la solicitud de Cidecat al programa Gestión Ambiental Integral de la Universidad
46
Abstract
Current water use in
the Tempisque River Basin is
unsustainable and will become worse as global and regional climate models forecast
a warmer and dryer future.
This generates management
challenges in both natural
and human systems, already
strained beyond their limit
of economic and biological
sustainability. Here, we describe a proposed study to conduct an in depth quantitative
analysis of the sustainability
of water supply and demand
in this basin, and to explore
through empirical data and
stakeholder input integration and model based scenarios analysis, how climate
change may affect ecosystem
services through changes in
water availability, land use
and biodiversity. We think
that this approach can provide insights to what actions
may be taken, from policy to
practice to help maintain or
improve water availability
and ecosystem services in future years.
Lorena Vargas y Alexander León
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
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l paisaje, su evolución y su función como fundamento para la
vida y las actividades humanas, aunque intrincado y complejo, es cada vez más comprensible e incluso predecible mientras más trabajamos
en las barreras intelectuales que han fragmentado la investigación sobre el paisaje en
el pasado”. Con estas palabras, el Consejo
Nacional de Investigación de EU (National
Research Council, 2009) sintetiza la importancia de abordajes multidisciplinarios en
estudios sobre ambientes complejos en escalas geográficas amplias.
Este trabajo resume una propuesta
multidisciplinaria que pretende examinar
la interacción de ambientes terrestres y
acuáticos -y su manejo- en el contexto del
cambio climático, a partir de diferentes
perspectivas en ecología, hidrología, climatología, economía, derecho ambiental y sociología rural. Nuestro sistema de enfoque
es la gran cuenca del río Tempisque (GCRT)
en el noroeste de Costa Rica y pretendemos
emplear modelaje moderno para integrar
estas perspectivas, identificar vacíos en el
conocimiento y formular hipótesis evaluables que nos permitan desarrollar predicciones de cómo será el escenario natural y
47
Junio 2012. Número 43
Palabras claves: modelaje
ambiental, cambio climático,
cambio global, Tempisque.
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Key words: environmental
modeling, climate change,
global change, Tempisque.
humano en el futuro cercano en la región.
Estas predicciones permitirían a su vez formular mejores políticas para afrontar los
efectos de variabilidad y cambio climático
en la cuenca y establecer manejo sostenible
del recurso hídrico en ella.
A finales de abril de 2012, un grupo de
investigadores asociados a esta propuesta
se reunieron en la Estación Biológica Palo
Verde, de la Organización para Estudios
Tropicales (OET), para integrar las primeras bases de datos y discutir sobre los alcances y próximas direcciones del proyecto.
Conforme el proyecto se desarrolle, es de esperar
la incorporación de nuevos campos y nuevos equipos de trabajo, algunos no identificados aún, razón por la que pensamos pertinente mostrar esta
propuesta en un foro como la revista Ambientales.
Así, debido a su magnitud y a la relevancia que
el tema supone para los lectores de esta revista,
creemos conveniente ventilar aquí este esfuerzo
y extender una invitación a aquellos grupos interesados en afrontar el reto que supone semejante
plan.
Antecedentes
La gran cuenca del río Tempisque se extiende desde la cordillera de Guanacaste hasta el golfo de Nicoya (figura 1), abarcando cerca de 5 404
km2. Incluye el río Tempisque y sus principales
tributarios: Bebedero, Cañas y Liberia, que fluyen hacia el mencionado golfo. El extremo sur de
la cuenca está constituido por humedales a lo largo de la vera del Tempisque, incluyendo los protegidos por el Parque Nacional Palo Verde. Estos
humedales son reconocidos internacionalmente
Laguna Palo Verde, Juan José Pucci
48
Carolina Murcia, Rafael Muñoz-Carpena y Mahmood Sasa
Modelaje integrado de cambio climático y socioeconómico en el manejo sostenible del recurso hídrico en la cuenca
Arenal-Tempisque: Una propuesta multidisciplinaria
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49
Junio 2012. Número 43
a través de la Convención Internacional para los
Humedales Ramsar (1971, http://ramsar.org).
A mediados de los años setenta un cambio
fundamental ocurrió en el entorno de la cuenca
baja y media del Tempisque cuando el Gobierno,
con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo, generó un esfuerzo para proveer tierra y
opciones de agricultura a ciudadanos de escasos
recursos asociados con el sector agrícola. Esta
iniciativa transfiere 30-65 m3/s de agua del lago
Arenal a través de canales hasta un distrito de
irrigación y permite el desarrollo de la agricultura en una región que otrora fue primordialmente
pecuaria (Jimenez y González, 2001). A partir de
ese momento, la cuenca natural del Tempisque
incluye la influencia del embalse Arenal, razón
por la que se le conoce también como cuenca Arenal-Tempisque.
A pesar de su intención original, el proyecto de irrigación beneficia principalmente a los
grandes productores de caña, arroz y acuacultura
(principalmente tilapia) de la región. Los canales
de irrigación brindan un volumen considerable de
agua a la cuenca, pero impactan algunos de los
humedales preexistentes en la parte baja de ella
(Daniels y Cumming, 2008). Además, el desarrollo de terrenos para la agricultura intensiva derivados del distrito de riego ha afectado también
otros humedales que se extendían en la zona en
el pasado.
Debido a su ubicación en el corazón de la
cuenca baja, el humedal Palo Verde ha sufrido severas modificaciones, principalmente manifiestas
en la invasión de la enea Typha domingensis desde mediados de la década de los ochenta. Se cree
que esta invasión responde a modificaciones del
hidroperiodo y exceso de carga de nutrientes de la
agricultura en las zonas más altas, y tiene como
consecuencia la concomitante pérdida de especies
asociadas a humedales, especialmente aves acuáticas. La porción baja integra entonces tanto lo
bueno como lo malo de las prácticas de uso a lo
50
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
largo de toda la cuenca (Pringle, 2001), por lo que
los humedales en la cuenca baja se han convertido en el filtro de facto de todos los efectos del
manejo de agua y uso del suelo corriente arriba.
Si bien es claro que la situación actual del
manejo de agua en la GCRT no está exenta de
problemas, estas condiciones posiblemente sean
exacerbadas por la variación y cambio climático
previstos para esta región, que apuntan a condiciones más secas y cálidas (ver próxima sección).
Los productores agrícolas y pecuarios, así como
distintas agencias del Gobierno, están conscientes
de las predicciones climáticas y se está trabajando
actualmente en estrategias para adaptarse a ellas.
Por ejemplo, muchos de los productores intentan
reemplazar el arroz con caña de azúcar y piña, que
requieren menos agua en su producción. Por otro
lado, el Servicio Nacional de Riego y Avenamiento
(Senara) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mag) estudian planes para construir más canales de irrigación y embalses, para responder a
la creciente demanda de la agricultura y los desarrollos turísticos en la región (República de Costa
Rica, 2010). Estas iniciativas están diseñadas para
atender retos individuales, pero no se ha adoptado
aún una visión integral de todos los asuntos. De
no abordarse el problema de forma sistémica, las
acciones individuales podrían resultar inefectivas
y producir consecuencias no deseadas e irreversibles. Por ejemplo, el plan del Gobierno de proveer
más agua para proyectos de irrigación podría desalentar a los productores a adoptar cultivos menos
demandantes de agua.
Inminente cambio en condiciones climáticas regionales
El reporte del Panel Intergubernamental
sobre Cambio Climático del 2007 (IPCC) indica
Figura 1. Cuenca Arenal-Tempisque, indicando
las porciones alta, baja y media, y distrito de
riego de Senara.
una congruencia de modelos predictivos globales
que apunta a un incremento de las temperaturas y a un decrecimiento de la precipitación en la
costa pacífica de Centroamérica (Magrin, García,
Cruz Choque, Giménez, Moreno, Nagy, Nobre y
Villamizar, 2007). Los modelos más específicos
(regionales o locales) de cambio climático también
concuerdan con ello, pero señalan temperaturas
aun mayores y una más marcada deficiencia de
agua para la misma región (Anderson, Flores, Pérez, Carrillo y Sempris, 2008). A menos de que
el patrón de emisiones de gases de invernadero
cambie -lo que no pareciera factible en el futuro
inmediato- se espera que la temperatura media
en la costa pacífica de Centroamérica se incremente de 2 a 6 °C, posiblemente con un aumento
de eventos extremos hidroclimáticos. La precipitación durante la estación lluviosa se espera que
decaiga tanto como 27%, con déficit de humedad
asociada en suelos y pérdidas de agua almacena-
da para irrigación, producción hidroeléctrica y
humedales. Los flujos del río durante la estación
seca también se espera que decaigan debido al
decrecimiento de cobertura de nubes en las montañas (Karmalkar,
Bradley y Díaz, 2008). Estos cambios podrían desencadenarse en
corto tiempo: en tan solo dos décadas ya podrían ser notables algunos de sus efectos si se mantiene
la tendencia a incrementar la aridez que actualmente es evidente
en el noroeste de Costa Rica (Birkel y Demuth, 2006). Los patrones
climáticos a escala regional parecen ser consistentes con los escenarios a más largo plazo y a nivel
global. Por ello, se predice severos
impactos en la agricultura, la biodiversidad y el uso de la tierra a
nivel regional (Poveda, Waylen y
Pulwarty, 2006; Waylen, Quesada, Caviedes, 1996a; Waylen, Caviedes y Quesada, 1996b).
Idoneidad de la cuenca del
Tempisque
La cuenca del Tempisque es un sitio adecuado para el estudio de la sostenibilidad en el
manejo de agua y las interacciones climáticas con
extensas aplicaciones a otras regiones, especialmente en el Pacífico mesoamericano. Esta cuenca
es similar en condiciones y atributos físico-biológicos a otras cuencas hidrográficas de la región: la
porción superior es más húmeda y suele disponer
de ambientes con mayor precipitación, mientras
que las porciones media y baja experimentan mayor estacionalidad en el patrón de lluvias y en ellas
se desarrolla vegetación asociada al bosque seco
estacional. Como para toda la región pacífica, se
Carolina Murcia, Rafael Muñoz-Carpena y Mahmood Sasa
Modelaje integrado de cambio climático y socioeconómico en el manejo sostenible del recurso hídrico en la cuenca
Arenal-Tempisque: Una propuesta multidisciplinaria
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51
Junio 2012. Número 43
prevé que experimente un clima más seco y caliente en el futuro cercano.
A pesar de estas similitudes, la cuenca del
Tempisque presenta características que la hacen
un lugar ideal para realizar un estudio de esta
envergadura. En primer lugar, contiene varias
instituciones con influencia en el manejo de los
recursos naturales, incluyendo el hídrico. Entre
esas instituciones se incluyen sedes de tres universidades estatales (UCR, Una y UTN), un sistema de áreas protegidas que incluyen ambientes
terrestres y acuáticos centrados en un Parque
Nacional (Palo Verde), la existencia de la Estación Biológica del consorcio de la OET, que lidera
investigaciones en humedales, y varias agencias
estatales y organizaciones no gubernamentales
que intervienen en el manejo de tierras y aguas
en la región (por ejemplo, miembros del Cidecat
-ver artículo al respecto en este mismo volumen-),
o que son responsables de generar la mayoría de
la información pertinente para este estudio.
Además del apoyo de estas instituciones
nacionales, esta propuesta cuenta con el aval de
tres instituciones internacionales que en conjunto participan en la coordinación de los esfuerzos:
la OET, que es un consorcio de 60 universidades
de EU, Costa Rica y otros países con más de 49
años de presencia en Costa Rica y en la región; el
Instituto del Agua de la Universidad de Florida,
que brinda docentes e investigadores de varios de
sus departamentos con fuertes nexos anteriores
en Costa Rica, y el Centro de Cuencas de Río de la
Universidad de Georgia, designado por la Agencia de Protección Ambiental de EU como el primer centro para la excelencia de cuencas y que ha
participado en varios proyectos con instituciones
nacionales en el Tempisque.
Objetivos del proyecto
El objetivo de nuestro proyecto es, mediante un análisis interdisciplinario profundo de la
52
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
GCRP, entender y predecir cómo los usos del suelo
y el manejo del agua -actuales y futuros- podrían
interactuar en distintos escenarios de cambio climático y cuáles podrían ser algunos efectos en la
salud de la GCRP, en sus habitantes y en su biodiversidad. La investigación relevante que ha precedido esta iniciativa provee una línea base muy
buena para una exploración inicial, que sería complementada con investigación en el campo durante la segunda fase de este proyecto. Este trabajo
tiene el potencial de generar un plan de manejo
basado en conocimiento científico para la totalidad
de la cuenca de modo que se pueda maximizar los
beneficios para todas las partes involucradas y minimizar el impacto del cambio climático y de las
estrategias de adaptación para la GCRP y, por extrapolación, para otras cuencas de Mesoamérica.
El objetivo a largo plazo de esta iniciativa
(a completarse en 5-10 años) es entender las causas y consecuencias del uso de agua en la cuenca
seleccionada y -sobre esa información- predecir
cómo el uso del agua cambiará conforme la temperatura aumente, la precipitación disminuya y
el uso de la tierra se modifique. Además, se pretende determinar cuáles medidas de gobernanza
serán adoptadas para asegurar la sostenibilidad
regional del suministro hídrico mientras se protegen sitios de importancia ecológica internacional.
Este objetivo está mejor expresado en tres componentes: (1) desarrollar un análisis cuantitativo
detallado de la función y servicios ecosistémicos
que brinda el actual uso del agua en la cuenca; (2)
usar esta cuenca como un sitio representativo del
Pacifico mesoamericano para explorar, a través
de modelos basados en análisis de escenarios y de
datos empíricos, cómo cambios climáticos podrían
afectar los servicios que provee el ecosistema a
través de cambios en la disponibilidad de aguas,
el uso de la tierra y la biodiversidad, e (3) investigar cuáles acciones pueden ser emprendidas
-desde políticas a prácticas- para ayudar al mantenimiento o mejoramiento de la disponibilidad
de agua y servicios del ecosistema en el futuro.
Aquí usamos el concepto de función del ecosistema y servicios en sentido amplio, incluyendo sostenibilidad en biodiversidad, calidad y suministro
de agua, flujos del ecosistema, salud humana y
animal, viabilidad agrícola y mayor empleo de
fuentes renovables de energía, entre otros muchos componentes. Intentaremos de esta manera
extender las lecciones y experiencias que podamos generar en este proyecto a lo largo de otras
cuencas de Mesoamérica, a través de una red de
organizaciones no gubernamentales, oficinas de
apoyo como USAID y ministerios de ambiente en
los países de la región, siguiendo el acuerdo de
cooperación regional de Tuxtla (Tuxtla, 2009).
Los objetivos a corto plazo se enfocan en la
planificación de la iniciativa. Para ello se pretende: (1) colectar e integrar información disponible,
incluyendo literatura gris, a través de barreras
interinstitucionales e identificar vacíos de conocimiento a partir de resultados de talleres de expertos que aborden distintos ejes del proyecto; (2)
desarrollar modelos conceptuales preliminares
que integren las varias disciplinas y que estén
disponibles para el desarrollo de preguntas de investigación y pruebas de hipótesis sobre el uso del
agua, su sostenibilidad y el efecto del clima en la
región, y (3) consolidar un equipo para desarrollar
propuestas específicas para la obtención de fondos
que permitan alcanzar los objetivos a largo plazo.
Visión integral para el manejo sostenible de la cuenca del Tempisque
La situación actual del Tempisque merece
un abordaje multidisciplinario que integre diferentes perspectivas para entender la compleja dinámica del manejo hídrico. Desde el marco legal
que controla las acciones de manejo de recursos
en la cuenca, hasta las interacciones ecológicas
en el humedal perturbado de Palo Verde, muchos
factores se interrelacionan y afectan de muy complicadas maneras. El hilo común que conecta estos componentes es la disponibilidad de agua y
su manejo, desde las fuentes naturales (nacientes
del Tempisque y el Bebedero) y antropogénicas
(embalse Arenal) hasta sus puntos de descarga
en el golfo de Nicoya, después de pasar por diferentes usos del suelo y sistemas naturales. Nosotros visualizamos un proyecto que logre incorporar análisis legal, económico, social, geográfico,
hidrológico y ecológico y que integre los componentes humanos y físicos. Pretendemos emplear
un abordaje de ingeniería de sistemas para su
modelaje, entendiendo y prediciendo las entradas
actuales, sus salidas y cambios potenciales derivados de ciclos de retroalimentación y su potencial cambio bajo escenarios de cambio climático.
Una visión sostenible integrada para el sistema
del Tempisque debe incluir su sostenibilidad biogeofísica, esto es, si los recursos son suficientes
o no para asegurar su uso en el tiempo. Además,
debe contener análisis de sostenibilidad económica (¿es rentable el sistema?) y sostenibilidad social (¿es aceptable socialmente y equitativo?). La
siguiente sección indica cómo cada componente
contribuiría con esta visión integrada.
Sostenibilidad biogeofísica
Factores climáticos
Poveda et al. (2006) presentan un análisis
climático del noroeste de Sudamérica y de Centroamérica ístmica basado en los factores más importantes que operan a escalas intra-estacionales
e inter-décadas, a partir de datos de estaciones
meteorológicas e información de satélites. En esta
región, la principal variable hidroclimatológica es
la precipitación, que varía considerablemente en
diferentes escalas. El principal control para esa
variable es la migración meridional de la zona
de convergencia inter-tropical y sus patrones de
vientos asociados. La oscilación sur de El Niño es
Carolina Murcia, Rafael Muñoz-Carpena y Mahmood Sasa
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la principal causa de variación interanual en la
precipitación media de la región. El Niño es un
fenómeno cíclico con una periodicidad general de
3-7 años. En mucho del Pacifico mesoamericano,
El Niño provoca una sequia prolongada, generalmente durante la segunda mitad de la estación
lluviosa. La fase fría de este fenómeno, conocido
como La Niña, provoca un efecto contrario: lluvia excesiva. Al parecer, El Niño es un sistema no
lineal, con dos o tres nodos sobre los que opera.
En general, hay un patrón coherente de anormalidades climáticas e hidrológicas sobre la región
durante las fases extremas de El Niño (Waylen et
al., 1996a, 1996b): las anormalidades negativas
(reducción de lluvia, humedad del suelo y ríos) así
como las temperaturas más altas ocurren de julio
a agosto, a partir de periodos de veranillo en los
años de El Niño. Lo opuesto sucede durante la
fase fría de La Niña, aunque hay diferencias en
tiempo y extensión del efecto.
Los procesos climáticos regulan el suministro de entradas ambientales (temperatura, precipitación, caudal, etc.) esenciales para los servicios
ambientales y la producción agrícola e industrial.
El cambio climático puede interrumpir esta cadena de suministros. Así, el componente climatológico de este proyecto pretende analizar mejor las
tendencias en la disponibilidad de precipitaciones
y caudales a nivel local. Por ejemplo, ¿a qué grado las cuencas Arenal y Tempisque experimentarán los mismos efectos ante el fenómeno de El
Niño? Técnicamente, Arenal es parte de la vertiente Caribe que generalmente muestra un régimen pluvial y respuesta a El Niño opuestas a las
experimentadas en la vertiente pacífica (Waylen
y Laporte, 1999; Quesada y Waylen, 2004). Teóricamente, entonces, las pérdidas sufridas en el
Tempisque podrían ser compensadas por aumentos en el Arenal, pero ideas como esta deberán
ser probadas. Otras interrogantes asociadas a
este componente son: (1) ¿cuáles son las interrupciones de la cadena de suministros asociadas con
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varios grados de cambio climático?, (2) ¿cuáles acciones regulatorias mitigan el cambio climático?,
(3) ¿pueden las actividades productivas adaptarse al cambio climático?, (4) ¿cómo pueden desarrollarse actividades productivas de manera sostenible con la provisión de servicios ambientales?
Los intentos de contestar estas interrogantes deben reconocer las interacciones entre los factores
biofísicos y humanos contribuyentes.
Factores hidrológicos
La gran dependencia por parte de la hidrología del Tempisque de la variabilidad climática
es exacerbada por las intervenciones humanas.
Las dos regiones superiores de la cuenca poseen
un efecto regulador sobre la porción baja, donde
se ubica el Parque Nacional Palo Verde (figura
1). La cuenca media es afectada directamente por
la transferencia de agua desde el embalse Arenal, que pertenece a una cuenca natural distinta
a la del Tempisque. Las plantas generadoras de
energía hidroeléctrica en el Arenal son controladas por el Instituto Costarricense de Electricidad
(Ice), que tiene como mandato mantener un flujo
mínimo de 10 m3/s para suplir al distrito de irrigación, combinado con un flujo variable que resulta de la generación hidroeléctrica.
Las plantas eléctricas del Proyecto Arenal
son parte de una red de producción que se activa
en respuesta a la disminución de generación debida a periodos de sequía en otras plantas del país.
Los regresos de irrigación alimentan el Tempisque en diferentes puntos de la cuenca baja, lo que
influye en los flujos y cargas de nutrientes y polutos en el río. Como resultado, el patrón del flujo
en el Tempisque es a veces difícil de predecir. El
gran proyecto de irrigación en la sección media
de la cuenca es manejado por Senara, que administra la distribución de agua a los productores
agrícolas. Sin embargo, esta institución no tiene
control sobre el uso del agua o los excedentes de
granjas individuales. Además, un importante ele-
mento ausente de los planes de manejo de agua es
el uso del agua subterránea en las cuencas bajas
y altas (Ballestero, Reyes y Astorga, 2007).
Factores agroecológicos
En las siguientes décadas, el incremento de
temperatura y la disminución de precipitación
muy probablemente tengan consecuencias tanto en sistemas naturales como en los agrícolas,
así como en la salud humana y animal. El decrecimiento de flujos en las nacientes del sistema
durante la época seca podría forzar a quebradas
otrora permanentes a convertirse en intermitentes, con el consecuente declive de la diversidad
acuática (Karmalkar, Bradley y Díaz, 2008). Las
pozas y charcas aisladas en estas “nuevas” quebradas intermitentes, carentes de peces depredadores, podrían producir mayor biomasa de mosquitos, especialmente de los que son vectores de
importantes patógenos, como es el caso de mosquitos de los géneros Culex y Anopheles.
Actualmente, el flujo de nutrientes desde
los residuos de actividades agrícolas y granjas
acuícolas en la cuenca media parece mediar en la
proliferación de la tifa, lo que a su vez reduce el
espejo de agua necesario para aves vadeadoras y
otros organismos acuáticos. Como consecuencia,
las poblaciones de aves que utilizan estos humedales protegidos tienden a declinar (Trama, 2004,
2005; Osland, González y Richardson, 2010). Adicionalmente, la tifa acumula biomasa que es muy
inflamable cuando seca, lo que contribuye a los
grandes incendios que destruyen miles de hectáreas anualmente en el Parque Palo Verde y que
afectan la vida silvestre asociada a él. El aumento de aridez en la región empeoraría los efectos de
incendios forestales tanto en el Parque como en
sus alrededores.
Los rendimientos de cultivos agrícolas, especialmente arroz, podrían verse afectados por
los cambios climáticos esperados. Es probable
que una alternativa a esta situación sea el drenaje de los campos y
la sustitución con productos menos demandantes de agua, como
caña de azúcar, piña o
pastizales para ganado de engorde. Dado
que los campos de
arroz proveen importantes
alternativas
de forrajeo para aves
acuáticas,
especialmente
vadeadoras,
y que son empleados
como sitios reproductivos de los anfibios
que pueblan los bosques aledaños, su
sustitución por otros
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cultivos podría repercutir en disminución de biodiversidad. Otra alternativa para atenuar los
efectos de menor productividad del arroz sería
la apertura de mayores áreas irrigadas, como
un intento por compensar por las menores ganancias. En la cuenca del Tempisque esta apertura significaría una conversión de pastizales y
cañaverales en arrozales. Estos cambios entre
parcelas de uso intensivo o conservador de agua
serían fuertemente influenciados por las políticas gubernamentales en la expansión de los sistemas de irrigación.
Mientras el agua se torne más escasa y más
cara, los productores incorporarán políticas de
conservación de agua a sus prácticas agrícolas.
Aunque la conservación de agua es generalmente
beneficiosa bajo condiciones de sequía, debe haber
circunstancias donde efectos negativos podrían
generarse. Retener agua en campos de cultivo de
arroz, reduciendo las salidas, podría resultar en
una acumulación de pesticidas y nutrientes que
podrían afectar la fauna acuática que habita los
arrozales. Durante eventos de lluvia extensos
estos polutos podrían ser liberados como pulsos
concentrados hacia los humedales naturales, ríos
y estuarios.
Análisis ecohidrológicos para esta región ya
están en marcha (Moellendorf y Crisman, 2010a,
2010b, 2010c), e indican una interacción significativa entre los canales de riego y los arroyos
intermitentes y perennes, así como con bosques
adyacentes, dependiendo de la naturaleza de los
canales. Estas interacciones afectan la productividad en quebradas y ríos, la diversidad de macro-invertebrados y peces, así como la productividad primaria y la descarga de la hojarasca de los
bosques ciliares en las riberas. Cuando se comparan con los arroyos naturales, las redes de canales imitan algunos (pero no todos) los parámetros
predichos por la teoría de río continuo (Vannote,
Minshall, Cummin, Sedell y Cushing, 1980), que
indica que las comunidades bióticas río abajo ca-
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pitalizan las ineficiencias de procesamiento de las
comunidades que habitan secciones superiores
del río, de modo que las estrategias de procesamiento a lo largo del río han sido seleccionadas
para minimizar la pérdida de energía.
Los análisis geográficos y el modelaje de
sistemas son herramientas poderosas para comprender los procesos socio-ecológicos a nivel del
paisaje, por lo que el componente geográfico de
este proyecto investigará cómo los planes agrícolas
podrían alterar los patrones de uso de la tierra y
la conectividad de ambientes naturales (fragmentos de bosque o humedales). Ese componente también analizará cómo cambios en usos agrícolas podrían afectar procesos (por ejemplo, movimientos
de especies, nutrientes y/o energía), y cómo éstos
podrían afectar procesos ecológicos dentro de las
áreas protegidas en la cuenca.
Para sintetizar los datos espaciales existentes pretendemos evaluar el cambio de cobertura y
vincularlo con los modelos de interacción humana
y el medio ambiente (Lele, Nagendra y Southworth, 2010; Stickler y Southworth, 2008; Daniels,
Painter y Southworth, 2008), utilizando la teleobservación por satélite, una metodología que actualmente está bien validada (Cassidy, Binford,
Southworth y Barnes, en prensa; Lele et al., 2010;
Mondal y Southworth, 2009; Gibbes, Southworth y
Keys, 2009; Southworth, Cumming, Marsik y Binford, 2006). Para el sitio de estudio en la cuenca
del Tempisque múltiples imágenes en una variedad de escalas están disponibles para determinar
cambios en la cobertura desde principios de 1980
hasta el presente; entre ellas: Quickbird, Ikonos y
fotografías aéreas, Landsat MSS, TM, ETM y ASTER e imágenes a gran escala AVHRR y MODIS.
Sostenibilidad socioeconómica
Factores sociales
Los cambios hidrológicos en la cuenca del
Tempisque derivados de factores naturales y humanos tendrán un efecto sobre el uso de la tierra
y la distribución de la población. Adicional al uso
del recurso hídrico por la actividad agrícola y los
centros urbanos, también habrá una demanda
creciente de agua por los desarrollos turísticos
costeros en Guanacaste. Actualmente, la demanda de agua durante la estación seca en algunos de
esos sitios ya excede los suministros de ella, por
lo que es transportada en camiones con los consecuentes impactos a nivel económico y ambiental.
En Costa Rica, así como en toda la región
centroamericana, el manejo de agua en las cuencas hidrográficas responde a políticas dictadas a
nivel nacional que pueden ser limitadas o facilitadas por el marco legal e institucional del país. Sin
embargo, aunque el país es visto como un Estado
progresivo por sus políticas de conservación de
áreas, muchas de las estrategias sobre el uso y el
manejo de agua siguen basándose en una ley anticuada (de 1942) que carece de los instrumentos
que han sido probados en otros escenarios para la
protección del recurso.
Varias metodologías de ciencias sociales aplicadas a estudios ambientales han sido empleadas
para dilucidar los patrones de uso de la tierra y
los cambios de cobertura en la región. Por ejemplo,
Daniels y Cummings (2008) investigaron recientemente cómo el uso de la tierra ha cambiado en
el Tempisque y cómo estos cambios han afectado
sus humedales, empleando técnicas de investigación socioeconómica basada en propietarios de la
región, sensores remotos y un análisis de política
económica. Además, Daniels (2006) investigó la
eficiencia del pago de servicios ambientales en la
protección del bosque en esa región comparándolo
con otras metodologías de protección.
Factores económicos
Como se ha mencionado, esta cuenca incluye un gran número de actividades económicas
basadas en el recurso hídrico, entre ellas: acuacultura, cultivos con alta dependencia del agua,
producción de energía hidroeléctrica, turismo ri-
pario y lacustre. La forma en que estas empresas
convierten recursos en salidas (productos) y la retroalimentación de la producción en el ecosistema
dependen críticamente de cómo los administradores de esas empresas responden a incentivos generados por un amplio repertorio de estructuras
institucionales que regulan el uso del recurso.
Análisis económicos permiten determinar
cómo y por qué los seres humanos gestionan de
manera diferente los recursos, tanto los de propiedad privada asignados por los mercados con
estructuras competitivas (Bhat y Huffaker,
2007), como los disponibles en los regímenes de
acceso abierto o regímenes asignados a comunidades (Bhat, Huffaker y Lenhart, 1993), y como
los que se asignan por el favor del Gobierno
(Huffaker y Hamilton, 2007). En particular, la
bioeconomía matemática incorpora variables biofísicas en modelos económicos que sean capaces
de investigar un manejo sostenible óptimo de los
recursos de ecosistemas en actividades productivas (Grimsrud y Huffaker, 2006).
Los objetivos del análisis económico de este
proyecto serán: (1) identificar las estructuras regulatorias y de incentivos que gobiernan el uso
de recursos por parte de las empresas económicas
que operan en la cuenca del Tempisque; (2) investigar los impactos de esas estructuras en los servicios del ecosistema, y (3) recomendar instrumentos económicos que organicen el comportamiento
privado con objetivos sociales del ambiente.
Desarrollo preliminar de
un modelo integral y análisis de vacíos
Una parte crítica de un análisis interdisciplinario e integral es la negociación de diversos
conceptos analíticos en variadas escalas. A menudo, los esfuerzos de integración se dejan hasta las
fases finales de un proyecto, cuando las ideas ya
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han sido fijadas y se encuentran osificadas. Nosotros proponemos el desarrollo de un modelo exploratorio integrador como una herramienta central
(figura 2) que serviría para: (1) sintetizar la información disponible reunida a partir de acuerdos
interinstitucionales, (2) refinar nuestro entendimiento actual del sistema e (3) identificar vacíos
en información que sean cruciales para alcanzar
nuestros objetivos y que permitan el desarrollo de
teorías y conceptos para una propuesta posterior.
De esta manera, el modelaje sería un componente integral para catalizar de forma interactiva la
experiencia de nuestro equipo y refinar nuestro
entendimiento del sistema. La construcción del
modelo y la interpretación de los resultados de
simulaciones en formatos multimedia para discusiones de grupo permitirían la negociación en
distintas escalas, conceptos y visiones del mundo.
Desarrollo de un modelo exploratorio integrado
El sistema de modelaje QnD fue desarrollado por uno de los participantes de esta propuesta
(Kiker, Rivers-Moore, M. K. Kiker y Linkov, 2006)
para integrar modelos conceptuales y diagramas
de ecosistemas, manejo, economía y factores sociopolíticos en un módulo para modelar amigable.
El código base está escrito en java y es objetoorientado, y puede implementarse como programas independientes o como aplicaciones basadas
en la web.
QnD enlaza componentes espaciales con información geográfica de sig para modelar interacciones entre factores abióticos (clima) y bióticos
en cualquier ecosistema. Los modelos pueden ser
construidos usando cualquier combinación de datos técnicos detallados o de interacciones teóricas
de fuerzas ecológicas, sociales, económicas o de
gestión dentro del ecosistema. El desarrollo de modelos es interactivo y puede iniciarse rápidamente
a través de consultas con usuarios o grupos interesados. Las reglas, lógica y operaciones numéricas
del programa están implementadas en un forma-
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to modular basado en XML (Extensible Markup
Language) para implementar relaciones simples
o complejas entre los objetos. Con esta estructura modular se pueden agregar modificaciones y/o
procesos más detallados durante el desarrollo del
modelo. Esto le confiere una tremenda versatilidad pues no se requiere esperar a tener todos los
datos antes de empezar a modelar. QnD puede ser
usado para crear una imagen sencilla del sistema
para promover mayor aprendizaje y discusión del
panel de expertos o puede ser empleado en un papel de modelaje riguroso para simular elementos
del sistema obtenidos de datos de campo (figura 2).
Como se juega con varios escenarios, las interacciones socioeconómicas y ecológicas son expuestas y las posibilidades futuras del sistema son
evaluadas. El modelo QnD será empleado para
explorar elementos espaciales y temporales de la
cuenca del Tempisque en detalle, en términos de
sus características ecológicas y sus particularidades socioecológicas vinculadas (Kiker, Muñoz-Carpena, Wolski, Cathey, Gaughn y Kim, 2008).
Para el modelaje, pretendemos integrar
QnD con análisis de sensibilidad global (GSA por
sus siglas en inglés) y análisis de incertidumbre
(UA) para permitir la evaluación de incertidumbre en una serie de situaciones de variada complejidad (Muñoz-Carpena y Muller, 2009; Jawitz,
Muñoz-Carpena, Muller, Stuart, Grace y James,
2008). El análisis de sensibilidad global es el estudio de cómo la incertidumbre en el resultado
(salida) de un modelo puede ser asignada a diferentes fuentes de incertidumbre en los parámetros iniciales (entradas) del modelo. Por otro
lado, el análisis de incertidumbre se basa en una
serie de técnicas para determinar la fiabilidad de
las predicciones del modelo, tomando en cuenta
las diferentes fuentes de incertidumbre en la entrada del modelo. La lógica de los análisis de incertidumbre y sensibilidad es la siguiente: para
un modelo particular, se define un rango de posibles valores para cada factor de entrada (datos,
parámetros, retroalimentación, etc.) y el GSA/UA
Figura 2. Modelo conceptual preliminar del
manejo hídrico en la cuenca Arenal-Tempisque.
muestrea aleatoriamente dentro de esos rangos
para seleccionar valores para cada factor de entrada. De esta manera, crea conjuntos de entrada que
consisten en diversas combinaciones de valores de
los factores iniciales. Esto permite una evaluación
metódica del sistema de modelado con el fin de
observar si la entrada de diferentes conjuntos de
datos produce variación en las salidas del modelo,
luego de muchas simulaciones. Entonces, se realiza un análisis de UA para determinar el grado de
incerteza en las predicciones del modelo, así como
un GSA para identificar la entrada de factores e
interacciones responsables con la incertidumbre.
Las múltiples simulaciones involucradas
producen una función de distribución de probabilidad para cada indicador de salida del sistema
(Muñoz-Carpena, Zajac y Kuo, 2007).
Los análisis de sensibilidad global y de incertidumbre permitirían: (1) examinar el comportamiento del modelo, (2) simplificar o ajustar el modelo, (3)
identificar factores de entrada importantes para guiar la
respuesta del sistema modelado, (4) identificar parámetros de entrada que deberían
ser medidos o estimados más
adecuadamente para reducir
la incertidumbre de las salidas del modelo, (5) identificar
localidades óptimas donde
datos adicionales deban ser
medidos para reducir la incertidumbre del modelo y (6)
cuantificar la incertidumbre
de los resultados modelados
(Saltelli, Ratto, Tarantola y
Campolongo, 2005). La inclusión de análisis de incertidumbre y de sensibilidad
global durante el desarrollo
preliminar del modelo permitirá evaluar esta metodología en el desarrollo de modelos integrados y
complejos para evaluar conceptos de sostenibilidad de sistemas.
Otros posibles alcances del
proyecto La creciente demanda de agua, junto con la
posible disminución de sus suministros debido al
cambio climático, crea condiciones de vulnerabilidad en el Pacífico de Mesoamérica; entre ellas:
disminución de la productividad agrícola, pérdida de biodiversidad y limitaciones al crecimiento económico de la región. Una disminución general en el crecimiento económico podría tener
implicaciones importantes para el comercio. Por
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ejemplo, en 2006, EU exportó $19,6 mil millones en bienes a Centroamérica e importó cerca
de $19 mil millones en productos, principalmente
agrícolas, de la región. La erosión de la agricultura intensiva podría contribuir al aumento de la
migración laboral y tener un gran impacto en la
economía de Costa Rica. La disminución de la biodiversidad podría erosionar el rico patrimonio natural de la región y la disminución de las aves migratorias neotropicales, lo que a su vez afectaría
gravemente la diversidad aviar en EU. A medida
que estas vulnerabilidades surgen como una realidad, la región tendrá que invertir en respuestas
de adaptación y nuevo capital intelectual. El carácter interdisciplinario de este proyecto facilitaría estas inversiones y mejoraría su eficacia.
Plan de trabajo
En estos momentos estamos en el proceso
de consolidación de un equipo internacional que
incluye investigadores del Instituto del Agua de
la Universidad de Florida, del Instituto Global de
Sostenibilidad de la Universidad del Estado de
Arizona, de la Organización para Estudios Tropicales, de la Universidad de Costa Rica, de la
Universidad Nacional de Costa Rica, del Instituto Tecnológico de Costa Rica, de la Fundación
Marviva, del Centro Soltis de la Universidad de
Texas A&M, y también incluye representantes de
instituciones estatales: Cidecat, Senara, Instituto
Meteorológico Nacional e Ice.
Cada miembro de este equipo aportaría un
bagaje único que se complementa con la experiencia colectiva del grupo: desde ecólogos hasta
ingenieros en hidrología y desde geógrafos hasta
especialistas en derecho ambiental y en economía
de recursos naturales. Para integrar estos esfuerzos estamos: (1) definiendo los objetivos comunes y la visión del proyecto, (2) desarrollando y
evaluando mecanismos de coordinación, comunicación, cooperación y síntesis de la información
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interdisciplinaria, e (3) identificando los vacíos en
información y las preguntas claves que necesitan
ser abordadas para entender cómo funciona este
complejo sistema. Estos pasos se iniciaron con el apoyo de unos
fondos semilla de la NSF y actualmente invitamos
a investigadores e interesados ​​a formular colectivamente hipótesis convincentes para el desarrollo
ulterior de propuestas de investigación que permitan alcanzar los objetivos trazados. Estamos
llevando a cabo varias actividades (talleres, seminarios y reuniones más pequeñas) para optimizar
nuestro plan. También estamos recopilando toda
la información existente para utilizarla en la construcción de un modelo exploratorio integrado para
llevar a cabo análisis preliminares en las diferentes
disciplinas sobre cómo el sistema podría responder
en un futuro cercano en diferentes escenarios. Este
modelaje preliminar permitirá al grupo multidisciplinario negociar y discutir a través de las barreras disciplinarias, identificar los vacíos de información y los temas clave donde la investigación es
necesaria para tener una comprensión realista del
complejo sistema a abordar. Así, se podrían formular hipótesis de investigación pertinentes acerca
de su comportamiento que modularían estudios
posteriores.
El proyecto es ambicioso y complejo y su éxito dependerá de nuestra capacidad de identificar
equipos de trabajo que puedan abordar la multitud de temáticas involucradas. Aunque hemos
consolidado un equipo multidisciplinario que actualmente está tratando de coordinar varios de
estos esfuerzos, tenemos claro que se requerirá
mayor participación de la comunidad científica y
técnica del país para alcanzar los objetivos a corto
y largo plazo que nos hemos trazado, razón por la
que instamos al lector interesado a contactarnos.
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J. Bolaños. “Manejo de cocodrilos (Crocodylus acutus) en estanques de cultivo de tilapia en Cañas,
Guanacaste”, Ambientales No. 43, junio 2012. Costa Rica. Págs. 63-72.
Junio 2012. Número 43
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Agradecimientos
A Yamileth Astorga del Programa de Gestión Ambiental de la Universidad de Costa Rica
por algunas de sus ideas expuestas aquí. Al programa Catalizando Nuevas Colaboraciones Internacionales de la NSF (EU), a la Vicerrectoría de
Investigacón de la UCR (541-B1-517) y a Holcim
Costa Rica por su apoyo financiero para la organización y las recopilaciones iniciales de datos.
Manejo de cocodrilos (Crocodylus
acutus) en estanques de cultivo de
tilapia en Cañas, Guanacaste
Juan Rafael Bolaños
El autor, biólogo, es fundador de la Asociación de Especialistas en Cocodrílidos en Centroamérica y miembro del
Grupo de Especialistas en Crocodrílidos de la UICN.
Resumen
En la cuenca baja del
Tempisque se han incrementado los avistamientos
de cocodrilos (Crocodylus
acutus) en cuerpos de agua
naturales y artificiales. Este
trabajo describe un plan implementado para operacionalizar el control de cocodrilos
en estanques con cultivo de
tilapia (Oreochromis niloticus). De acuerdo con él se redujo el consumo de producto
por parte de cocodrilos y se
potenció la seguridad de los
trabajadores en esos estanques. Durante seis años de
actividad, el plan evolucionó
desde la mera captura y posterior liberación de animales
en el punto más lejano del río
Tempisque hasta el diseño
y elaboración de un plan de
manejo para el control generalizado de cocodrilos en toda
la región del gran humedal
del Tempisque, apoyado en
la realización de una investigación formal sobre el estado
de la población de cocodrilos
en la zona.
Abstract
I tackled the problem
of implementing the control
of crocodiles (Crocodylus
acutus) in tilapia (Oreochromis niloticus) acuaculture
ponds. It was necessary to reduce the fish consumption by
crocs, as well as to potentiate
workers safety. The project
evolved during a six years
time span from the by hand
capture and releasing in a
far away spot of the Tempisque river, to the design of a
managent plan for a generalized control of crocodiles
in the whole Tempisque´s
Great Wetland, based on the
results of a formal research
which stated the status of
the TGW´s crocodile population.
Key words: american crocodile, crocodile population
management,
Tempisque,
aquaculture.
Carolina Murcia, Rafael Muñoz-Carpena y Mahmood Sasa
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
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mediados de la década de los 80
se inició la producción de tilapia
de manera industrial en Costa
Rica con el establecimiento de la
empresa Aquacorporación Internacional
S. A. en el cantón de Cañas, Guanacaste.
Paralelo al incremento de la producción
de esta empresa, se establecieron otras similares en la región, atraídas por las posibilidades de utilizar parte de las aguas del
embalse Arenal, desviadas hacia el distrito de riego en la región.
Hoy día, Aquacorporación maneja
hasta 600 hectáreas de espejos de agua
en la cuenca media del río Tempisque,
que incluye a tres de las áreas de conservación del Sistema Nacional de Áreas de
Conservación (Sinac) del Ministerio del
Ambiente, Energía y Telecomunicaciones
(Minaet): el Área de Conservación Arenal-Tempisque (Acat, donde está ubicada
Aquacorporación), el Área de Conservación Tempisque (ACT) y el Área de Conservación Guanacaste (ACG).
A inicios de los 90, se comenzó a
notar una mayor presencia de cocodrilos
en la cuenca del río Tempisque (Sánchez,
2001), al tiempo que aumentaron también los encuentros de estos reptiles en
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Junio 2012. Número 43
Palabras clave: cocodrilo
americano, manejo de población de cocodrilos, Tempisque, acuacultura.
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
los estanques de cultivo de tilapia en Aquacorporación. Por ello, y teniendo en cuenta
los ataques de cocodrilos a humanos en los
ríos Bebedero, Cañas y Tempisque, como
medida de seguridad la empresa prohibió el
trabajo en los estanques si un cocodrilo era
avistado en el agua. Al no poder mantener ni
cosechar los estanques, la empresa empezó
a tener pérdidas de producción a lo que se
sumó los destrozos que los reptiles causaban
en los equipos de pesca. Ante esta situación,
en el año 2004 se buscó la asesoría de personal especializado en el trabajo con cocodrilos
procurando solucionar el problema.
El incremento en avistamientos de cocodrilos en sitios donde antes no se les había
percibido ha sido observado en otras latitudes. En el territorio norte de Australia, el
incremento de encuentros con el cocodrilo de
agua salada (Crocodylus porosus) ocasionó
una serie de problemas de manejo, llegando incluso a registrarse varios ataques a
humanos. Como consecuencia, el problema
fue abordado desde una perspectiva integral
y se formuló un plan de manejo que permitiera resolver con efectividad la situación
(Webb, Whitehead y Manolis, 1987).
Con antecedentes se inició un plan
de manejo para abordar la problemática en
Aquacorporación. Para ello, se plantearon
objetivos de corto, mediano y largo plazo en
términos de tres fases:
Fase I: Translocación inmediata de
cocodrilos desde los estanques hasta el sitio
más lejano posible dentro de la misma área
de conservación. Se analizó la cantidad y
frecuencia de recapturas en los estanques,
se valoró el grado de arraigo de los animales
al sitio de sus repetidas capturas.
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Fase II: Retención de los cocodrilos capturados durante un tiempo perentorio, para garantizar el no regreso de los animales, tiempo
suficiente para disminuir el roce con la cuadrilla
encargada de su captura y minimizar su visita a
las áreas de cultivo de tilapia.
Fase III: Realización de una investigación
formal en el gran humedal del Tempisque (GHT),
que permitiera determinar el estado de esta población de cocodrilos, con el fin de fundamentar
un plan de manejo y conservación integral del cocodrilo en el GHT.
Materiales y métodos
Fase I:
Se realizó un diagnóstico de los estanques
de cultivo de la empresa, levantando un plano
con la distribución de estos, sus accesos, canales
de distribución de aguas y distancias entre áreas
de estanques y los diferentes cursos de agua de la
zona. Se trazó la ruta potencial seguida por los cocodrilos para acceder a los estanques de cultivo.
Durante esta fase se realizaron visitas nocturnas a
lo largo de estos cursos de agua para establecer la
condición de la población de cocodrilos en los sitios
próximos a fincas de producción. Además, se inició
un proceso de capacitación para los trabajadores de
Aquacorporación que
quisieran colaborar en
el manejo y captura de
individuos. Fueron certificadas 12 personas
en técnicas de captura y manipulación de
cocodrilos. Este grupo
atiende las tareas relativas a manejo de
cocodrilos y cuenta con
una póliza contra riesgos del oficio.
Esta fase incluyó también las actividades de
captura de cocodrilos en los estanques, empleando varios métodos para ello. Se hizo el intento de
aproximación a pie en el estanque durante la noche, a la usanza del trabajo ordinario en el medio
silvestre, para colocarles una soga que permitiera su captura (Bolaños, Sánchez y Piedra, 1997).
Los intentos fracasaron porque los animales se
sumergían tan pronto el trabajador se aproximaba a menos de 3 m. Un segundo método intentó
capturas desde un bote inflable, pero tampoco fue
exitoso (Bolaños et al., 1997). Como tercer ensayo, se buscó colocar un flotador en el animal, mediante un arpón lanzado con una ballesta de 150
psi. Este procedimiento tampoco fue exitoso, por
cuanto se realizaba de noche, con una proximidad
de al menos 5 m del animal y con el agua hasta el
pecho del trabajador lo que imposibilitaba acertar el cuello del animal con suficiente fuerza como
para perforar su piel.
Otra metodología empleada en las capturas
fue el uso de varias trampas. Uno de los diseños
fue un arreglo de sogas metálicas colocadas a la
orilla de los estanques, o apoyadas en estructuras
en medio del agua. Además, se intentó con trampas Tomahawk y Pittman, ambas flotantes; ninguna tuvo un resultado efectivo (figura 1).
Figura 1. Trampas flotantes Pittman y
Tomahawk.
Juan Rafael Bolaños
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Junio 2012. Número 43
Las metodologías más efectivas de captura de cocodrilos resultaron del empleo de redes
de pesca, con plomo fanguero tipo mud line. Los
primeros ensayos no parecían muy prometedores
pues la captura de un solo individuo se prolongaba hasta dos horas y se requería la asistencia de
hasta quince peones de campo más dos tractores
agrícolas para halar la red por ambos extremos.
En esos ensayos iniciales el resultado siempre fue
la captura del cocodrilo, pero con la mortalidad
de una gran cantidad de peces, lo que representa un problema adicional. Además, las espinas de
los pescados ocasionaban lesiones considerables
en los encargados de filtrarlos hasta llegar al cocodrilo. El costo económico, el tiempo invertido, la
dificultad de la operación y el riesgo de trabajar
con el cocodrilo entre todos los peces hicieron que
se modificara este procedimiento.
Se propuso utilizar una red liviana, con hasta 7 pulgadas de luz de malla con hilo número 18,
que filtrara todo el pescado para individualizar al
cocodrilo en la red; el problema es que sería fácilmente destruida por un cocodrilo de más de 2 m.
Se aprendió a manejarla como un instrumento de
apantallamiento que redujera paulatinamente el
espacio para el cocodrilo. Toda vez que el cocodrilo tocara en la malla, el personal que acompaña
la red pisando el plomo seguiría su movimiento
para reducir la tensión e impedir que se rompiera, para luego reanudar la tracción lentamente
hasta tener al cocodrilo en un espacio suficientemente reducido como para iniciar la fase de captura final. Reducido el espacio, se procede a pasar
el sobrante de la misma malla al menos una vez
más detrás de la primera línea de captura; si el
animal lograse evadir esta primera línea quedaría contenido en la segunda. Una vez completado
el cerco, se captura al cocodrilo halando la malla
suavemente y permitiendo que el animal luche
por salir y así cansarlo un poco. Llegado el momento, se le toma de la cola y se procede a reducirlo cuerpo a cuerpo, atarlo preliminarmente y
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Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
sacarlo del agua para desenmallarlo y amarrar
adecuadamente sus fauces (figura 2).
Figura 3. Entubando cocodrilos para inmovilización, transporte y liberación.
Figura 2. Técnica de amarre e inmovilización de
cocodrilo.
intentar romper estas reapariciones, atendiendo
los picos de visita durante el año y su relación
con el patrón de lluvias y ciclo reproductivo. Se
propuso no liberar los cocodrilos capturados y retenerlos en un encierro temporal por un período
de siete meses -entre mayo y noviembre-, que es
el lapso de visita constante, para liberarlos a fines de noviembre cuando comienza a decaer la
frecuencia de regresos, posiblemente asociado
con la disminución de los caudales del río durante la época seca. La propuesta fue aprobada por
las autoridades de Aquacorporación y se realizó
un primer ensayo durante 2010 reteniendo cautivos 130 cocodrilos durante el año; la primera gran
liberación tuvo lugar entre diciembre de 2010 y
enero de 2011 (figura 4).
Figura 4. Encierro de cocodrilos en instalaciones de Aquacorporación.
Este procedimiento resultaba cansado y
riesgoso, especialmente al capturar 15 y hasta 20
cocodrilos diarios. Se comenzó entonces a introducir a los cocodrilos en tubos rib-lock de diferentes
diámetros, desde 12 hasta 20 pulgadas; al animal
sacado de la malla se le amarra el hocico con un
mecate de 3 m de longitud con un nudo ballestrinque simple, cubriéndosele los ojos e introduciéndolo en su tubo. Al llegar al punto de liberación,
se le saca un poco la cabeza para desamarrarlo
y quitar la cinta que cubre sus ojos, se inclina el
tubo hacia fuera, deslizando el cocodrilo hasta el
agua (figura 3).
Este método de enmallado con la “red lagartera” es muy efectivo y el sistema de entubado
más sencillo y seguro para transportar los animales pesados.
Las actividades realizadas durante la primera fase ofrecen una respuesta inmediata al
problema que supone el arribo de cocodrilos a los
estanques. Sin embargo, esta remoción de indi-
viduos es una “solución” paliativa y provisional
al problema, ya que los animales regresan a los
estanques tan pronto son liberados. Este fenómeno ha sido estudiado con anterioridad tanto para
C. acutus como para otras especies de cocodrilos.
Entre otros, Walsh y Whitehead (1993) liberaron
hasta 48 cocodrilos salados (C. porosus) en el territorio norte de Australia, a distancias de hasta
más de 250 km, y obtuvieron hasta 23 recapturas en las proximidades de los sitios originales de
captura; por su parte, Porras (2003) realizó una
investigación en el Pacífico central de Costa Rica
de acuerdo con la que 8 de los 10 cocodrilos translocados regresaron al hogar desde distancias por
arriba de los 70 km.
Fase II
Al inicio de esta fase, los cocodrilos capturados fueron devueltos al río Tempisque. En vista
del continuo regreso de individuos a los estanques de los que habían sido removidos, se presentó a las autoridades de Acat una propuesta para
Fase III
A partir del inicio de la segunda fase, se
empezó el levantamiento de información para
determinar el estado actual de la población de
cocodrilos del GHT, que es en la que impacta
Juan Rafael Bolaños
Manejo de cocodrilos (Crocodylus acutus) en estanques de cultivo de tilapia en Cañas, Guanacaste
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Junio 2012. Número 43
directamente el desarrollo de la acuacultura del
lugar (Bolaños, en prensa).
Resultados y discusión
De los cocodrilos liberados en los diferentes
sitios, un 73% regresó a los estanques; de estos,
un 22% fue recapturado en el mismo estanque
donde había sido capturado la última vez, y un
40% en estanques aledaños. Solamente dos de los
cocodrilos recapturados se encontraban en una
finca diferente de donde se habían capturado anteriormente (0,5%).
Los cocodrilos son territoriales y los que visitan Aquacorporación reconocen los estanques
de tilapias como sitios de alimentación dentro de
sus territorios, por lo que aparentemente pueden
encontrar la misma ruta que los conduce a ellos.
Durante la primera fase del manejo, la cuadrilla
de control de cocodrilos retiró los animales de los
estanques inmediatamente después de su avistamiento, con el fin de evitar que consolidaran esos
sitios en el territorio dentro del marco de concepción del individuo. Sin embargo, pronto fue claro
que el regreso de animales a los estanques no es
función del tiempo de permanencia en ellos; los
animales logran regresar aun si son removidos
tan pronto llegan al plantel. Aunque no ha ocurrido aún, persiste la posibilidad de que cocodrilos
con mayor arraigo territorial defiendan su espacio con mayor ahínco, especialmente durante la
época reproductiva (Robinson y Bolen, 1984).
Al evaluar el tiempo de regreso a los estanques, contrastando el sitio de liberación más
distante con el más próximo, el resultado fue
no significativo (t = 1,76; p ≤ 0,03). Para efectos
prácticos resulta entonces igual liberarlos en el
sitio más distante que en el más próximo. Un
grupo de seis cocodrilos fue experimentalmente
liberado en el río Tárcoles, en el Pacífico central
de Costa Rica, a una distancia aproximada de
150 km; tres de ellos fueron recapturados nueve
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Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
meses después; un cuarto animal fue recapturado
18 meses después.
De 386 cocodrilos capturados, un 22% han
sido hembras. Entre los individuos de más de 2 m
de talla total, solamente un 17% fueron hembras.
A pesar de que se conoce que la población visitante de cocodrilos en los estanques no es representativa de lo que sucede en el ambiente natural,
se podría pensar que se está en presencia de un
importante sesgo de la razón de sexos en el GHT
a favor de los machos, como al final quedó demostrado por Bolaños (en prensa).
Desde 2004, cuando el proyecto comenzó,
hasta junio de 2011, la población de cocodrilos
creció un 22%, siendo los machos en gran cantidad los visitantes más frecuentes. Parece que
la cantidad de machos en el medio silvestre circundante está aumentando muy por encima de
lo que sería esperable en una población normal,
que suele tener razones de sexo entre 1:1 y 1:1,2
(Joannen y MacNease, 1980). Además, durante
la época reproductiva, los machos que pierden
las contiendas con machos dominantes en el río
tienden a desplazarse a otros territorios, lo que
produce verdaderas hordas de machos deambulando por los sitios periféricos del GHT en busca
de alimento y territorio. Las capturas en los estanques de tilapias de Aquacorporación parecen
indicar un incremento de estos “rechazados” en el
tiempo. Esta hipótesis resulta aun más sostenible
si se considera que un 77% de los individuos capturados durante el desarrollo del proyecto midió
más de 2 m de talla total, y nunca se han capturado en los estanques cocodrilos de menos de 1,25
m; lo que implicaría que efectivamente son individuos de talla entre sub-adultos y adultos quienes llegan a los estanques, aumentando durante
el período reproductivo. Esta situación supone un
riesgo para las poblaciones humanas radicadas
dentro del ámbito del GHT.
Cuadro 1. Distribución de recapturas de cocodrilo en estanques de cultivo de tilapia.
RECAPTURAS
FRECUENCIA
FRECUENCIA
ABSOLUTA
RELATIVA
15 - 18
10 - 14
6–9
56
33
53
0,26
0,15
0,24
2–5
77
0,35
TOTAL
219
1
Es importante resaltar la gran cantidad de
cocodrilos que reincide en la visita a los estanques,
a pesar de que son capturados repetidamente y
deben pasar por el proceso de ser inmovilizados y
trasladados fuera de la zona. La importancia estriba en que estos animales adquieren experiencia siendo capturados y desarrollan conocimiento
de las técnicas de captura. Se ha podido constatar
que en el ejercicio de ese conocimiento proceden
a evadir los métodos de captura y obligan a los
cazadores a ser cada vez más meticulosos y cuidadosos durante la faena.
Entre la quinta y octava recaptura los cocodrilos comenzaron a golpear suavemente con la
cabeza las costillas y rodillas de los trabajadores
que pisaban el plomo de la malla, en un intento
gentil por lograr su evasión. Estos golpes representan lesiones importantes y un riesgo elevado,
especialmente cuando son administrados por un
cocodrilo de 150 kg o más, por lo que se decidió
utilizar alguna estrategia para desestimular la
visita, haciendo desagradable para ellos un encuentro con la cuadrilla en los estanques. Para
ello, se aplicaron golpes eléctricos de 500 000 voltios a los cocodrilos capturados con dispositivos
que se usan en la práctica de control de ganado
vacuno. La descarga eléctrica les fue aplicada
tanto durante la captura como al momento de
su liberación en el río. Como resultado, transcurrieron dos meses exactos sin recapturas. Tiempo
después comenzaron a regresar, pero esta vez los
animales aplicaron golpes verdaderamente violentos y tuvieron un comportamiento mucho más
agresivo -sin llegar al ataque-, propinando incluso
mordeduras defensivas a varios trabajadores. Se
suspendió el trato disciplinario inmediatamente
en procura de recuperar su modo más amigable,
lo cual sucedió paulatinamente por espacio de
aproximadamente seis meses.
Durante la fase II se produjeron varias
mordeduras defensivas debajo del agua durante recapturas. En este momento se analizó que
el siguiente movimiento ya no sería defensivo y
pasarían al ataque franco, por lo que se tomó la
decisión de aprovechar la ventana de aproximadamente cuatro meses de baja visita a los estanques. Esta ventana se extiende entre enero y abril
y coincide con la estación seca, cuando los niveles
del río son más bajos.
En esa fase, los cocodrilos capturados fueron retenidos por espacio de aproximadamente
siete meses en el encierro temporal que la empresa construyó. Como la liberación se realizaría
en el momento en que las aguas se retiran para
dar paso al verano, el evento coincidiría con la
época de merma en la visita de cocodrilos a los
estanques. Durante el año 2010 se colocaron 130
cocodrilos en el encierro, que fueron liberados entre diciembre del 2010 y enero del 2011 dentro
del Parque Nacional Palo Verde, a orillas del río
Tempisque. Propiamente en el río fueron dejados
60 cocodrilos, en el lugar conocido como Puerto
Chamorro, a 30 km de los estanques de Pelón
de la Bajura; los demás animales fueron agregados en un humedal interno del Parque, que tiene
una tortuosa salida al río Bebedero, a 30 km de
su confluencia con el Tempisque, en la boca del
golfo de Nicoya. En el mes de mayo fueron nuevamente recapturados los primeros individuos
de este grupo en los estanques, lo que constituye
en promedio 15 semanas para su regreso, en contraposición a la semana y media que les tomaba
regresar anteriormente. Por otra parte, hasta el
Juan Rafael Bolaños
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Junio 2012. Número 43
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Cocodrilos, Eric Gay
mes de junio solamente 12 cocodrilos habían sido
reincidentes en cuanto a visitar los estanques, lo
que hizo que el mantener animales cautivos temporalmente se interpretara como una medida exitosa para el manejo.
Los cocodrilos recapturados provenientes
del encierro temporal no atacaron en la malla,
pero mostraron no haber olvidado su aprendizaje
anterior y, una vez avistados, se sumergían, incluso ya estando en la malla y próximos a ser capturados; otros pelearon activamente luchando por
destruir la malla de captura para evadirse, pero
ninguno golpeó a los trabajadores.
En la fase III del programa se realizó una
investigación formal en el GHT en procura de determinar el estado de la población de cocodrilos
ahí presente. Según Bolaños (en prensa), los re-
70
sultados de este trabajo de dos años de duración
dan cuenta de una población total de 2 161 cocodrilos, distribuidos por tallas como 403 neonatos
(X ≤ 0,5 m), 427 reclutas (0,5 m ≤ X ≤ 1 m), 503
juveniles (1 m ≤ 1,5 m), 718 sub-adultos (1,5 m ≤
X ≤ 2,5 m) y 513 adultos (X ≥2,5 m). Por otra parte, Bolaños (en prensa) capturó 72 cocodrilos con
talla total mayor a 0,75 m aleatoriamente en el
GHT, de lo que resultó que 55 machos y 17 hembras arrojaron una razón de sexos de 0,30 hembras a machos. Estos resultados sugieren que la
población de cocodrilos se ha casi cuadruplicado
durante los últimos doce años en la región (Bolaños et al., 1997; Bolaños, en prensa).
Los accidentes con cocodrilos han experimentado un importante aumento en la zona del
GHT (Bolaños, en prensa), por lo que se está tra-
bajando en la elaboración de un plan de manejo
para su población en colaboración con Acat-Sinac.
La propuesta se basa en las observaciones que indican un sesgo a favor de machos y en el incremento en los últimos años de la frecuencia de observación de cocodrilos adultos y subadultos en la
periferia del GHT. Un tercer argumento es que,
de los ataques confirmados a humanos donde hay
información del cocodrilo, un 85% corresponde a
machos (Bolaños, en prensa).
Child (1987) afirma ante situaciones del
mismo corte, con cocodrilos del Nilo (Crocodylus
niloticus) en Zimbabwe, que muy pocos Gobiernos
ignorarían los intereses de los humanos por favorecer los animales. Indica que los pasos tomados
para la conservación de las especies deben justificarse en términos de su valor, tangibles para las
personas a nivel nacional, pero especialmente a
nivel local.
Este plan de manejo para la población de
cocodrilos del GHT (siendo esta la más numerosa del país) representa un esfuerzo multidisciplinario pionero en Costa Rica. Él se encuentra en
proceso de elaboración y discusión por parte de las
autoridades de Acat para ser puesto en marcha
próximamente. Preliminarmente, y en vista de la
urgencia patente de ejercer algún tipo de acción,
se implementó el denominado “Plan emergente
de acción y control”, tendiente a retirar definitivamente machos problemáticos de manera paulatina
a lo largo y ancho del GHT, incluso considerando
como última instancia el control letal, dado que,
como se mencionó anteriormente, la translocación
de los animales-problema solo tiene un efecto positivo a muy corto plazo. Control letal, que significa
sacrificar los animales-objetivo, es una estrategia
ampliamente utilizada en el manejo de animalesproblema en África, sin embargo es más un modo
de mantener la paz social que la forma definitiva
de resolver el conflicto entre las personas y la vida
silvestre (Lamarque, Anderson, Fergusson, Lagrange, Osei-Owusu, y Bakker, 2009). Está claro
que después de efectuado el control, la naturaleza
buscará nuevamente su equilibrio.
Junto con ese plan emergente se ha dispuesto mantener un monitoreo constante de la
zona para evaluar la disminución de la presión
ejercida por la elevada cantidad de machos en el
medio, y se trabaja aceleradamente en el plan de
manejo de largo plazo.
Un último punto a considerar es que la Ley
de Conservación de la Vida Silvestre (nº 7317) y
su reglamento prevén la ocurrencia de situaciones como la que hoy aqueja a Aquacorporación
y establecen la posibilidad de controlar y manejar especies dañinas o perjudiciales para las actividades productivas cuando así sea pertinente,
cumpliendo previamente con los correspondientes
requisitos que demuestren el grado de afectación
sufrida por el empresario agropecuario como producto de la presencia de esa especie en sus áreas
de producción, sin necesidad de tener que recurrir al alambicado e interdisciplinario instrumento de diseñar un plan de manejo. La ventaja del
procedimiento actual estriba en que la operación
apunta al control de la especie en todo el GHT,
beneficiando a todas las comunidades establecidas en él y no solo en el área de producción de
Aquacorporación.
Conclusiones
La captura pasiva en estanques de cultivos
acuícolas estará destinada a servir una función
complementaria en relación con la captura activa, toda vez que el cocodrilo sabe que está en un
territorio que no le pertenece y resiente además
la proximidad constante del hombre en el medio
en que vive. Estando en condición de mantener
su demanda de alimento satisfecha por medio de
los organismos en cultivo, y al tener la destreza
y astucia que caracteriza a los depredadores, se
encontrará poco dispuesto a correr el riesgo de
llegar por el cebo.
Juan Rafael Bolaños
Manejo de cocodrilos (Crocodylus acutus) en estanques de cultivo de tilapia en Cañas, Guanacaste
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71
S. Aguilar, J. Rivera y M. Sasa. “Lista anotada de publicaciones sobre humedales de la cuenca del Tempisque en el Sistema de
Bibliotecas de la Organización para Estudios Tropicales”, Ambientales No. 43, junio 2012. Costa Rica. Págs. 73-83.
[Fecha de recepción: mayo, 2012. Fecha de aprobación: julio, 2012].
Junio 2012. Número 43
Durante la cacería activa por medio de la
malla de apantallamiento, bajo presión de captura y en territorio ajeno, el cocodrilo asumirá su
condición de presa y evitará por todos los medios
entrar en contacto con los cazadores, sin intentar un ataque formal en procura de alejar a sus
acosadores. Cuidado extremo se debe ejercer en
el momento en que se reduce el espacio dentro de
la malla hasta el punto en que comienza inevitablemente a tirar de ella dentro del agua, delatando evidentemente su presencia. Usualmente esta
área es de aproximadamente 50 m2.
Resulta inútil, salvo como medida correctiva provisional, pretender resolver el problema de
visita de cocodrilos a los estanques capturándolos para liberarlos en otro sitio alejado. Si existe
la posibilidad física de contacto geográfico con el
sitio de captura, o si la distancia no es suficientemente grande, es de esperar el regreso de los animales a los sitios de donde hayan sido removidos
anteriormente. La condición particular de cada
problema deberá someterse a la pertinente evaluación en busca de una respuesta a la medida.
Las recapturas repetidas le dan al cocodrilo
experiencia en su interacción con el ser humano,
así como conocimiento de las técnicas de captura.
El trabajo de recapturarlo será cada vez más difícil y riesgoso conforme aumenta este número de
recapturas.
Deberá realizarse una evaluación integral
de la condición del GHT, en términos de su capacidad natural para sostener la población de cocodrilos que alberga, para resolver la incógnita que
le permite sostener a una población aumentada
de cocodrilos en un ambiente cada vez más reducido y con mayor intrusión del ser humano.
El Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones en la figura del Sinac (en colaboración con especialistas en el tema) deberá
abordar la solución propuesta al problema que
representa una población creciente de cocodrilos
en el gran humedal del Tempisque, respaldando
logística y financieramente las diferentes activi-
72
Lista anotada de publicaciones sobre
humedales de la cuenca del Tempisque
en el Sistema de Bibliotecas de la
Organización para Estudios Tropicales
dades que determine el plan de manejo en elaboración.
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Susana Aguilar, Jennifer Rivera y Mahmood Sasa
Susana Aguilar es bibliotecóloga y encargada del Sistema de Bibliotecas de la Organización para Estudios Tropicales. Jennifer Rivera y
Mahmood Sasa son funcionarios del Instituto Clodomiro Picado de la
Universidad de Costa Rica.
a Organización para Estudios Tropicales
(OET) es un consorcio sin fines de lucro integrado por 62 universidades e institutos
de investigación de Estados Unidos, Costa Rica, Perú, México, Sudáfrica y Australia. Se
fundó en 1963 con la misión de proveer liderazgo
en educación, investigación y uso responsable de
los recursos naturales en los trópicos y, para ello,
desarrolla programas educativos de pregrado y
postgrado en biología y ciencias ambientales tanto en Costa Rica como en otros lugares del trópico.
Además, OET coordina y facilita investigaciones
de campo a través de tres estaciones biológicas
(La Selva, Las Cruces y Palo Verde) en tres distintas zonas de vida en Costa Rica y trabaja en
cooperación con agencias estatales en temas de
conservación, educación ambiental y manejo de
recursos naturales.
Uno de los proyectos de mayor relevancia
desarrollado por la OET ha sido la Bibliografía
Nacional en Biología Tropical (Binabitrop). Este
proyecto único en el país e iniciado en 1996 tiene
como objetivo rescatar y reunir las publicaciones
científicas sobre Costa Rica, producidas tanto
dentro como fuera del país, en una base de datos
en línea y gratuita (http://www.ots.ac.cr/binabitrop). A la fecha, Binabitrop ha incorporado más
de 38 000 registros, 15 000 de ellos ofrecidos en
texto completo, de trabajos bibliográficos, inclu-
Juan Rafael Bolaños
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
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yendo libros, artículos científicos, tesis e informes
realizados en el país en los temas de biología tropical y ciencias ambientales. Binabitrop supone
un esfuerzo importante del personal del Sistema
de Bibliotecas, la OET y la cooperación de investigadores y científicos en la recuperación de información y es un instrumento clave en el manejo
de información de tópicos ambientales especializados, estudios enfocados a ambientes naturales
e investigaciones sobre grupos taxonómicos de
Costa Rica.
Aunque el trabajo de recuperación de información producida en el país continúa siendo uno
de los mayores retos para bibliotecólogos y manejadores de información, se estima que Binabitrop
ha logrado recopilar la gran mayoría de las referencias publicadas sobre estudios realizados en
Costa Rica, posicionándola como una de las bases
de datos más completas para la región.
En este trabajo presentamos y analizamos la
lista de referencias disponibles sobre la investigación en humedales de la cuenca baja del Tempisque.
De esta manera, nuestro objetivo es disponer de un
listado de referencias que pueda servir de partida
para compilación de información sobre estos ambientes. Esta iniciativa se nutre de una experiencia
previa de bibliografía sobre las referencias anteriores al año 2001 en la gran cuenca del Tempisque
(Fuentes, Azofeifa, Aguilar y Díaz, 2001).
73
Junio 2012. Número 43
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
Nuestro trabajo metodológicamente consistió en realizar una búsqueda exhaustiva en la
base de datos Binabitrop bajo el término humedales en el Área de Conservación Tempisque, el golfo de Nicoya y la cuenca baja del río Tempisque,
anteriores a 2012.
La lista de referencias encontradas para
ambientes de humedal de la cuenca baja del Tempisque incluye 222 entradas. De estas referencias, 48% son artículos científicos arbitrados, 20%
corresponden a tesis, 9% a libros o capítulos de
libro y el porcentaje restante incluye documentos
y reportes de proyectos incluidos como literatura
gris. De las publicaciones arbitradas, un 48% han
sido publicadas en revistas nacionales, mientras
que 52% corresponden a revistas extranjeras.
La producción anual de referencias sobre
los humedales de la región se incrementó en el
periodo 1990-1996, teniendo un repunte en 1993
(figura 1). El número de referencias sobre los ambientes de humedales decrece a partir de la década del 2000.
Un total de seis áreas temáticas fueron
abordadas en el transcurso de las investigaciones cubiertas por la lista bibliográfica presentada
aquí: Ecología (45% de las referencias), Manejo y
restauración de humedales (36%), Sistemática de
plantas e invertebrados (6%), Ecoturismo y educación (4%), Hidrología y geología (2%) y Ecotoxicología (2%). Temas representados en menor porcentaje incluyen Antropología, Historia natural y
Socio-economía.
Un total de 82 entradas no se enfocaron en
taxón alguno, mientras que 140 versaron sobre
algún grupo taxonómico. De estas últimas, Aves
(31%) y Plantas acuáticas (22%) fueron los grupos que atrajeron mayor atención. Otros grupos
taxonómicos representados en la lista de referencias son incluidos en la figura 2. Finalmente, de
202 citas sobre trabajos realizados en ambientes
concretos, un 35% corresponden a estudios en humedales estacionales de la cuenca del Tempisque,
mientras que un 16% se enfocaron en ambientes
de manglar (figura 3).
Figura 1. Producción anual de referencias sobre
ambientes de humedal de la cuenca baja del
Tempisque.
Figura 2. Grupos taxonómicos estudiados
en ambientes de humedal. Cuenca baja del
Tempisque.
Figura 3. Ambientes estudiados en referencias
sobre humedales. Cuenca baja del Tempisque.
Arriba. Palo Verde, Sergio Padilla
Abajo. Palo Verde, Eugenio Gonzales
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Organización para Estudios Tropicales
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83
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
NORMAS MÍNIMAS PARA LA PRESENTACIÓN DE
ARTÍCULOS A LA REVISTA AMBIENTALES CON
VISTAS A SU PUBLICACIÓN
Formato de presentación
El artículo ha de ser presentado
en soporte informático –a espacio sencillo– en lenguaje Word.
Resumen y abstract
El artículo debe estar precedido
por un resumen de no más de
120 palabras (no debe contener
información adicional al artículo, ni debe ser de presentación de
él, sino meramente resumen) con
su traducción al inglés, o sea, el
abstract..
Palabras claves y key words
Debajo del resumen habrá de
colocar las palabras clave; debajo del abstract las key words
que indiquen al lector los temas
principales del documento.
Tamaño
El artículo no debiera exceder
las 9 000 palabras (lo que vendría a ser, digamos, unas 12
páginas tamaño carta a espacio
sencillo escritas en letra Times
New Roman tamaño 11).
Apoyos gráficos
Las figuras e ilustraciones coloreadas que el artículo contuviera habrán de ser entregados en
dos versiones, ambas en formato
84
JPG: la primera en alta resolución, en blanco y negro, y la segunda en mediana resolución y a
color (esta última para la versión
digital de la revista). Respecto de
tales figuras e ilustraciones es
importante que en el texto venga señalado, entre corchetes, los
lugares en que preferiblemente
deben aparecer. Los cuadros sí
pueden entregarse en el mismo
archivo del texto del artículo en
lenguaje Word.
A los gráficos, figuras, cuadros
e ilustraciones que se incluya
debe corresponder una o varias
referencia(s) en el texto.
Estilo de los subtítulos
En el artículo puede haber subtítulos de tres rangos distintos
–todos escritos en minúsculasque deben distinguirse claramente:
 Los subtítulos de primer
rango deberán escribirse en letra relativamente
grande.
 Los de segundo rango en
letra de tamaño menor que
la de los de primer rango,
pero más grande que la del
texto del artículo, y en negrita.
 Los de tercer rango en letra
del mismo tamaño que la
del texto del artículo y en
cursivas (sin negrita).
Citas textuales
Citas textuales no han de ponerse en cursivas, ni usando sangría ni en párrafo aparte, sino
entrecomillando.
Notas al pie de página
Aparte de las referencias bibliográficas, y solo en casos imprescindibles, podrá hacerse notas
a pie de página con el fin de ir
aclarar o ampliar lo muy necesario al lector.
Uso de cursivas y uso (excepcional) de comillas (nunca
negritas, ni subrayado)
Se usará cursivas para enfatizar
conceptos, pero no negritas ni
subrayado ni mayúsculas. Vocablos no aceptados por la Real
Academia Española de la Lengua han de escribirse también
en cursivas.
Uso de números y unidades
de medida
Cuando las cantidades sean escritas numéricamente ha de
usarse un espacio en blanco
para separar los grupos de tres
dígitos en la parte entera del número.
Las unidades de medida, en caso
de consignarse abreviadamente,
habrán de escribirse en singular
y en minúsculas. Ejemplo: “... la
bestia, de 100 k de peso, recorrió
90 m antes de caer exangüe...”.
En cualquier cifra con decimales, entre estos y las unidades se
usa coma (esto rige también en
cuadros y figuras).
Las unidades de medida, en caso
de consignarse abreviadamente,
habrán de escribirse en singular
y en minúsculas.
Uso de acrónimos
Los acrónimos lexicalizados y devenidos nombres propios (como Unesco y Minaet, por
ejemplo) se escriben con solo la
letra inicial en mayúscula. Los
acrónimos lexicalizados que son
nombres comunes (como ovni y
mipyme, por ejemplo) se escriben con todas las letra minúsculas. Los acrónimos no lexicalizados y que, por tanto, se leen destacando cada letra por separado
(como UCR y FMI, por ejemplo)
se escriben con todas las letras
mayúsculas.
Originalidad
Los artículos publicados en la revista deben de ser estrictamente
originales, es decir, no pueden
haber sido publicados con anterioridad en ninguna otra revista
o medio de comunicación escrito.
Normas editoriales
Normas editoriales
Ir a contenido
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Información del autor
Dado que la revista, en la primera página de cada artículo hace
una muy breve presentación del
autor, en dicha página, abajo del
nombre del autor, habrá de consignarse la especialización científica y los cargos –académicos,
gubernamentales o de otro tipo–
de él. Ejemplo: El autor, biólogo
especialista en manejo de vida
silvestre, es director del Instituto de Investigaciones sobre Animales Hipotéticos.
Referencias
bibliográficas
(dentro del texto)
A partir del Manual de la American Psychological Association
(APA) (2010), se exponen los siguientes lineamientos con respecto a la citación de referencias
bibliográficas.
Existen dos modalidades de presentación para las referencias
bibliográficas intercaladas en el
texto:
Acuña (2008) asegura que el sistema de áreas protegidas.
Los problemas ambientales han
resultado el principal foco de
conflicto (Morales, 2009).
1. Obra con un autor
Entre paréntesis, se coloca el
apellido del autor al que se hace
referencia separado por una
coma del año de publicación de
la obra:
(Pacheco, 1989)
2. Obra con múltiples autores
Cuando la obra posee dos autores, se citan ambos siempre, separados por la conjunción “y”:
(Núñez y Calvo, 2004)
Cuando la obra posee tres, cuatro o cinco autores, se cita todos
los autores en la primera referencia; posteriormente, solo se
coloca el apellido del primer autor seguido de “et al.”, sin cursiva y con punto después de “al.”:
(Pérez, Chacón, López y Jiménez, 2009) y luego, (Pérez et al.,
2009)
3. Obra con autor desconocido o
anónimo
Si la obra carece de autor explícito habría que consignar, en vez
de este, entre comillas las primeras palabras del título: (“Onu
inquieta”, 2011). Otra opción es
colocar el nombre del volumen
en que va contenida y, seguidamente, la fecha de publicación,
separada por una coma: La Nación (2011).
Solo cuando se incluye una cita
textual debe indicarse la(s)
página(s):
(Pérez, 1999, p. 83)
Presentación de la bibliografía
Al final del artículo, debajo del
subtítulo Referencias bibliográficas –que es de segundo rango
(ver arriba), habrá de consignarse todas las obras referenciadas,
en letra un tanto menor que la
del texto del artículo.
1. Libro
Primero se anotará el apellido
del autor, luego, precedido de
una coma, la inicial de su nombre; después, e inmediatamente luego de un punto, el año de
publicación de la obra entre
85
Junio 2012. Número 43
paréntesis; seguidamente, y en
cursivas, el título de la obra;
posteriormente, y después de un
punto, el lugar de publicación de
la obra (si la ciudad es internacionalmente conocida no hace
falta señalar el país; pero si no,
solo el país), y, finalmente, antecedido por dos puntos, el nombre
de la editorial:
Pérez, J. (1999). La ficción de las
áreas silvestres. Barcelona: Anagrama.
2. Artículo contenido en un libro
Se enuncia el apellido del autor
seguido de una coma y la inicial
del nombre con un punto; inmediatamente, entre paréntesis,
la fecha y, fuera ya del paréntesis, un punto. Enseguida ha de
ponerse la preposición “En”, y,
luego, el apellido seguido de una
coma y la inicial del nombre del
editor o compilador de la obra;
entre paréntesis “Ed.” o “Comp.”
como sea el caso; inmediatamente, separado por una coma se
indica el nombre del libro con
cursivas y, entre paréntesis, las
páginas del artículo precedidas
por la abreviatura “p.” o “pp.”
seguido de un punto; posteriormente, el lugar de publicación
de la obra, y, antecedido por dos
puntos, la editorial:
Mora, F. (1987). Las almitas. En
Ugalde, M. (Ed.), Cuentos fantásticos (pp. 12-18). Barcelona:
Planeta.
3. Artículo contenido en una revista
Se indica el apellido del autor;
precedido por una coma, se coloca la letra inicial de su nom-
86
Revista Semestral de la Escuela de Ciencias Ambientales
bre; luego de un punto, entre
paréntesis, la fecha y un punto;
el título del artículo finaliza con
punto. El nombre de la revista
se enuncia en cursivas, lo mismo
que el número de volumen, separado de este por una coma; posteriormente, delimitado por paréntesis, se indica el número de
la edición, que se separa por una
coma de las páginas que constituyen el artículo, en seguida, se
coloca el punto final:
Fernández, P. (1999, enero). Las
huellas de los dinosaurios en
áreas silvestres protegidas. Fauna prehistórica, 6(39), 26-29.
4. Artículo contenido en un periódico
Si la referencia fuera a un diario
o semanario, habría de procederse igual que si se tratara de una
revista, con la diferencia de que
la fecha de publicación se consignará completa iniciando con el
año, separado por una coma del
nombre del mes y el día, todo entre paréntesis. Antes de indicar
el número de página se coloca la
abreviatura “p.” o “pp.”:
Núñez, A. (1999, marzo 16). Descubren vida inteligente en Marte. La Nación, p. 3A.
5. Autores múltiples
Cuando el texto referenciado
tenga dos autores, el apellido
de cada autor se separa por una
coma de la inicial de su nombre;
además, entre un autor y otro se
pondrá la conjunción “y”:
Otárola, A. y Sáenz, M. (1985).
La enfermedad principal de las
vacas. San José: Euned.
Tratándose de más de tres autores, se coloca el apellido de cada
autor separado por una coma de
la inicial de su nombre con un
punto; y, entre uno y otro autor
media una coma. Antes del último autor se coloca la conjunción
“y”:
Rojas, A., Carvajal, E., Lobo, M.
y Fernández, J. (1993). Las migraciones internacionales. Madrid: Síntesis.
6. Material en línea
En caso de que el material consultado provenga de internet, la
referencia se realiza en el mismo
orden y con los mismos elementos de una fuente impresa y, al
final, precedido por un punto, se
coloca la frase “disponible en”
seguido de la dirección electrónica, sin punto al final.
Es necesario consignar la fecha
de visita a la página web que
se cita en los casos en que esta,
por su “política editorial”, suela
transformar o suprimir sus contenidos inopinadamente:
Brenes, A. y Ugalde, S. (2009,
noviembre 16). La mayor amenaza ambiental: dragado del río
San Juan afecta el río Colorado
y los humedales de la zona. La
Nación. Disponible en http://
wvw.nacion.com/ln_ee/2009/
noviembre/16/opinion2160684.
html
7. Sin autor ni editor ni fecha
Si el documento carece de autor
o editor, se colocará el título del
documento, al inicio de la cita. Al
no existir una fecha, se especifi-
cará entre paréntesis “s.f.”, abreviación de sin fecha. La fuente se
indica anteponiendo “en”.
En caso de que la obra en línea
haga referencia a una edición
impresa, incluya el número de la
edición entre paréntesis después
del título:
Heurístico. (s.f.). En diccionario
en línea Merriam-Webster’s (ed.
11). Disponible en http://www.mw.com/dictionary/heuristic
Titulares Revista Voces Nuestras. (2011, febrero 18). Radio
Dignidad, 185. Disponible en
http://www.radiodignidad.org/
index.php?option=com_conte
nt&task=view&id=355&Item
id=44
Existe la posibilidad de utilizar
los paréntesis cuadrados para
aclarar cuestiones de forma, colocándolo justo después del título, y poniendo en mayúscula la
primera letra: [Brochure] , [Podcast de audio], [Blog], [Abstract],
etcétera:
Cambronero, C. (2011, marzo
22). La publicidad y los cantos
de sirena. Fusil de chispa [Blog].
Disponible en http://www.fusildechispas.com
Comunicaciones personales
o entrevistas
La mención en el texto de comunicaciones personales o entrevistas se hará así: luego de una
apertura de paréntesis se consigna la inicial del nombre, se coloca un punto seguido del apellido
del entrevistado, sucedido éste,
inmediatamente, por una coma
y, posteriormente, por la frase
“comunicación personal”; luego
Normas editoriales
Normas editoriales
Ir a contenido
se coloca el nombre del mes y el
día, que se separa con una coma
del año en que se efectuó la comunicación cerrando, entonces,
el paréntesis:
(L. Jiménez, comunicación personal, septiembre 28, 1998)
Las comunicaciones personales
no se consignan en la sección de
“Referencias bibliográficas”.
Ir a contenido
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